Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Malestar en Pontevedra por las molestias de un festival, con el escenario pegado a las viviendas

Los vecinos amenazan al Concello con acudir a la Fiscalía si el Bigsound supera los límites de ruido

Un escenario del festival, cerca de un edificio

Un escenario del festival, cerca de un edificio / FdV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pontevedra

Conciertos en la plaza de España o A Ferrería, verbenas en O Burgo y festivales de música en plena ciudad. Son muchos los actos que se desarrollan en el verano en las calles de Pontevedra y que obligan a los vecinos a soportar hasta la madrugada las molestas que generan estas actividades. Ya se han producido quejas en la plaza de España que llevaron al Concello a limitar en lo posible, algún acto de este tipo, como ocurre con la polémica ubicación de la pantalla que quiere instalar la Diputación para ver la final del Mundial del fútbol del domingo.

El gobierno local rechaza su emplazamiento en la plaza de España precisamente por esas molestias, si bien el propio Concello sitúa en ese lugar el epicentro de sus conciertos musicales gratuitos de las fiestas de la Peregrina.

Pero las quejas vecinales se repiten en otros puntos. Ya ocurrió el pasado año y ahora se intensifica el malestar de los residentes con el festival Bigsound que se celebre este viernes y el sábado en los terrenos de la antigua Tafisa.

Este colectivo ya ha denunciado que el escenario central está más cerca de los edificios que el pasado año y acusan al Concello de "aprobar una exención de ruido exprés" para dar luz verde a los conciertos.

En un comunicado, Jaime Álvarez Alonso, portavoz de vecinos de la rúa Vasquida García anuncia que "ya tienen redactadas y listas para presentar este lunes una denuncia penal ante la Fiscalía de Pontevedra por presunta prevaricación ambiental y delito contra el medio ambiente, así como una queja formal ante el Defensor del Pueblo" si el festival "supera los límites de ruido nocivo".

Denuncian también que "los trabajos físicos de montaje del escenario secundario comenzaron antes del 6 de julio sin contar con ninguna exención acústica aprobada", decretada tres días después e insisten en que "si este fin de semana la Policía Local no realiza mediciones rigurosas o si se superan los 30 dB de noche dentro de nuestras casas imposibilitando el sueño, el Ayuntamiento habrá incumplido su propia resolución. Iremos hasta el final en la vía penal", advierten los afectados, quienes este viernes por la tarde tienen prevista una reunión con representantes municipales y técnicos para exigir que se midan y controlen las emisiones de ruido en tiempo real.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents