Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ría de Pontevedra

El marisqueo afronta julio con buenas perspectivas

El sector cubre cupos y mantiene buenas expectativas pese al calor, la falta de lluvia y la prealerta de sequía

Jornada de marisqueo en la ría de Pontevedra.

Jornada de marisqueo en la ría de Pontevedra. / Rafa Vázquez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pontevedra

El marisqueo a pie en la ría de Pontevedra afronta el mes de julio con margen para el optimismo. Después de unas últimas jornadas en las que el sector logró cubrir los cupos y con buenos precios para la almeja japónica, las expectativas son buenas de cara a unas semanas clave para la actividad, marcadas por el aumento de la demanda turística y hostelera.

Las mariscadoras volverán a faenar el próximo 13 de julio tras varios días de parón al no haber mareas. Lo harán pendientes de la evolución de los bancos, pero con la previsión de ajustar al alza algunas cuotas. En el caso de la almeja fina, se pasa de medio kilo a un kilo, mientras que en las jornadas en las que no haya fina, la japónica subirá de los cinco kilos actuales a seis.

El buen momento llega en un contexto meteorológico singular, con semanas de mucho calor, ausencia casi total de lluvias y prealerta de sequía. Por ahora, sin embargo, esta situación no ha tenido un efecto negativo directo sobre los bancos marisqueros del fondo de la ría. Elena Padín, vicepatrona de la cofradía de Raxó, explica que la climatología de estos días «en principio no afectó» al recurso.

Padín reconoce que hay zonas con más almeja que otras, aunque matiza que esa diferencia no responde al episodio actual de calor y sequedad, sino a una situación que viene de atrás. «Está así desde las riadas», señala. Por eso, el sector mantiene una vigilancia constante sobre los arenales y adapta las cuotas en función de lo que permite cada zona.

Los precios también acompañan en este arranque de julio. En las últimas jornadas, la almeja japónica alcanzó los 20 euros el kilo en el caso de la grande y los 19 euros para la mediana, unas cotizaciones relevantes en una época especialmente importante para el sector. La llegada de visitantes y el incremento del consumo en la hostelería hacen que la demanda crezca y que cada jornada de trabajo pese más en el balance de la campaña.

La situación se vive con prudencia, pero con buenas sensaciones. El calor y la falta de lluvia obligan a seguir pendientes de la ría, sobre todo si el episodio seco se prolonga, pero el sector confía en aprovechar estas semanas fuertes. «Esta época es importante para el sector», resume Padín, que espera que la actividad mantenga el ritmo y permita sacar partido a un mes decisivo para el marisqueo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents