Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Solidaridad

Cáritas atendió en Pontevedra a 1.908 personas en 2025 y advierte del impacto de la vivienda y la soledad en la exclusión social

El albergue San Javier registró 9.394 pernoctas y una ocupación media del 91%, mientras la entidad realizó 13.405 intervenciones desde el Centro de Atención Social San Roque

Grupo de personas que forman parte del equipo de Cáritas Pontevedra.

Grupo de personas que forman parte del equipo de Cáritas Pontevedra. / FdV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pontevedra

La exclusión social sigue teniendo una presencia visible en Pontevedra. Cáritas Interparroquial atendió durante 2025 a 1.908 personas beneficiarias a través de sus distintos programas, centrados en cuatro grandes ejes de actuación: necesidades básicas, soledad no deseada, vivienda y empleo. Así lo recoge la memoria anual de la entidad, que refleja una actividad marcada por el aumento de las dificultades para acceder a una vivienda, la demanda de apoyos básicos y el crecimiento de situaciones de aislamiento social.

El documento evidencia que la organización mantuvo durante el pasado año una intervención intensa con personas y familias en situación de vulnerabilidad. Desde la atención primaria hasta los recursos residenciales, pasando por el acompañamiento social, la orientación jurídica, el ropero, la formación o la bolsa de empleo, Cáritas volvió a situarse como una de las principales redes de apoyo para quienes se encuentran en riesgo de exclusión en la ciudad.

«La pobreza no es solo la falta de ingresos. Cada vez vemos con más frecuencia situaciones marcadas por la soledad, la falta de vivienda, la incertidumbre administrativa o la ausencia de redes de apoyo. Nuestra labor consiste en estar al lado de las personas, escucharlas y acompañarlas para que puedan recuperar su autonomía y su proyecto de vida», subraya Juan Carlos Abeigón, director de Cáritas Interparroquial de Pontevedra.

La memoria sitúa la vivienda como uno de los principales focos de preocupación social en Pontevedra. El albergue San Javier, recurso de referencia para personas sin hogar, atendió a 352 personas durante 2025. De ellas, 292 fueron hombres y 60 mujeres. El centro, que cuenta con 27 plazas, alcanzó una ocupación media del 91% y registró 9.394 pernoctas y 681 acogidas.

Los datos también muestran el perfil de quienes pasaron por este recurso: el 42% carecía de ingresos, el 56% percibía algún tipo de prestación y solo un 2% estaba trabajando. En cuanto a la procedencia, el 63% de las personas atendidas tenía nacionalidad española, el 29% extracomunitaria y el 8% comunitaria.

A este dispositivo se suman la vivienda de transición Fernando III y la vivienda de acogida para familias sin recursos La Seca. La primera dispone de seis plazas para personas sin hogar y sin alternativa residencial, y atendió a nueve personas durante el año. La segunda, concebida como alojamiento temporal para familias, acogió a diez unidades familiares integradas por 29 personas, todas ellas inmigrantes procedentes de Venezuela, Perú, Colombia, Ghana y Cuba.

«El acceso a una vivienda digna se ha convertido en una de las mayores dificultades para muchas personas y familias. Detrás de cada cifra hay historias de esfuerzo, de superación y también muchas barreras que necesitan una respuesta colectiva», señala Abeigón.

El eje de necesidades básicas volvió a concentrar buena parte de la actividad de Cáritas en Pontevedra. El programa de Atención Primaria atendió a 530 personas y actuó como puerta de entrada al resto de recursos de la entidad, con una intervención orientada a cubrir necesidades esenciales, ofrecer orientación social y derivar a otros programas cuando era necesario.

En total, Cáritas concedió 975 ayudas directas durante el año. La partida más numerosa correspondió a alimentos, con 424 ayudas, seguida de los 183 vales de Arroupa y de los 90 apoyos vinculados a la campaña de juguetes de Navidad. También se prestaron 68 servicios de ropero, 51 ayudas para productos y enseres infantiles, 49 ayudas de farmacia y 44 actuaciones de orientación jurídica.

La memoria recoge además ayudas para alquiler, suministros, mobiliario, gafas, transporte, tasas para el DNI, material escolar y atención psicológica. Son apoyos de carácter inmediato que, según la entidad, permiten responder a situaciones de emergencia y sostener procesos de acompañamiento más amplios.

Junto a la pobreza material, Cáritas advierte del peso creciente de la soledad no deseada. El Centro de Atención Social Continuada San Roque atendió en 2025 a 550 personas y realizó 13.405 intervenciones. El recurso cuenta con 34 plazas de acogida para personas en situación de sinhogarismo y ofrece atención de domingo a viernes, en horario de mañana y tarde.

El centro funciona como un espacio de baja exigencia en el que las personas pueden cubrir necesidades básicas, recibir apoyo emocional y comenzar itinerarios orientados a la autonomía. La intervención se centra en áreas como la salud, la vivienda, el empleo y la participación comunitaria.

El perfil de las personas atendidas en San Roque refleja una presencia mayoritaria de hombres, 441 frente a 109 mujeres. Por edades, 282 tenían entre 18 y 35 años, 247 entre 36 y 65, y 21 más de 66 años. En cuanto a la procedencia, 318 eran españolas, 103 extracomunitarias y 26 comunitarias.

Dentro de este mismo eje, Cáritas mantiene también una terapia grupal para personas con problemas de alcoholismo, coordinada por un profesional de psiquiatría. Las sesiones se celebran semanalmente, los martes de 11.00 a 12.00 horas, en los locales de la entidad, con una participación habitual de entre diez y quince personas.

El área de empleo tuvo una actividad más reducida, pero significativa dentro del acompañamiento a personas vulnerables. La bolsa de empleo registró 27 personas inscritas, de las que tres consiguieron una inserción laboral. Además, Cáritas impartió un curso de auxiliar de ayuda a domicilio de 60 horas teórico-prácticas, en el que participaron 16 personas.

La entidad insiste en que el empleo sigue siendo una herramienta clave para recuperar autonomía, aunque muchas de las personas acompañadas se enfrentan a dificultades añadidas, como la falta de vivienda estable, problemas administrativos, ausencia de redes familiares o situaciones de salud física y emocional deterioradas.

Más gasto social y caída de ingresos

La memoria económica refleja un aumento del esfuerzo realizado por Cáritas durante 2025. La entidad destinó 64.644,81 euros a ayudas directas, un 23% más que el año anterior. La mayor parte se dirigió al eje de vivienda, que absorbió el 64,6% de las ayudas. Le siguieron la soledad, con el 19%, y las necesidades básicas, con el 17%.

El gasto total ascendió a 469.971,21 euros, un 19% más que en 2024. En cambio, los ingresos se situaron en 368.308,62 euros, con una caída del 36%. Las subvenciones fueron la principal fuente de financiación, con 255.736,63 euros, seguidas de las donaciones, que alcanzaron los 87.081,20 euros, aunque descendieron un 16% respecto al ejercicio anterior.

Cáritas subraya que su labor es posible gracias al trabajo de las personas voluntarias, entidades colaboradoras, administraciones y ciudadanía.

«Necesitamos seguir construyendo una Pontevedra más solidaria y comprometida. Detrás de cada persona atendida hay una oportunidad para demostrar que nadie debe quedarse atrás. Invitamos a la ciudadanía a conocer nuestra labor y a colaborar, ya sea a través del voluntariado, de donaciones o simplemente prestando atención a quienes muchas veces pasan desapercibidos», concluye Abeigón.

La presentación de estos datos se completará este sábado, 11 de julio, con la instalación de una carpa informativa en el entorno del Monasterio de San Benito de Lérez. Voluntarios y responsables de Cáritas Interparroquial de Pontevedra explicarán los principales contenidos de la Memoria 2025, darán a conocer los programas que desarrolla la entidad en la ciudad y promoverán nuevas incorporaciones al voluntariado.

La iniciativa busca acercar a los vecinos la realidad de la exclusión social en Pontevedra y mostrar cómo la colaboración ciudadana puede contribuir a mejorar la vida de personas y familias que atraviesan situaciones de especial fragilidad.

Por otra parte, el Concello de Pontevedra y Cáritas Interparroquial firmaron un nuevo convenio de colaboración para financiar el albergue San Javier, uno de los principales recursos de atención al sinhogarismo en la ciudad. El acuerdo tendrá carácter trianual, estará vigente durante el periodo 2025-2027 y contará con una dotación de 55.000 euros anuales.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents