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Mercado inmobiliario

Más allá del lujo desde las Rías Baixas: propiedades donde valor no significa precio

En un momento en el que el mercado inmobiliario no está al alcance de todos, hay propuestas como la de la pontevedresa «Luz Fernández Galicia Properties&Investments», que triunfa con precios desde los 600.000 euros apostando por la exclusividad y las emociones que esta despierta

Luz Fernández vende propiedades donde el valor va mucho más allá del precio

Gustavo Santos

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Pontevedra

En un mercado, el inmobiliario, en el que todo parece medirse en metros cuadrados, surgen otras propuestas en las que valor no es sinónimo de precio. Esta es la filosofía de Luz Fernández, CEO de Galicia Properties&Investments, una agencia exclusiva que está a punto de cumplir su primer año de actividad como la única de este tipo en la ciudad de Pontevedra.

En esta oficina, ubicada en la calle Virgen del Camino, Luz Fernández y su socia Ester Guilabert se mueven en una horquilla amplia, con propiedades que arrancan aproximadamente entre los 600.000 y los 700.000 euros y pueden llegar a los 2,5 ó 3 millones. Pero Fernández insiste en que el precio debe explicarse siempre desde el valor: la historia, el contexto, la singularidad, la ubicación o las posibilidades futuras del inmueble.

«La gente confunde precio con valor y no es lo mismo», explica en una entrevista con FARO. Para ella, una propiedad exclusiva no tiene por qué ser necesariamente la más cara, sino aquella que cuenta una historia, conserva una identidad o «transmite una forma distinta de habitar». Es un encanto que se refiere a su arquitectura, al momento histórico que representan, el paisaje que las rodea o «la emoción que despiertan».

El lema de esta empresa es «Propiedades exclusivas para clientes excepcionales». Luz Fernández también matiza este último concepto. No se trata necesariamente de un comprador millonario, «sino de alguien con criterio, sensibilidad o curiosidad». Personas que no se conforman con un piso estándar y que buscan una casa capaz de ofrecer algo más.

"El precio debe explicarse siempre desde el valor: la historia, el contexto, la singularidad, la ubicación o las posibilidades futuras del inmueble"

Luz Fernández

— CEO de Galicia Properties&Investments

«Una casa es mucho más que simplemente un espacio para llegar a dormir», resume. En este sentido, remarca que esa idea cobró fuerza tras la pandemia, cuando muchas personas descubrieron que sus viviendas no siempre estaban pensadas para vivir bien dentro de ellas. «En un país acostumbrado a pasar mucho tiempo en la calle, el confinamiento obligó a mirar la casa de otra manera», resume.

Esa forma de entender la vivienda está muy vinculada a la trayectoria de Luz Fernández, que estudió Arquitectura en México, país al que emigró su familia gallega, y después se trasladó a Madrid, donde cursó un máster en gestión de la edificación y tuvo estudio propio. Trabajó en este sector antes de explorar también el de la hostelería, con experiencias en Madrid y Buenos Aires.

Galicia Properties&Investments trabaja con inmuebles atípicos: casas indianas, pazos, viviendas en enclaves únicos y activos con potencial de transformación. Por ejemplo, Fernández menciona una casa de arquitectura indiana que evoca el retorno del emigrante del siglo XIX; una vivienda en la isla de Toralla, en Vigo, con jardín, piscina, orientación sur y vistas a la ría, y un pazo en Meis, con escudo de armas, palomar y una hectárea de viñedo en plena tierra del Albariño.

Destaca especialmente este último inmueble, pendiente de rehabilitación, por resumir tan bien su filosofía: arquitectura, historia, paisaje y futuro. «El viñedo es patrimonio y también proyección. El vino es un observador del tiempo», apunta, del mismo modo que recalca que «la buena arquitectura envejece bien cuando se respeta».

Pontevedra. Luz Fernández, CEO de la inmobiliaria de propiedades de lujo Galicia Unique Properties

Luz Fernández, durante la entrevista con FARO. / GUSTAVO SANTOS

Familia de emigrantes retornados

El regreso de Luz Fernández a Galicia fue una decisión vital y profesional. Tras años en grandes ciudades, sintió la necesidad de bajar el ritmo y volver a un territorio al que siempre había estado unida. Su madre procede de A Lama y su padre, ya fallecido, era de Avión (Ourense). Así, hija de emigrantes gallegos en México, creció en un entorno marcado por el esfuerzo y el instinto empresarial.

Al instalarse de nuevo en tierras gallegas, detectó una oportunidad: había demanda y producto singular. Compradores de fuera de Galicia y del extranjero «empezaban a interesarse por la comunidad por su calidad de vida, su clima templado, el paisaje, la gastronomía, los vinos, la cultura y el Camino de Santiago».

Ese interés llega especialmente de compradores británicos y centroeuropeos, que encuentran en Galicia una afinidad cultural y paisajística. Muchos buscan propiedades rurales, casas con carácter y espacios ligados a una vida más pausada. «Nosotros no le damos el valor que tiene Galicia porque lo tenemos aquí, pero es realmente maravillosa», afirma Luz Fernández.

La firma trabaja sobre todo en las Rías Baixas, porque es el territorio que mejor conoce y donde ha tejido su red de contactos, aunque también cuenta con algunos activos en otros puntos de Galicia. La especialización, defiende esta empresaria, permite ofrecer una lectura más precisa del mercado.

El perfil del vendedor suele estar ligado a familias con patrimonio, herencias o propiedades que las nuevas generaciones no desean conservar. En esos casos, la agencia también ayuda a ajustar expectativas. «Muchos propietarios llegan influenciados por la idea de que el mercado está disparado, pero cada inmueble exige un análisis realista. La carga emocional existe, pero debe convivir con un precio razonable», resume.

Inversiones diferentes

La otra línea de negocio son las inversiones. Galicia Properties&Investments no se limita a intermediar en compraventas, sino que analiza posibles usos para cada activo. Es el caso de edificios que pueden ser hoteles, hoteles reconvertibles en residencias sénior o pequeñas promociones privadas.

La firma trabaja con perfiles técnicos, un aparejador con funciones de «project manager» y constructoras de confianza. También invita a participar a pequeños inversores que quieren poner sus ahorros a trabajar en proyectos controlados, con rentabilidades garantizadas desde el 6% anual.

Tras casi un año de actividad, Luz Fernández hace un balance positivo. Junto a Ester Guilabert, defiende un negocio distinto en la forma de entender las casas.

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