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Audiencia Provincial

El fiscal pide elevar a 17 años la pena al acusado que intentó matar a su expareja con una lanza casera en Vigo

El procesado niega la agresión y sostiene que la mujer «se autolesionó» para incriminarlo, mientras las acusaciones ven probada la alevosía

Juicio por intento de homicidio a su expareja en Vigo con una especie de lanza artesana.

Juicio por intento de homicidio a su expareja en Vigo con una especie de lanza artesana. / Gustavo Santos

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Pontevedra

La Fiscalía ha elevado a 17 años de prisión su petición de condena para el hombre juzgado en la Audiencia Provincial de Pontevedra por intentar matar a su expareja en Vigo con una lanza de fabricación casera. El acusado, procesado por un delito de asesinato en grado de tentativa, volvió a defender su inocencia en la última sesión del juicio y negó haber agredido a la víctima: «Soy inocente. Yo ya pagué por lo que hice, pero aquello lo hice. Esto no, en esto ella se autolesionó para incriminarme».

El ministerio público considera acreditado que el hombre acudió en la tarde del 15 de junio de 2025 a la vivienda de su exmujer, con la que había mantenido una relación de 38 años, armado con una pata de cabra y una especie de lanza casera, con la intención de matarla.

En su informe final ante la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, el fiscal sostuvo que el acusado atacó a la mujer en varias acometidas y dirigió los golpes a zonas vitales del cuerpo, como el abdomen y la cabeza. La víctima, que acabó cayendo inconsciente al suelo, no tuvo posibilidad de defenderse, por lo que las acusaciones entienden que concurre alevosía.

La Fiscalía solicita que se apliquen las agravantes de reincidencia, parentesco y género. El acusado ya había cumplido condena por otros dos homicidios. Además de la pena de cárcel, pide que se le prohíba acercarse o comunicarse con su exmujer durante nueve años más que la duración de la condena y que la indemnice con 3.891 euros por las lesiones y otros 4.000 euros por daño moral.

La acusación particular mantiene la misma calificación delictiva y las mismas agravantes, aunque reclama 15 años de prisión y una indemnización de 24.000 euros. La letrada de la víctima incidió en la «fuerza y brutalidad» del ataque y recordó que «la capacidad de matar del acusado ya está acreditada», además de señalar que él mismo «alardea de que puede hacerlo».

También citó la declaración del agente que lo detuvo, quien relató que, tras un forcejeo y después de que el acusado lo atacase con la lanza, entre ambos se produjo «una pelea a muerte». A juicio de la acusación, el procesado «no pidió perdón y mostró una completa falta de arrepentimiento».

La última sesión del juicio estuvo marcada por las interrupciones del acusado. La presidenta del tribunal lo apercibió varias veces por interrumpir a un testigo policial, hacer aspavientos y quejarse durante la vista. También interrumpió a la abogada de la acusación durante su informe final, por lo que la magistrada acabó ordenando su expulsión de la sala.

El procesado regresó solo para ejercer su derecho a la última palabra. Entonces insistió en que no había agredido a su exmujer y aseguró que acudió a su vivienda para advertirle de que iba a denunciarla por haberle robado supuestamente 700 euros. «En casi 40 años no le toqué ni un pelo, ni la insulté siquiera. Yo no hice tal cosa, ni borré las huellas», afirmó.

La defensa pidió la absolución al entender que no ha quedado probado el ánimo de matar. Su abogado sostuvo que, en todo caso, los hechos podrían constituir un delito de lesiones y defendió que «no puede excluirse» la hipótesis de las autolesiones. De forma subsidiaria, solicitó que se aplique la eximente de desistimiento voluntario o una atenuante por intoxicación, al señalar que el acusado había consumido alcohol y medicación.

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