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Infraestructuras

El Concello detalla a los vecinos la solución para las inundaciones en la Rúa do Santo

La obra de emergencia empezará en los próximos días, durará tres meses y busca evitar nuevos anegamientos este invierno

Reunión del alcalde con los vecinos de Lourizán.

Reunión del alcalde con los vecinos de Lourizán. / FdV

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Pontevedra

El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, y la concelleira del Rural, María José Abelleira, mantuvieron este lunes una reunión con la asociación de vecinos Estriceres y con residentes de la rúa do Santo, en Lourizán, para explicarles el proyecto municipal diseñado para solucionar los problemas de inundaciones que afectan a este punto de la parroquia.

La actuación se ejecutará como obra de emergencia y comenzará en los próximos días, según trasladó el gobierno local durante el encuentro. El plazo previsto de ejecución es de unos tres meses, de forma que el Concello espera que la intervención esté terminada antes del próximo invierno y que la vecindad no vuelva a sufrir los graves episodios de anegamiento registrados el pasado año.

Abelleira explicó que el proyecto supondrá una inversión cercana al medio millón de euros y recordó que la cuantía tuvo que ampliarse en dos ocasiones a petición de Augas de Galicia. La concelleira señaló que el objetivo de la reunión era explicar «personalmente» a los residentes el contenido de la actuación y trasladarles que las obras empezarán «en los próximos días».

El Concello sostiene que el problema de inundaciones se agravó notablemente tras la construcción de la variante de Marín, que encauzó grandes volúmenes de agua hacia el regato que discurre por la rúa do Santo. De forma paralela a la obra que se ejecutará ahora, los servicios técnicos municipales continúan estudiando posibles medidas complementarias para recoger las aguas en puntos situados más arriba de la zona de actuación.

La tramitación resultó especialmente compleja por la necesidad de coordinar permisos de cuatro administraciones distintas. Abelleira indicó que todo se vio «muy agravado» por la dificultad de conseguir la autorización de ADIF, condicionada por la sentencia sobre el soterramiento de los pasos a nivel. Finalmente, la firma de un permiso provisional permitió desbloquear la actuación y dará al Concello margen para iniciar los trabajos.

La reunión sirvió también para que la asociación vecinal trasladase al gobierno local otros dos problemas que considera prioritarios para la parroquia: el excesivo paso de camiones por la carretera vieja de Marín y los olores procedentes de la depuradora. Los residentes advierten de que esta última molestia se intensifica durante el verano, coincidiendo con las altas temperaturas.

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