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Artes escénicas

El oficio de asombrar

Pablo Méndez Performance encara un verano de giras y espectáculos por toda la geografía nacional y prepara ya su gran salto navideño en Madrid con una producción propia de gran formato

Ensayos en la nave de Pontevedra de Pablo Méndez Performances.

Gustavo Santos

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Pontevedra

En la nave de Pablo Méndez Performance, el espectáculo empieza mucho antes de llegar al público. Se diseña, se ensaya, se cose, se ilumina y se mide al detalle antes de aparecer en una plaza, en una calle o bajo una carpa como si hubiese nacido allí. La compañía pontevedresa encara un verano intenso y trabaja ya con la mirada puesta en uno de sus proyectos más ambiciosos: la próxima Navidad en Madrid.

El montaje se llamará Miscelánea y será una producción propia de gran formato. Se representará en una carpa con capacidad para más de mil espectadores en el recinto ferial de Fuenlabrada, desde el 27 de noviembre hasta el 10 de enero. Para la empresa supone un salto importante, pues no trabajará para otra compañía, sino que producirá el espectáculo, venderá directamente las entradas y asumirá el riesgo de competir dentro de la oferta de ocio navideño de Madrid.

«Corremos el riesgo, pero pasamos a formar parte del ocio de Madrid», resume Pablo Méndez, que afronta el proyecto como una oportunidad para abrir una nueva etapa. La compañía lleva años moviéndose entre la fantasía y la logística, entre el detalle artesanal de cada personaje y la complejidad de coordinar giras, equipos y montajes en distintos puntos de España.

Antes de Navidad llegará el verano. Uno de los espectáculos con los que saldrá de gira será Quimera, una propuesta de teatro de calle para todos los públicos que ya comenzaron a ensayar y que viajará por localidades gallegas como Sanxenxo, As Neves, Padrón, Ourense, Redondela, O Pino o A Veiga, entre otras.

El montaje combina malabares, acrobacias y una puesta en escena visual en la línea habitual de la compañía. Méndez lo define como un espectáculo familiar, «bonito y chulo», pensado para disfrutarse en la calle, sentado en el suelo, en plazas y espacios abiertos. De esa base nacerá después Miscelánea, ampliada y transformada para otro formato, otra escala y una programación prolongada durante más de un mes.

Pontevedra también formará parte de la agenda estival de la empresa, aunque no con este mismo espectáculo. La compañía participará, como ya es habitual, en la Batalla de Flores y también en el triatlón, dentro de una programación que combina giras, eventos, encargos institucionales y formatos muy distintos.

Esa capacidad de multiplicarse es una de las claves de Pablo Méndez Performance. En la nave trabajan habitualmente unas 30 personas, pero la cifra crece mucho cuando se suman bolos, giras y equipos desplazados. Cada mes pueden llegar a participar entre 80 y 100 personas en la actividad de la compañía, con semanas en las que coinciden seis, siete o incluso diez giras simultáneas.

Detrás de cada aparición luminosa hay una cadena de producción que empieza mucho antes: diseño, confección, ensayos, transporte, montaje y coordinación técnica.

Este verano llega, además, tras un momento de especial visibilidad para la compañía, que participó en el programa de Antena 3 Mask Singer. La emisión reciente volvió a situar su trabajo ante una audiencia masiva y reforzó la proyección pública de una empresa acostumbrada a moverse entre la calle, los festivales, los eventos y la televisión.

Méndez interpreta este momento como el resultado de una estrategia basada en crecer, diversificar y abrir nuevas líneas de trabajo. Buscar nuevos espectáculos, nuevos clientes, nuevos festivales y nuevos formatos forma parte de una manera de entender el oficio en la que la creatividad necesita también estructura, calendario y riesgo.

Por eso la Navidad se prepara cuando todavía no ha terminado la primavera. En el sector, explica, es habitual que buena parte de la campaña navideña esté prácticamente cerrada antes del verano. 2026, además, se presenta como un año especialmente intenso por el contexto electoral, que suele traducirse en mayor inversión municipal en actividades culturales y programación festiva.

Miscelánea será la gran apuesta por dimensión y por tratarse de una producción propia, pero no la única. La compañía prevé trabajar también con numerosos ayuntamientos durante la Navidad, mientras mantiene una agenda estival cargada de actuaciones. Entre Quimera y Miscelánea, entre la plaza gallega y la carpa madrileña, Pablo Méndez Performance prepara una nueva temporada de movimiento. En su caso, el asombro no se improvisa, se construye.

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