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San Benito de Lérez: una romería histórica que revoluciona su programa con cerveza artesana y choripán

La parroquia se prepara para una edición «totalmente diferente» con novedades gastronómicas y musicales

Se venderán los panetones de las Madres Reparadoras de Ourense en una ocasión exclusiva. Las monjas han elaborado únicamente 140 unidades para esta fiesta

Reparto de embases con el "aceite del santo" en una anterior edición de la romería.

Reparto de embases con el "aceite del santo" en una anterior edición de la romería. / Adrian Irago / FDV

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La romería de San Benito de Lérez, una de las citas de devoción popular más arraigadas de Galicia, se prepara para vivir una edición histórica. A poco más de una semana para el gran día, la parroquia ultima los detalles de una celebración que este año se presenta, en palabras de su propio párroco, Manuel Chouciño, como algo «totalmente diferente».

Bajo el sugerente subtítulo de cartel «como siempre, pero no de la misma manera», Lérez no busca perder su esencia espiritual, sino transformarla en un evento vivo, dinámico y capaz de conectar con todas las generaciones. «Es un cambio no solo estético, es más profundo», asegura el sacerdote, anticipando una programación que agitará el monasterio desde las jornadas de la novena hasta el fin de fiesta del próximo 11 de julio.

El día grande de la fiesta, el 11 de julio, concentrará algunas de las innovaciones más llamativas del año, pensadas especialmente para los bolsillos actuales y los paladares curiosos. El claustro pequeño del monasterio se transformará en un punto de encuentro gastronómico y festivo único.

Para empezar, la organización habilitará un par de grifos de su propia cerveza artesana, «Ollo Redondo», que se servirá junto a refrescos a precios muy económicos. La comida también se democratiza: frente al tradicional desembolso que exige el pulpo, la alternativa de este año será el choripán a precios populares.

«Vamos a meter las cañas a precio popular (...) y después los choripanes van a dos euros; o sea, un chorizo grande con un trozo de pan grande también, y con dos te arreglan la comida (...) Por cuatro euros y la bebida, sales comido», explica con cercanía Manuel Chouciño.

Pero si hay un secreto a voces que está despertando expectación es la llegada de los panetones de las Madres Reparadoras de Ourense. Tras un intento fallido de traerlos en la pasada feria de dulces de convento, el párroco ha logrado un hito: que las religiosas rompan la estacionalidad de este codiciado producto.

Será una ocasión exclusiva. Las monjas han elaborado únicamente 140 unidades de estos espectaculares panetones exclusivamente para Lérez. La venta en el despacho parroquial abrirá muy temprano, alrededor de las 07:30 de la mañana, coincidiendo con el final de la primera misa, por lo que se prevé que vuelen en cuestión de minutos.

Cada día de la novena estará dedicada a un colectivo de la comunidad, cerrando todas las jornadas con una actividad lúdica en los espacios del monasterio

El verdadero motor del cambio este año arranca con la novena, que ha sido diseñada como un recorrido temático y generacional, imprimiendo «mucha más potencia de lo que ha tenido siempre». Cada jornada estará dedicada a un colectivo de la comunidad, cerrando cada día litúrgico con una actividad lúdica en los espacios del monasterio.

La novena infantil abrirá el ciclo el próximo jueves, día 2. Tras la misa, el parking del monasterio acogerá una refrescante fiesta de la espuma. Al día siguiente será el turno de los jóvenes. Tras la eucaristía, el semiclaustro vibrará durante un par de horas con una sesión de música electrónica a cargo de los DJs del Galicia Fest.

El sábado estará dedicado a las familias, amenizado por una sesión Remember con karaoke de los años 80 y 90. El día 5, domingo, se centrará en Manos Unidas y misiones. Se proyectará un cortometraje de 35 minutos sobre las migraciones y se contará con el testimonio de un misionero mercedario de Santiago.

El día 6, lunes, tras su novena, los más veteranos disfrutarán de un guateque de los años 60 y 70 con un cantante en directo.

Los días 7 y 8 servirán de homenaje al tejido parroquial: El martes se rendirá tributo al «invisible» pero vital grupo de mantenimiento, limpieza, flores y liturgia. El miércoles se dedicará a los catequistas y profesores.

Finalmente, se organizará el día 9 una «cena de traje» (donde la parroquia pone el picoteo y los asistentes traen sus tápers) a la fresca en la gran plataforma del monasterio y, finalmente, el día 10 la última jornada de la novena destinará íntegramente su colecta a la campaña solidaria de Cáritas en Venezuela y cerrará con broche de oro mediante un concierto polifónico que, como manda la tradición lírica local, concluirá con la emblemática pieza San Benitiño do ollo redondo.

La Iglesia ha anunciado la ampliación de los horarios de las misas del día 11 de julio. Habrá turnos continuos desde las siete de la mañana, pero la gran novedad radica en la inclusión de eucaristías a las 21 y a las 22 horas. Un guiño directo a la sociedad estival: «Es un poco para la gente que se va a la playa y al final acaba viniendo a la misa de diez»

Respecto a las tradiciones más sagradas de la romería, el párroco se muestra tajante ante las dudas de los asistentes: el milagroso aceite de San Benito no tiene un precio de mercado. «El aceite no lo vendemos, el aceite lo damos y el que quiera poner un donativo que lo dé. Forma parte de la parte religiosa» aclaró Chouciño. Para mayor comodidad de los fieles, las botellitas ya se entregan perfectamente embotelladas y listas para llevar en los bolsos sin riesgo de derrames.

Por otra parte, el párroco ha querido disipar los rumores sobre el lanzamiento del Funko pop de San Benito, una figura que ya está diseñada en fábrica pero que sufre problemas de logística. Chouciño lamentó confirmar que la figura está actualmente retenida en Valencia y que queda en «stand-by», descartada por completo para las fechas de esta romería.

Para cerrar el círculo de este San Benito adaptado a los nuevos tiempos, la Iglesia ha anunciado la ampliación de los horarios de las misas del día 11 de julio. Habrá turnos continuos desde las siete de la mañana, pero la gran novedad radica en la inclusión de eucaristías a las 21 y a las 22 horas. Se trata de un guiño directo a la sociedad estival: «Es un poco para la gente que se va a la playa y al final acaba viniendo a la misa de diez», concluye Chouciño con humor.

Con una verbena nocturna y un claustro convertido en punto de encuentro vecinal, San Benito de Lérez demuestra este año que la fe y la tradición no están reñidas con la frescura, la música y el disfrute comunitario. El próximo jueves empieza la cuenta atrás.

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