Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medioambiente

¿Dónde va una bombilla o un juguete? Pontevedra pone a prueba a los vecinos con la ruleta del reciclaje

La iniciativa «O novo é separar» termina este martes su primera fase en Campolongo antes de regresar a las calles en septiembre

Los fallos más repetidos al reciclar salen a la luz en una campaña en Pontevedra.

Gustavo Santos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pontevedra

Saber separar bien los residuos sigue generando dudas en Pontevedra, especialmente cuando entran en juego el contenedor amarillo, el de vidrio o el nuevo hábito de depositar los biorresiduos en el colector marrón. Para aclararlas a pie de calle, la campaña informativa «O novo é separar» ha instalado una carpa con una ruleta de colores que pone a prueba a los vecinos sobre dónde debe ir cada residuo.

La iniciativa, impulsada por el Concello y la empresa concesionaria PreZero, cerrará este martes, 30 de junio, su primera tanda en el parque de la Constitución de Campolongo, en horario de tarde, de 17.00 a 21.00 horas. Después hará una pausa durante el verano y la previsión es que vuelva en septiembre, tras la Feira Franca, con nuevas sesiones en otros puntos de la ciudad.

En la carpa, situada este lunes en la plaza de España, los participantes se enfrentan a preguntas prácticas sobre la separación de residuos y reciben información sobre los cinco grandes grupos, que son papel y cartón, envases, vidrio, biorresiduos y resto. La dinámica busca resolver dudas cotidianas, lejos de una charla teórica, mediante un juego sencillo que también reparte material informativo.

Uno de los errores más repetidos está en el contenedor amarillo. «A todos nos enseñaron que era el del plástico, pero realmente no es así, es de envases», explica Uxía Couto, una de las encargadas de informar en el puesto. Por eso, recuerda que una botella de plástico sí debe ir al amarillo, pero no ocurre lo mismo con objetos como «un juguete, por ejemplo, mucha gente dice que lo tira al amarillo, y tendría que ir al punto limpio o al contenedor de restos», señala.

También aparecen dudas frecuentes con el iglú verde. La confusión entre vidrio y cristal lleva a muchas personas a depositar ahí residuos que no corresponden. «Una bombilla o un vaso de cristal no deberían ir al contenedor de vidrio», apunta Couto, que incide en que este tipo de materiales deben acabar en el punto limpio o, según el caso, en la fracción resto.

La respuesta vecinal, según los responsables de la actividad, está siendo positiva. Hay personas que se acercan con preguntas concretas, sobre todo relacionadas con el compostaje y los biorresiduos, y otras que descubren durante el juego que reciclaban peor de lo que pensaban. «La gente agradece que podamos explicar estas cosas y aprender», resume Couto.

La campaña pone el foco en reducir los impropios, es decir, aquellos residuos que acaban en el contenedor equivocado y dificultan el tratamiento posterior. En paralelo, pretende reforzar el uso correcto del contenedor marrón, todavía en fase de implantación en distintas zonas de Pontevedra.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents