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San Xoán

«Noite meiga», velada mágica

La celebración del solsticio de verano emocionó a miles de habitantes en todos los puntos de la comarca

Entre llamas, sardinas, churrasco y buena compañía vivieron una madrugada memorable

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Miguel Salgado Reboreda

Miguel Salgado Reboreda

Pontevedra

«Mouchos, coruxas, sapos e bruxas; demos, trasnos e diaños; espíritos das neboadas veigas, corvos, pintegas, e meigas; rabo ergueito de gato negro e todos os feitizos das menciñeiras», señala la primera estrofa del hechizo de la queimada gallega.

Viene de la tradición prehistórica, de la herencia de padres a hijos, del culto pagano y sigue siendo la noche más especial del año en toda Galicia. A Poio apuntaban todos los focos por tratarse de las fiestas más importantes del lugar. Y estuvieron a la altura, con una velada de ensueño en la que todos los convecinos, y algunos forasteros llegados desde otros municipios de la comarca, disfrutaron con especial ilusión y felicidad.

El alcalde de Pontevedra celebró la fiesta en Cabanas (Salcedo).

El alcalde de Pontevedra celebró la fiesta en Cabanas (Salcedo). / FdV

El municipio vivió una de sus noches de San Xoán más participativas, con cerca de 240 solicitudes registradas por particulares para prender «cacharelas» en terrenos privados y espacios públicos. La cifra confirmó el arraigo de una celebración que en Poio se vive de forma especial, entre el peso de la tradición, el ambiente vecinal y la coincidencia con las fiestas grandes del municipio.

La jornada comenzó por la tarde con uno de los rituales más ligados a esta noche mágica: la recogida de hierbas de San Xoán, organizada por la Asociación Cultural Ronsel. La salida tuvo lugar en el Local Social do Sartal y contó con el acompañamiento de las Pandereteiras do Ronsel, que pusieron música a una costumbre transmitida de generación en generación.

La preparación de las sardinas en Poio.

La preparación de las sardinas en Poio. / Gustavo Santos

El gran punto de encuentro estuvo en A Seca, donde el Concello organizó la tradicional sardiñada popular a partir de las 21.30 horas. La previsión de una elevada asistencia llevó este año a reforzar la organización y ampliar el número de sardinas repartidas. Vecinos y visitantes se reunieron alrededor de las mesas antes de que la noche diese paso a la música, el fuego y la parte más simbólica de la celebración.

La verbena, amenizada por la orquesta Os Satélites, arrancó a las 22.30 horas y mantuvo el ambiente festivo en A Seca. Posteriormente, la compañía Asacocirco presentó el espectáculo de fuego Fogo Fatuo, una de las novedades de esta edición y antesala del prendido de la gran hoguera municipal, que volvió a concentrar todas las miradas.

La fiesta comenzó pronto en Poio.

La fiesta comenzó pronto en Poio. / Gustavo Santos

Más allá de la hoguera central, las «cacharelas» se repartieron por distintos puntos del concello. En las playas solo estuvieron autorizadas en Sinás, Raxó, Laño, Ouriceira, O Padrón, Campelo y Lourido, siempre bajo las normas de seguridad fijadas. Poio cerró así una noche multitudinaria, con cientos de personas compartiendo fuego, música y tradición.

Las llamas de la comarca

Pontevedra celebró la noche de San Xoán con 182 comunicaciones registradas para el encendido de hogueras. La mayor parte, 173, fueron de carácter privado, promovidas por particulares, mientras que las nueve restantes correspondieron a entidades, asociaciones y colectivos.

Las cacharelas colectivas se repartieron por distintos puntos del municipio, entre ellos A Piolla, en Lérez; A Armada y San Brais, en Salcedo; Ponte Muíños; los antiguos terrenos de Tafisa, en la avenida de Bos Aires; Verducido; la avenida Otero Pedraio; Cons, en Mourente; y San Mauro, en A Parda.

Un momento de la espectacular fiesta vivida en Poio.

Un momento de la espectacular fiesta vivida en Poio. / Gustavo Santos

En Marín se autorizó una de las cifras más altas de la comarca, con 247 hogueras, doce de ellas públicas. El principal punto de celebración estuvo en Cantodarea, donde el Foleón ardió en la Praza do Regueiro con dos grandes figuras, un helicóptero y un barco. El foleón infantil se quemaba a las 22.00 horas y el principal, a medianoche, en una cita que incluyó música, sardiñada y churrasco.

Sanxenxo registró 207 hogueras autorizadas y una previsión de 2.669 asistentes. La mayoría de las celebraciones se desarrollaron en fincas privadas, aunque también hubo autorizaciones en espacios como Caneliñas, Silgar y Panadeira. El Concello desplegó un operativo especial de Policía Local, Emergencias y limpieza, y permitió el uso de las playas entre las 22.00 y las 6.00 horas.

La laboriosa preparación de las sardinas.

La laboriosa preparación de las sardinas. / Gustavo Santos

En Caldas de Reis se autorizaron 62 «cacharelas» con motivo de San Xoán y San Pedro. La Policía Local se encargó de supervisar el cumplimiento de las medidas de seguridad, con un horario permitido para el encendido de hogueras entre las 20.00 y las 3.30 horas.

Cerdedo-Cotobade concentró la celebración en el pabellón de Cerdedo, donde había 670 personas inscritas. La programación comenzó a las 21.30 horas con una cena popular y culminó a medianoche con la queima do meigallo y música.

La masiva afluencia de público a la hoguera de Poio.

La masiva afluencia de público a la hoguera de Poio. / Gustavo Santos

Tradición e innovación

Todo ello, por cierto, acompañado del ramillete tradicional de malvarrosas, romeros, fentos, fiúnchos, hierbaluisa, xestas e hipéricos. Así se elabora el agua casi milagrosa de San Juan para protegerse de las meigas y malos espíritus.

Las mismas hierbas desde tiempos muy remotos, que junto al poder del fuego de las cachelas, buscan la purificación. Este rito pagano, heredado generación tras generación desde la Prehistoria, sin embargo, evolucionó en su forma de obtención hasta chocar con la digitalización.

La fiesta de Salcedo.

La fiesta de Salcedo. / FdV

Este es el caso de la floristería Plántate, pontevedreses que arrancaron su negocio en la calle de la Oliva y que evolucionaron hasta tener todas sus ventas de forma telemática.

Una decisión de cierto riesgo, pero, a juzgar por el notable ajetreo en la praza da Peregrina, las ventas no disminuyen. A diferencia de lo que muchos viandantes pensaban, la compra de las distintas hierbas no se realizaba en el propio puesto, sino que todo venía organizado previamente a través de la reserva web y el puesto habilitado era un punto de recogida.

Esa organización previa, en la que las previsiones rondaban los doscientos ramos de hierbas de San Xoán, facilitó las labores logísticas y de preparación a lo largo de la dura víspera del solsticio de verano.

La particular venta de hierbas de San Xoán, en la praza da Peregrina.

La particular venta de hierbas de San Xoán, en la praza da Peregrina. / Gustavo Santos / FDV

«En nuestro caso también ha sido fácil, porque como teníamos las reservas online ya pudimos cuantificar cuántas reservas y cuántas personas estimábamos que viniesen aquí a recoger», explicaba Esperanza, una de las dependientas de la adaptada floristería.

La venta a través de Internet no trajo todos resultados positivos. Muchas de las personas que transitaban por el centro de la ciudad se quedaban fascinadas por las hierbas e intentaban poder comprarlas, pero que la función del puesto fuera para despachar y no hacer transacciones imposibilitaba todo.

«Está siendo, como decía, diferente, pero estamos muy contentas porque año tras año la acogida aumenta y, sobre todo, lo más importante es que la gente joven se está animando a mantener esta tradición tan longeva de nuestra noche de San Juan», comentaba la trabajadora.

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