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Urbanismo

Los afectados por el PIA de San Amaro llevan su protesta a las calles

Los vecinos protestaron ayer contra las expropiaciones previstas por el proyecto urbanístico de la Xunta y reclamaron soluciones para conservar sus casas y fincas

Manifestación de los vecinos afectados por el PIA de San Amaro, ayer, por el centro de Pontevedra. | RAFA VÁZQUEZ

Manifestación de los vecinos afectados por el PIA de San Amaro, ayer, por el centro de Pontevedra. | RAFA VÁZQUEZ

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Pontevedra

Los vecinos de San Amaro recorrieron ayer, por primera vez, las calles de la ciudad para expresar su rechazo al Proxecto de Interese Autonómico y su preocupación por las expropiaciones previstas en el sector B-5. Los afectados por el plan urbanístico promovido por la Xunta iniciaron a las 20.00 horas una manifestación en la Finca Pedra do Lagarto con la intención de visibilizar el malestar de las familias que temen perder sus viviendas, fincas o parte de su modo de vida.

La protesta recorrió varias calles del centro de Pontevedra hasta finalizar en la plaza del Concello. El itinerario discurrió por las calles Pintor Laxeiro, Estrada, Joaquín Costa, Peregrina y Michelena, antes de desembocar ante la Casa Consistorial. La convocatoria, difundida bajo el lema de rechazo y preocupación por el PIA de San Amaro, reclamó «soluciones ya» a las administraciones implicadas.

Los participantes centraron sus reivindicaciones en la defensa de sus casas y propiedades. «Ni PIA, ni Pío, esto es mío», «As nosas casas non se tocan» o «Defendemos o que é noso por dereito» fueron algunos de los mensajes recogidos en la convocatoria vecinal, que insiste en que las familias afectadas no se oponen a la creación de vivienda, sino a que el proyecto avance sin una solución satisfactoria para quienes viven en la zona.

El conflicto se enmarca en el PIA de San Amaro, una actuación promovida por la Xunta para crear un nuevo desarrollo urbano en el Este de Pontevedra. El plan afecta a unas 21 hectáreas y prevé la construcción de alrededor de 2.010 viviendas, la mayoría protegidas, además de zonas verdes, equipamientos y nuevos espacios públicos.

La dimensión del proyecto ha convertido al barrio en uno de los principales debates urbanísticos de la ciudad. Xunta y Concello han defendido en distintas ocasiones la necesidad de ampliar la oferta de vivienda pública y planificar el crecimiento urbano de Pontevedra, pero los afectados consideran que el procedimiento les sitúa en una posición de indefensión y reclaman más información, diálogo y garantías.

La Xunta ha trasladado en las últimas semanas su intención de mantener el PIA sin cambios, aunque abrió la puerta a que los propietarios puedan integrarse en el desarrollo urbanístico para evitar la expropiación directa de sus terrenos. Esa alternativa, sin embargo, no ha frenado el malestar vecinal, ya que los afectados cuestionan que sea viable para familias particulares asumir los costes y obligaciones de una operación urbanística de esta magnitud.

El debate político se intensificó esta misma semana después de que el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, retirase del orden del día del Pleno las alegaciones municipales al PIA por el voto en contra del PP en la comisión previa. Esto llevó al regidor a pedir al PP local y a la Xunta que aclarasen una posición común sobre un proyecto que el gobierno municipal considera trascendental para la Boa Vila.

Aunque las alegaciones técnicas del Concello ya fueron aprobadas en Xunta de Goberno y remitidas a la Xunta, Lores defendió que un asunto de esta relevancia debería contar con el máximo consenso político. El alcalde sostiene que el proyecto debe seguir adelante, pero también que los vecinos afectados tienen que recibir una compensación justa y soluciones adecuadas a cada caso.

La movilización de ayer refleja que, pese a los compromisos de diálogo trasladados por las administraciones, la inquietud en San Mauro continúa abierta. Los vecinos reclaman que cualquier avance del PIA tenga en cuenta no solo la planificación urbanística y la necesidad de vivienda, sino también el impacto personal, patrimonial y emocional sobre las familias afectadas.

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