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Entrevista | Sara Torreiro Responsable de marketing y comunicación de Casa Grande de Xanceda:

«En tiempos de inteligencia artificial, creo que lo humano va a ser el nuevo lujo»

«Somos del rural, somos ganaderos y estamos orgullosos de serlo», señala la profesional, que esta mañana participó en la presentación del Programa Alento

Sara Torreiro, en un momento de su intervención.

Sara Torreiro, en un momento de su intervención. / Gustavo Santos

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Pontevedra

En un mercado atestado de grandes superficies y marcas blancas, Casa Grande de Xanceda demuestra que existe otra forma de hacer las cosas. Su responsable de marketing y comunicación, Sara Torreiro, participó este lunes en la presentación de la tercera edición del Programa Alento, que impulsa el Clúster da Comunicación de Galicia con la colaboración de la Consellería de Emprego, donde defendió que el futuro del campo gallego no pasa por competir en lo barato, sino por contagiar el orgullo de lo bien hecho.

En un escenario donde la tendencia natural del pequeño empresario es bajar precios para intentar asomar la cabeza, ¿cómo se pierde el miedo a decirle al cliente que son más caros porque lo valen?

En realidad, no es tanto perder el miedo como ser capaz de comunicarle a tu consumidor el porqué del precio de tu producto. En nuestro caso, trabajamos mucho para transmitir que dentro de un vasito de yogur o dentro de un brik de leche de Casa Grande de Xanceda hay mucho más que un producto. Hay un proyecto en el corazón de la Galicia rural, un proyecto de granja familiar ecológica con 200 hectáreas libres de herbicidas, pesticidas y fertilizantes de síntesis, y 75 hectáreas de espacio natural protegido. Es una apuesta por el cuidado del paisaje agrario gallego tradicional. Evidentemente, los costes de la producción ecológica son diferentes a los de la convencional, y nosotros trabajamos muchísimo para que el consumidor pueda percibir ese punto diferencial, ese punto de calidad y ese punto de compromiso.

¿El origen rural es un hándicap o es, precisamente, el mayor activo de comunicación de una empresa gallega?

Nosotros, en los productos que tenemos, ponemos un corazón de «feito en Galicia» porque realmente el origen y la posibilidad de la trazabilidad siempre son un plus. Sin duda, nosotros somos rurales, somos ganaderos, estamos orgullosos de serlo y creo que lo que demostramos es que el rural, lejos de todos los estereotipos que pueda haber sobre él, puede ser un espacio supervanguardista. La semana pasada inauguramos la única kombuchería que produce en Galicia, y la inauguramos allí, en nuestra finca en Mesía, en Xanceda, en nuestra aldea. Por lo tanto, reivindicamos el rural como espacio de innovación y también como espacio de posibilidades.

A menudo se confunde comunicar la personalidad de una marca con tener redes sociales bonitas. ¿Cuál es el primer paso real, el principal, para empezar a construir una identidad?

Desde luego, para empezar a construir una identidad, lo primero es saber qué es lo diferencial de tu proyecto. Y luego, lo ideal es comunicarlo de la manera más transversal posible. Nosotros, cuando pensamos en una campaña, no pensamos solo en nuestras redes sociales; pensamos en ellas, pero también en los medios de comunicación, en los clientes de nuestro entorno —que son tus primeros prescriptores—, en los lineales, en los clientes de la tienda online y en nuestros propios trabajadores, que también es muy importante que estén traccionados con tu marca. Por lo tanto, yo diría que la clave es la transversalidad, la idea de pensar la comunicación no como algo individual, sino como un proceso omnicanal, muy poliédrico.

Creo que lo que demostramos es que el rural, lejos de todos los estereotipos que pueda haber sobre él, puede ser un espacio supervanguardista

Xanceda destaca por una comunicación muy humana, con nombres propios, con vacas con personalidad. ¿Hasta qué punto es importante el activismo ambiental en la empresa?

Nuestra misión como marca es tener vacas muy felices, y eso ya es una declaración de intenciones. Pero además de esta misión, tenemos tres compromisos que son indispensables como marca: el compromiso con el rural, el compromiso con los animales y el compromiso con la naturaleza. Desde que pasó todo el tema del covid parece que se nos olvidó un poco eso que se decía tanto de que «no hay planeta B». Pero, verdaderamente, no hay planeta B. Por lo tanto, el trabajo con la naturaleza es indispensable; nosotros trabajamos con la naturaleza, no contra ella.

Participantes en la jornada de presentación de la tercera edición del Programa Alento, que tuvo lugar en el Edificio Castelao.

Participantes en la jornada de presentación de la tercera edición del Programa Alento, que tuvo lugar en el Edificio Castelao. / Gustavo Santos

¿Y cómo se traduce eso en el día a día de la granja?

Tenemos miles de árboles autóctonos adultos en la granja, pero plantamos 400 cada año en las fincas. Practicamos el pastoreo rotacional para retener CO2 y para tener praderas biodiversas. Tenemos colmenas, no por la miel, sino por la polinización y por la importancia de los insectos polinizadores. Tenemos cajas nido para que los pájaros puedan sacar adelante sus nidadas en la granja. ¿Por qué? Porque al no usar herbicidas, pesticidas ni fertilizantes de síntesis, tener calidad, cantidad y diversidad de pájaros es superimportante. Ser capaces de mantener ese equilibrio tan fino que ya nos da la naturaleza per se, y facilitarle nuevas herramientas para mejorarlo, es clave para nosotros. Y no es solo por algo romántico, sino también porque es rentable. No hay nada mejor que tu propio ecosistema se ayude a crecer a sí mismo.

Nuestra misión como marca es tener vacas muy felices, y eso ya es una declaración de intenciones. Pero además de esta misión, tenemos tres compromisos que son indispensables como marca: el compromiso con el rural, el compromiso con los animales y el compromiso con la naturaleza

Con respecto a la fidelización, ¿cómo se consigue que un cliente no lo sea de un solo día, sino que se convierta en un embajador de la marca?

En Casa Grande de Xanceda la atención humana siempre ha sido clave. Destinamos mucho esfuerzo a tener una atención al cliente supercuidada. En estos tiempos en los que llega la inteligencia artificial —que sin duda viene para quedarse y hay que aprovecharla en algunos procesos—, creo que lo humano va a ser el nuevo lujo. Por eso nosotros vamos a seguir atendiendo a todos nuestros clientes y consumidores con ese lujo de que te atienda una persona. Que cuando tengas alguna duda o quieras saber algo de un producto, no te atienda un bot, sino un humano.

Tras esta presentación de la tercera edición del Programa Alento, ¿cuál es su diagnóstico sobre cómo comunicamos en Galicia? ¿Estamos creyendo ya en el potencial de nuestra marca colectiva?

Creo que Galicia es un lugar con unas características increíbles, no solo a nivel de sector primario, sino también de otros sectores como puede ser el marketing. Pero sí es cierto que, aunque creo que hemos mejorado mucho en los últimos años en la cuestión del orgullo, tenemos que seguir trabajando en ello. Contar lo que haces es indispensable, porque lo que no se cuenta, no existe. Nosotros, por ejemplo, en Casa Grande de Xanceda recibimos una media de unos 13.000 visitantes al año. Esa es nuestra mejor oportunidad, no solo de transparencia y de creación de valor, sino también de demostrar ese orgullo de decir que somos del rural, somos ganaderos y estamos orgullosos de serlo.

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