Entrevista | Fernando Casal Nutricionista
«El gluten también está en alimentos donde no siempre se espera, como los embutidos»
El especialista defiende en una jornada en Pontevedra el papel de la nutrición en las enfermedades inflamatorias intestinales

El nutricionista Fernando Casal, en la jornada de ASSEII. / Gustavo Santos
Nutrición, descanso digestivo y prevención son las claves de Fernando Casal ante la enfermedad inflamatoria intestinal. El especialista advirtió en la IX Xornada de Enfermidades Inflamatorias Intestinais, organizada por la asociación ASSEII en Pontevedra, del peso de los ultraprocesados, el exceso de gluten y los malos hábitos en la salud.
¿En qué centró su intervención?
La charla la titulé «No hay evidencia». Quería hablar precisamente de eso, de cómo muchas veces desde el ámbito digestivo no se le da demasiada importancia a la alimentación. Mi planteamiento era que, aunque no hubiese evidencia, el riesgo de llevar una buena alimentación es bajo y los posibles beneficios son muchos. Pero es que, además, sí hay evidencia suficiente como para probarlo.
Cuando hablamos de enfermedad intestinal y alimentación, ¿qué va antes: la enfermedad o la mala dieta?
La dieta influye mucho, pero también hay que pensar que, una vez que una persona ya está enferma, todavía se puede hacer mucho. Una alimentación bien diseñada, basada en huevos, carnes, pescados, frutas, verduras y hortalizas, puede aportar muchos beneficios. El riesgo de hacerlo bien es bajo y creo que mucha gente no sabe el impacto que puede llegar a tener.
¿Los pacientes con enfermedades intestinales suelen cuidar ya su alimentación?
Normalmente no. Primero, porque muchas veces los médicos les dicen que la alimentación no influye. Hay pacientes que sí buscan alternativas porque se niegan a aceptar que no pueden hacer nada, pero falta mucho conocimiento. Si la gente supiera los beneficios que se pueden lograr con la alimentación, cambiaría todo.
¿Echa en falta más prevención desde la sanidad pública?
Sí, sobre todo desde los primeros síntomas. Hay personas que llegan con muchos problemas de salud acumulados y, cuando están muy mal, quizá la alimentación ya no influya tanto como habría podido influir antes. Si desde el primer problema se hubiese empezado a cuidar la dieta, algunas complicaciones quizá no se habrían producido o habrían tardado más años en aparecer. Y eso también es un beneficio.
"El mejor consejo que puedo dar es dejar doce horas entre la cena y el desayuno y cenar antes de las ocho"
¿Qué papel debería tener la Atención Primaria en este sentido?
Se está potenciando la nutrición, pero no como debería. No se trata solo de que empiece a haber nutricionistas, porque enseguida se saturan. También habría que formar a enfermeras y profesionales que están en el día a día con el paciente. Las enfermeras tienen una voluntad de cuidado maravillosa y un contacto muy directo. Darles herramientas básicas en nutrición tendría un impacto enorme. Hay profesionales que se forman, que hacen divulgación y que dan buenos consejos por iniciativa propia, pero es una pena que el sistema dependa tanto de esas voluntades individuales. Debería haber más formación estructurada.
¿Hay alimentos que una persona con enfermedad intestinal debería evitar?
El gluten y los cereales son los principales. Después, un poco más abajo, estarían las legumbres y los lácteos, aunque ahí depende mucho de cada caso. Gluten tomamos muchísimo: pan, cerveza, pasta, pizza, galletas... Y también aparece en alimentos donde no siempre se espera, como algunos embutidos o productos procesados. Incluso las lentejas pueden tener gluten por contaminación cruzada.
Entonces estamos más expuestos al gluten que antes...
Mucho más. Hace décadas no se comía tanto gluten. Ahora una persona puede hacer una dieta con pasta, pizza, galletas, cereales y pan en el mismo día. Parece que son alimentos distintos, pero muchas veces todo acaba siendo trigo, trigo y trigo. Es una dieta muy centrada en un alimento poco nutritivo, que desplaza a otros como huevos, carnes, pescados, frutas, verduras y hortalizas.
"Si desde el primer problema se hubiese empezado a cuidar la dieta, algunas complicaciones quizá no se habrían producido o habrían tardado más años en aparecer"
¿Y los lácteos? ¿Son buenos?
En los lácteos hay que diferenciar. Yo recomiendo los A2, porque la leche materna es A2 y se toleran mejor. Es algo todavía bastante desconocido. El primer estudio que vi sobre esto era de 2016, que en nutrición es prácticamente antes de ayer. Ahora ya hay marcas gallegas que los están comercializando, como Deleite o Unicla de Feiraco, y creo que poco a poco habrá más.
¿Qué papel juegan los ultraprocesados en la enfermedad intestinal?
Es donde más impacto hay y donde menos me costó encontrar evidencia. El problema es la cantidad y la frecuencia. Antes quizá se comía pan de millo una vez a la semana. Ahora un niño puede desayunar leche con cereales, llevar galletas a media mañana, comer pasta y cenar pizza. Parece variado, pero nutricionalmente es muy pobre y desplaza alimentos mucho más interesantes.
Siempre se ha hablado de hacer cinco comidas al día. ¿Es recomendable en estos casos?
Yo diría entre dos y tres comidas. Si tienes algo mal, como un tobillo, no saltas más sobre esa pierna, le das descanso. Con el sistema digestivo pasa algo parecido. Pero primero hay que aprender a comer bien. Cuando una persona come bien, normalmente no necesita hacer cinco comidas, porque queda saciada durante más tiempo.
¿Cuál sería una pauta básica?
Lo ideal sería desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo. Y cenar temprano. El mejor consejo que puedo dar es dejar doce horas entre la cena y el desayuno y cenar antes de las ocho. Eso es la mitad del trabajo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Bigsound reúne a 35.500 personas y deja 19,5 millones de impacto en Pontevedra
- Desarticulada una violenta banda que saqueó bares de Ponte Caldelas y O Rosal y maniataba a los empleados
- Del esplendor termal a las ruinas: 120 años del Balneario del Lérez
- Así celebró Pontevedra la segunda estrella de España
- Pesan los 32 años del edificio de Belas Artes: «Necesitamos un hogar nuevo»
- Santa Clara eleva su factura por encima de los 28 millones y afronta una nueva fase decisiva
- La convivencia de los ingenieros informáticos en Sanxenxo
- El Concello de Pontevedra desmonta la acusación del PP sobre la pérdida de 13 millones de fondos europeos