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Renovación de la cubierta

Los vendedores del Mercado de Pontevedra logran retrasar las obras a septiembre: «Es nuestra temporada más fuerte»

Los placeros aceptan compatibilizar los trabajos con la actividad para no perder ventas en los meses de mayor facturación

La reforma del Mercado de Abastos de Pontevedra

Gustavo Santos / Eli Regueira

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Pontevedra

La reforma del Mercado de Abastos de Pontevedra no obligará a cerrar el edificio ni a enviar a los vendedores a casa. La actuación, que estaba previsto iniciar de forma inmediata, se retrasará hasta septiembre para evitar que las obras coincidan con la campaña de verano, la época de mayor actividad comercial para los placeros. El plan pasa ahora por compatibilizar los trabajos con la venta diaria mediante traslados provisionales de puestos de un patio a otro.

La decisión llega después de una reunión entre el Concello y los vendedores, en la que se pusieron sobre la mesa dos escenarios: cerrar el mercado para ejecutar la obra o mantenerlo abierto con reubicaciones internas. La presidenta de los vendedores, Begoña Laya, asegura que la segunda opción fue respaldada por unanimidad entre los socios. «La mejor forma no era irnos para casa, sino compatibilizar las obras, aunque estemos carentes de comodidades», explica.

El principal objetivo de los placeros era salvar el verano. Laya sostiene que el colectivo trasladó al Concello que iniciar los trabajos en junio suponía un problema para su facturación. «Era una de las condiciones que teníamos, porque es cuando ejercemos más venta y cuando tenemos el potencial económico más elevado durante el año», señala. La presidenta celebra que finalmente «se ha demorado un poquito la ejecución de la obra» y que los trabajos «empiezan a fluctuar en septiembre».

La concelleira Anabel Gulías confirmó que el Concello había planteado esas dos posibilidades y, según explicó, la mayoría de los placeros pidieron retrasar el arranque por la importancia de la temporada estival. La edil admitió que el gobierno local prefería empezar cuanto antes por la vinculación de la actuación a fondos europeos, aunque parte de los suministros y la complejidad de la obra también condicionan el calendario.

Pontevedra. Mercado de abastos con entrevista a Begoña Laya por el anuncio de obras y su organización

Begoña Laya, presidenta de los placeros, asegura que están «muy tranquilos». / Gustavo Santos

La intervención, adjudicada a Construcciones Ramírez por 514.322,90 euros, tenía inicialmente un plazo previsto de dos meses, aunque Laya cuenta que «nos comentaron que podría extenderse hasta diciembre». Los trabajos renovarán las dos cubiertas interiores del edificio municipal. El proyecto contempla la instalación de un nuevo lucernario con vidrios inteligentes, pensados para filtrar la luz y la radiación infrarroja, reducir el impacto del sol sobre los productos frescos y mejorar el confort térmico del inmueble.

«Lo importante es que durante la obra, el mercado seguirá funcionando», señala la presidenta de los vendedores. La idea es cerrar primero uno de los patios, trasladar sus puestos al otro y repetir después la operación en sentido inverso. «No se va a ir ningún vendedor a su casa. Lo único que se va a hacer es que de un patio se pasan para otro», resume Laya. La presidenta admite que el mercado estará «un poco más encorsetado», pero insiste en que se mantendrán los mismos vendedores, la misma materia prima y la actividad habitual.

La carga y descarga, los accesos y los pasillos no deberían sufrir grandes alteraciones, según la información trasladada a los placeros. «Lo único que van a cerrar son los patios», apunta Laya, que lanza un mensaje de tranquilidad a la clientela: «Va a haber los mismos vendedores y el mismo producto».

Pontevedra. Mercado de abastos con entrevista a Begoña Laya por el anuncio de obras y su organización

Mercado de abastos de Pontevedra. / Gustavo Santos

La reforma era una vieja demanda del mercado. Los vendedores venían reclamando una solución a las filtraciones de agua y al exceso de luz solar directa sobre el producto. «Eran fundamentales, eran necesarias», afirma Laya. La previsión que manejan los placeros es que el mercado esté operativo con sus dos patios antes de que finalicé el año. Gulías, por su parte, subraya que la obra «va a ir adelante sí o sí», aunque el Concello intentará solicitar prórrogas y justificar lo que pueda antes del 30 de junio, fecha límite vinculada a los fondos de origen europeo.

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