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Entrevista | Leticia Ogando @musicsips_ en redes

Leticia Ogando (@musicsips_): «La música clásica no es solo para jubilados, quiero llevarla a las redes»

La creadora de musicsips_ combina divulgación, humor, historia y consejos para músicos en una cuenta que nació hace tres meses como trabajo académico

La influencer habla de Mozart, métricas y música clásica para veinteañeros.

La influencer habla de Mozart, métricas y música clásica para veinteañeros. / FdV

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Pontevedra

La música clásica también puede explicarse con vídeos ágiles, referencias actuales, textos vistosos y lenguaje de redes. Esa es la apuesta de Leticia Ogando, una joven de Vilaboa que hace apenas tres meses creó @musicsips_, un perfil de Instagram dedicado a acercar este género a nuevos públicos y a ofrecer herramientas útiles a otros músicos. Estudia en el Conservatorio Superior y compagina esa formación con el violonchelo en Portugal. Su objetivo pasa por romper la imagen distante de la música clásica y demostrar que puede tener espacio en los formatos digitales.

¿Cómo define musicsips_?

Es un perfil de divulgación de música clásica. Cuento curiosidades, historias y anécdotas, pero también doy consejos sobre cosas que no siempre se explican en la formación. Por ejemplo, cómo hablar con un periódico cuando tienes un concierto o qué debes tener en cuenta al tratar con técnicos. Empecé hace tres meses o menos, y la verdad es que parece que está dando resultados.

¿Qué balance hace de este arranque?

Dentro de la música clásica cuesta bastante subir números, así que creo que el proyecto va bien. Intento hacerlo desde una perspectiva más actualizada, con transiciones, textos vistosos y un formato dinámico. Me gusta defender que la música clásica es accesible para todos. No es algo solo para jubilados que van a conciertos los jueves por la tarde. Creo que es para todo el mundo.

¿Qué contenidos funcionan mejor?

Tengo tres líneas principales. Una es la que llamo «tea time», donde cuento curiosidades, historias y anécdotas de la música clásica. El vídeo con más visualizaciones pertenece a esa serie. Luego tengo otra sobre compositores iberoamericanos, en la que hablo de autores argentinos, mexicanos o de otros países. Esos vídeos me traen seguidores de fuera de España y ayudan a expandir la cuenta.

¿Y la tercera línea?

Es la de consejos para músicos y artistas. Curiosamente, esos vídeos no siempre tienen tantas visualizaciones, pero convierten mejor. Los ve menos gente, pero me dan más seguidores. También tienen mucho potencial de reciclaje. Hubo un vídeo que publiqué al principio, llegó a unas 12.000 visualizaciones y estuvo un mes parado. Después, en las últimas semanas, sumó otras 12.000.

Habla de métricas con mucha naturalidad. ¿De dónde viene ese interés?

Creé la cuenta por interés propio, porque me gusta la edición y la filmación, aunque no sea lo que estudié de forma principal, y también para demostrar que en la música clásica se puede crear una marca personal y contenidos propios. Es mi trabajo de fin de estudios.

¿Qué respuesta está recibiendo?

Algunas personas me dicen que están pensando en estudiar música, pero que no quieren seguir por instrumento, y que lo que explico les parece interesante. Me ha sorprendido el feedback de compañeros y profesores. A veces te para por el pasillo un profesor que ni siquiera te da clase y te dice: «Oye, muy bien el trabajo que estás haciendo, es muy dinámico». Eso anima mucho.

¿Cuándo empezó en la música?

Empecé con el chelo a los 12 años, que es un poco tarde en comparación con muchos compañeros. Entré en el grado profesional con 15 o 16. Cuando acabé Bachillerato todavía no había terminado el profesional, así que no podía seguir directamente unos estudios universitarios de instrumento. Descubrí que había asignaturas en común con Producción y Gestión de Música y entré un poco de rebote, con la idea de adelantar materias.

¿Qué herramientas faltan en la formación musical?

A veces hay conciertos o grupos con propuestas muy interesantes, pero no tienen herramientas de promoción o comunicación. Eso no se enseña durante la formación como instrumentistas, y es una pena. Con esta cuenta intento ofrecer una ayuda extra que normalmente no se da.

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La joven que quiere sacar la música clásica del museo y meterla en Instagram. / FdV

¿Quiere compatibilizar la música profesional con la divulgación?

Sí. Además de gestión, sigo estudiando violonchelo. Mi idea es continuar con la cuenta y con otros proyectos. Por ejemplo, estoy involucrada en la gestión y comunicación de una orquesta joven en Portugal.

¿La cuenta refleja también su trayectoria personal?

Sí. Cuando creas una marca personal tiene que haber algo de ti en ella. Si no, es una mentira para el público. Por eso fusioné historia de la música, compositores iberoamericanos y gestión. En España a veces ya se conocen poco los compositores españoles, y mucho menos los portugueses, brasileños o argentinos. Esa parte también tiene que ver con mi formación.

¿Tuvo referentes en redes?

Cuando empecé a consumir contenido musical, Jaime Altozano fue de los primeros. Creo que hizo un trabajo increíble para acercar la música a personas sin formación específica. Después me interesaron divulgadores que mezclaban humor y música clásica, por ejemplo quienes adaptaban juegos como Among Us al mundo musical: cinco personas tocando una pieza y el impostor era quien tocaba las notas equivocadas.

¿Ese humor ayuda a romper prejuicios?

Mucho. Hace que todo sea más desenfadado. La gente tiene una perspectiva muy rígida, pero después de un concierto de música clásica con orquesta media orquesta puede irse a tomar unas cervezas y quizá a bailar a una discoteca donde suena de todo menos música clásica.

¿Mira también fuera del nicho clásico?

Sí, porque si quiero actualizar la divulgación de música clásica no puedo mirar solo a mi nicho. Tengo que ver qué se hace en otros campos. Me interesa la edición dinámica, la forma expresiva de explicar y el rigor. En divulgación hay que estar bien informado. Por ejemplo, se repite mucho que Salieri mató a Mozart por la película, pero eso es mentira: Mozart estaba enfermo.

¿Cuál es el objetivo final?

Que la música clásica deje de parecer algo lejano y se entienda como algo vivo, actual y para cualquiera. Ahora que ya tengo métricas y una base de contenido, quiero preguntar más a mis seguidores si son músicos, si simplemente les gusta la música o si tienen curiosidad. A partir de ahí podré mejorar el proyecto.

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