Prevención en Pontevedra
Comienza la inspección de franjas secundarias sin limpiar con una comarca en riesgo moderado de incendios
El distrito forestal de Caldas-O Salnés, que incluye a Pontevedra y su área, registró el año pasado un incremento de casi el 220% de la superficie quemada, en su mayoría arbolada

Incendio en Santa Cristina de Cobres, Vilaboa, el año pasado. / GUSTAVO SANTOS
El tiempo corre en contra de los propietarios particulares y comunidades de montes que no hayan procedido a limpiar las franjas secundarias situadas en los 50 metros más próximos a las casas. Este domingo expiró el plazo legal para proceder a los desbroces y mantener esos terrenos listos, por lo que desde este lunes, 1 de junio, las administraciones activarán los mecanismos de control e inspección para garantizar el cumplimiento de la normativa autonómica.
Y en vista de las condiciones meteorológicas de los últimos días, en los que se han superado los 30 grados centígrados de temperatura, incluso en algunas jornadas con viento, se hace más necesario que nunca cumplir a raja tabla esta norma.
Basta con consultar el «Índice de risco diario de incendio forestal», que la Consellería do Medio Rural de la Xunta de Galicia actualiza cada jornada en su página web, para entender esta urgencia. Según esta forma de medida, que indica en qué punto se encuentra cada municipio de Galicia respecto al riesgo de sufrir un fuego en sus montes, la comarca de Pontevedra este domingo estaba en su mayoría en «riesgo alto», solamente había tres municipios en un riesgo menor, el «moderado»: Cuntis, Campo Lameiro y Moraña.
Mejora el índice de riesgo
Para este lunes, la predicción, que puede ser actualizada a lo largo del día, es mejor, ya que once de los concellos que componen la comarca de Pontevedra están en «riesgo moderado» y solamente tres en «alto»: A Lama, Ponte Caldelas y Sanxenxo.
Para calcular este índice de riesgo de incendio, la Consellería do Medio Rural combina factores acumulados y condiciones meteorológicas del momento. Tiene en cuenta la sequía, el estado de la vegetación, la temperatura, la humedad, el viento y la lluvia acumulada.
Con esos datos, procedentes de MeteoGalicia, estaciones meteorológicas y radar, se elaboran mapas de riesgo con una resolución de 200 metros. Después, para cada concello, se toma un valor representativo y se clasifica el riesgo como bajo, moderado, alto, muy alto o extremo. El índice no mide solo el calor del día, sino la facilidad con la que puede prender el monte y la rapidez de propagación.
Mejor precio con Seaga
Hay que recordar que el Concello de Pontevedra se ha adherido este año por primera vez al convenio de colaboración entre la Xunta de Galicia, la Fegamp y la empresa pública Seaga para la gestión de la biomasa en las fajas secundarias.
Según este, los propietarios podrán acogerse a la limpieza de estas franjas a través de Seaga a un coste inferior al que supondría contratar los trabajos por su cuenta. El precio fijado será de 420 euros por hectárea, equivalente a 0,042 euros por metro cuadrado.
Más fuegos, 120, y más dañinos
El distrito forestal de Caldas-O Salnés, que incluye Pontevedra y su comarca, cerró 2025 con un claro empeoramiento de los datos de incendios forestales respecto al año anterior. Según las estadísticas oficiales de la Consellería do Medio Rural de la Xunta de Galicia, este territorio pasó de registrar 77 fuegos en 2024 a 120 en 2025, lo que supone 43 incendios más y un incremento del 55,8%.
La evolución de la superficie afectada es todavía más significativa. En 2024 ardieron en el distrito 74,32 hectáreas, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 236,46. Es decir, se quemaron 162,14 hectáreas más, lo que representa un aumento del 218%. En términos prácticos, la superficie arrasada se multiplicó por más de tres en solo un año.
El dato más relevante está en el tipo de terreno afectado. La superficie arbolada quemada pasó de 41,33 hectáreas en 2024 a 210,37 en 2025. El incremento fue de 169,04 hectáreas, un 409% más. Así, casi nueve de cada diez hectáreas calcinadas en 2025 correspondieron a terreno arbolado, frente al 56% del año anterior.
Por el contrario, la superficie rasa afectada descendió ligeramente: de 32,99 hectáreas en 2024 a 26,09 en 2025, un 20,9% menos. Esta caída no compensa, sin embargo, el fuerte impacto registrado en masas arboladas, que explica el agravamiento del balance anual.
También aumentó la superficie media quemada. En 2024 cada fuego afectó, de media, a 0,96 hectáreas; en 2025 la media subió a 1,97 hectáreas. Hubo más incendios y fueron más dañinos.
Dentro de la provincia de Pontevedra, Caldas-O Salnés concentró en 2025 casi el 30% de los incendios registrados y alrededor del 12% de la superficie total quemada.
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