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Festivales

De la Sala Karma a 40.000 personas: la historia del Surfing the Lérez antes de decir adiós

Pontevedra se prepara para cerrar una cita que convirtió música, merienda, niños y solidaridad en una romería moderna

La última edición del Surfing the Lérez reunió más de 30.000 personas

La última edición del Surfing the Lérez reunió más de 30.000 personas / GUSTAVO SANTOS

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Pontevedra

El Surfing the Lérez se prepara para su último baile en Pontevedra. La cita que durante tres lustros convirtió la Illa das Esculturas en una romería de guitarras, niños correteando, barras, foodtrucks, mercadillo y bolsas de alimentos para donar celebrará los días 12 y 13 de junio su despedida. Lo anunció su impulsor, Marcos Rivas, visiblemente emocionado, al presentar la nueva edición: será la última. No por falta de público, sino por el desgaste de sostener un festival gratuito que creció mucho más que su estructura.

La historia empezó lejos de los grandes escenarios. El 1 de septiembre de 2011, en la Sala Karma, el Surfing the Lérez nació con Lost Acapulco y Pedrito Diablo y Los Cadáveras. Era todavía una fiesta de surf instrumental, casi una rareza local, pero el experimento prendió. En 2012 salió a la calle y se movió de bar en bar, con conciertos en distintos puntos del centro histórico lerezano. Aquella romería urbana anticipó lo que vendría después.

El gran salto llegó en 2013, cuando el festival desembarcó en la Illa das Esculturas. Allí encontró su sitio con sombra, río, césped y una forma de vivir la música sin vallas mentales. La entrada siguió siendo gratuita, pero con la condición moral de aportar alimentos no perecederos par alos más necesitados. También apareció una estética propia, con el cocodrilo como emblema y los «cancodrilos» como moneda festiva.

Desde entonces, el festival más especial de la Boa Vila fue ensanchando cartel y público. En 2015, la lluvia obligó a aplazar una edición complicada, que terminó saliendo adelante en septiembre. Al año siguiente presumió de cartel casi íntegramente gallego y amplió duración. Para 2017 llegó el reconocimiento exterior con el premio Martín Códax al mejor festival de Galicia. Ya no era solo una cita simpática de Pontevedra, sino un modelo de festival familiar, diurno, gratuito y con personalidad.

La pandemia cortó la ola, ya que no hubo edición ni en 2020 ni en 2021. El esperado regreso, en 2022, fue una declaración de inteciones, con tres días, tres escenarios, cerca de cuarenta artistas y un cartel cien por cien gallego. Después, fueron llegaron ediciones cada vez más ambiciosas con 37 propuestas en 2023; con cuatro escenarios y nombres como The Rapants, Grande Amore, Ortiga, Joe Crepúsculo o la despedida de Niños Mutantes en 2024; y el año pasado confirmó su músculo popular, con una asistencia estimada de entre 30.000 y 40.000 personas y un cartel que mezcló a artistas King África, Miguel Costas, Arizona Baby, Ortiga o Grande Amore.

La paradoja es que el Surfing the Lérez se marcha en su mejor momento. En 2025 recibió dos Premios de la Industria Musical de Galicia, entre ellos el de mejor evento cultural/musical y el reconocimiento popular a la experiencia del público. Ahora, con The Rapants, 9Louro, Grande Amore y más de una treintena de actuaciones en el cartel final, Pontevedra se prepara para despedir algo más que un festival, una manera de ocupar la ciudad sin pagar entrada, con la música al lado del río y el verano empezando bajo los árboles.

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