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Antiguo conservatorio

El Concello busca ya «inquilinos» para el nuevo centro de creatividad de la ciudad

El gobierno local contacta con la UVigo y otros colectivos vinculados a la investigación social y cultural para dar contenido al completo de Alfonso XIII

El antiguo conservatorio de la calle Alfonso XIII, ahora rehabilitado

El antiguo conservatorio de la calle Alfonso XIII, ahora rehabilitado / Rafa Vázquez

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N. Davila

Pontevedra

Se inaugurada a finales de abril y apenas un mes después, el Concello ya busca «inquilinos» para dar contenido al completo una vez pasado el verano. Se trata del centro de creatividad, innovación y emprendimiento habilitado en la calle Alfonso XIII, en el antiguo conservatorio de música, cuya rehabilitación superó con creces el millón de euros.

El fin del inmueble es dar cabida a proyectos emergentes vinculados al Campus Crea. Por ello, el gobierno local ya ha contactado con la propia Universidade de Vigo y con otros colectivos relacionados con la investigación social y cultural, con el fin de ofrecer este nuevo espacio para el desarrollo de esas iniciativas empresariales.

El edificio dispone de espacios habilitados a modo de residencia

El edificio dispone de espacios habilitados a modo de residencia / Rafa Vázquez

De quedar algún espacio vacío después de este proceso, se abriría una convocatoria pública para aquellas personas o colectivos interesados, según señalaron ayer fuentes municipales.

El edificio del antiguo Conservatorio cuenta con una superficie construida de más de 1.700 metros. Tras la larga rehabilitación del espacio, que mantuvo la calle cortada al tráfico más de un año, el resultado es una nueva fachada acristalada para dar luz al interior y en general un esqueleto vaciado y repensado para funcionar como un ecosistema vivo e independiente. La planta baja no perderá su memoria acústica: regresará a la música para convertirse en la sede del Seminario Permanente de Jazz, blindando a una entidad que lleva 26 años forjando músicos en el país. Este nivel a pie de calle contará además con un estudio de grabación y un vestíbulo concebido para acoger conciertos de pequeño formato.

Uno de los espacios interiores acristalados

Uno de los espacios interiores acristalados / Rafa Vázquez

A medida que se asciende por las escaleras, la partitura cede el paso a la ciencia y la investigación en plantas diseñadas, en su mayoría, para usos múltiples y maleables. La tercera será el laboratorio de operaciones de equipos como el grupo de investigación Pansera y de especialistas en robótica. Por su parte, la cuarta y quinta planta nacerán con la vocación de estrechar lazos directos con cooperativas y con las necesidades de las titulaciones del campus universitario de la ciudad.

La singularidad del proyecto cristaliza en su última altura, concebida expresamente como residencias creativas. Serán espacios de acogida intermitente para expertos, investigadores o empresas internacionales que recalen en Pontevedra durante estancias breves para compartir su músculo innovador.

Toda esta maquinaria humana funcionará bajo un modelo de autogestión. El diseño arquitectónico ha independizado los accesos a cada nivel con un núcleo de escaleras y ascensor propio, de modo que cada colectivo será responsable de su recinto al margen del resto del inmueble. El desembarco será progresivo y acompasará la llegada del mobiliario. Tras el verano, con el arranque del nuevo curso, los músicos del jazz serán los primeros en romper el silencio y afinar sus instrumentos en el nuevo motor creativo de Pontevedra.

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