Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Saneamiento de la ría

La ampliación de la depuradora de Praceres, en Pontevedra, se mantiene viva al prorrogarse su permiso ambiental de 2022

Desde hace años este proyecto de 23.250 m2 más permanece en un «cajón» pero Augas de Galicia no renuncia a su ejecución a medio plazo

Vista aérea de la planta de Praceres

Vista aérea de la planta de Praceres / FdV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pontevedra

Augas de Galicia no tiene un plazo concreto para su ejecución, pero no renuncia al polémico plan de ampliación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (Edar) de Placeres, un proyecto que desde hace años permanece en un «cajón» pero que la Xunta considera «imprescindible» para completar el saneamiento de una ría sensible como es la de Pontevedra. Prueba de ello es que ayer mismo se conoció que el permiso ambiental otorgado hace más de cuatro años, en febrero de 2022, a ese proyecto, acaba de ser prorrogado por la Consellería de Medio Ambiente para evitar su caducidad y, por tanto, tener que reiniciar el proceso.

En su día, la explicación oficial de su no ejecución hasta ahora es que los fondos europeos con los que se ejecutó el plan de saneamiento de la ría no fueron suficientes, pero también se necesitaba el permiso de Costas para ocupar terrenos marítimo-terrestres.

La prórroga conocida ayer, aunque firmada oficialmente el pasado 8 de mayo por la directora xeral de calidade Ambiental e Sostibilidade, María José Echevarría Moreno, no supone relanzar el proyecto, pero sí demuestra que se mantiene vivo, después de la mejora de sus instalaciones y la instalación del nuevo emisario submarino en los pasados años.

Según la autorización que ahora se amplía, el plan triplicaría la superficie actual del complejo, al pasar de 13.750 a 40.950 metros cuadrados, en su mayor parte ocupando terrenos de la actual concesión de Ence. Aquel informe concluía que, «en los términos expuestos en este documento, no son previsibles afectaciones ambientales significativas y por tanto no se considera necesario someter el proyecto a la evaluación de impacto ambiental ordinario».

Ese criterio se mantiene en un documento que analizó hasta cinco alternativas (una de ellas en otra ubicación y las otras cuatro en la zona actual) y que optó por la extensión de la planta hacia Ence al entender que «es la más adecuada desde el punto de vista ambiental» precisamente por ocupar parte de la concesión industrial, «donde se prevé la eliminación inmediata de sus balsas de decantación» y «supone la regeneración de un espacio de aproximadamente 20.000 m2, entre el núcleo de Praceres y la Edar, para uso público de zona verde y/o deportiva».

La Xunta destacaba que de esta forma se permite «la regeneración de un espacio de aproximadamente 20.000 m2, entre el núcleo de Praceres y la Edar, para uso público de zona verde y/o deportiva».

Esa regeneración para uso público corresponde al antiguo campo de fútbol, donde el Concello pretendía en su día crear un «Parque da Dignidade» pero que nunca fraguó pese a que incluso disponía de autorización temporal de Costas, ya que se trata de suelo marítimo-terrestre.

Esta ocupación de más de 23.000 m2 de Ence generó un informe negativo de la propia empresa, si bien Augas de Galicia replicó que la depuradora tiene prioridad sobre los intereses privados. En concreto, la compañía cuestionaba « la ejecución de un proyecto sobre un terreno cuya concesión en vigor corresponde a un tercero, indica que esta ocupación afectará, además de a las balsas de decantación, a una superficie del parque de almacenamiento de madera y no comparte la valoración de la ocupación de un terreno ya ocupado por otra actividad, en concreto la de Ence, como impacto positivo».

Augas de Galicia respondía que la ampliación de la planta «es prioritaria desde el punto de vista ambiental y además imprescindible por exigencias legales. Se trata de una infraestructura de interés público declarada de interés para la Comunidad Autónoma» y durante años se trató de buscar una solución para su implantación. Se concluye que la única realmente viable es la que se recoge en este documento ambiental, en la localización de las instalaciones de la actual planta y ampliando su superficie a los terrenos de la concesión de Ence, que lógicamente se ve afectada pero que prioriza los intereses generales al llevar a cabo la ejecución de una infraestructura imprescindible». Augas de Galicia insiste en que la obra no solo es necesaria sino «imprescindible por razones legales», dado que España ya fue condenada por la UE por la depuración de las aguas residuales de la ría de Pontevedra.

Plano de la propuesta de ampliación en 2022

Plano de la propuesta de ampliación en 2022 / FdV

A modo de resumen, el informe subraya que «los terrenos sobre los que se desarrollaría la actuación se encuentran en Dominio Público Marítimo-Terrestre, correspondiendo en su mayor parte a la actual concesión de la depuradora y parte de los terrenos de la concesión de Ence (donde actualmente hay balsas y parque de madera que habría que eliminarse a corto plazo). En los límites oeste y este, el terreno está delimitado por infraestructura viaria (carretera PO-11 y ferrocarril al Puerto), y en el límite sur existe una explanada no utilizada entre la Edar y el núcleo de Praceres».

También hacía referencia al uso marisquero próximo: «el emplazamiento del proyecto, en la ría de Pontevedra, es una zona de gran riqueza marisquera, ya que según el documento ambiental existen 49 bancos de producción marisquera de gran importancia económica porque están todos en funcionamiento a través de tres modalidades principales (a pie, a flote y explotación por inmersión). Las especies que se explotan son almeja fina, babosa, bicuda, rubia, japónica, cornicha, berberecho, reló, carneiro, navaja y longueirón. También es una zona de bateas de producción de mejillón».

El documento ambiental de 2022 también detallaba que «las actuaciones incluidas en este proyecto tienen como objetivo mejorar la calidad de las aguas de la ría de Pontevedra, mediante la ampliación de la actual depuradora de Praceres, con capacidad para tratar los caudales y cargas de diseño (caudal medio: 700 litros por segundo y caudal máximo: 1.800)». Añadía que «la población equivalente resultante, con los parámetros de diseño del presente proyecto, se incrementaría en 58.320 habitantes con respecto al diseño de la actual».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents