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La cultura verde inunda la Alameda de Pontevedra en la tercera edición del Plant Fest

El festival multiplica su apuesta con una jornada competa de actividades y un mercado con 9 estands especializados

El «plato fuerte» volverá a ser esta tarde el intercambio de esquejes

Nos 'plantamos' en la tercera edición del Plant Fest, el festival de cultura verde de Pontevedra

Rafa Vázquez

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El aroma a cera vegetal y esencias botánicas se mezcla esta mañana con el olor a tierra bajo la sombra de los árboles de la Alameda. Quien pase hoy por el corazón verde de la Boa Vila se encontrará con un trasiego inusual de vecinos cargados con macetas, pequeños brotes envueltos en papel de periódico y un bullicio que huele a primavera y a reencuentro. Se trata de la tercera edición del Plant Fest, el festival de la cultura verde que, tras nacer de forma tímida en el interior de una tienda local, se consolida ya como una cita clave para la creciente comunidad de entusiastas de las plantas en la ciudad.

Detrás de este despliegue están Esperanza Otero y Ángela Ogando, las fundadoras de la firma miniplanta.com y la marca Plántate, quienes explican con entusiasmo cómo el festival ha dado el salto definitivo hacia su madurez. De la tímida primera edición bajo el magnolio de la Diputación y los avances de la segunda, este año el Plant Fest dobla su apuesta con una programación de jornada completa que arrancó temprano con una sesión de «Yoga morning», buscando conectar el cuidado de la naturaleza con el bienestar personal.

Las organizadoras explican que, tras la pandemia, se ha disparado la tendencia del «hazlo tú mismo». Aunque el festival nació centrado en las especies ornamentales de interior, que, recuerdan, «ayudan a la concentración y mejoran la productividad», el perfil del aficionado local ha evolucionado hacia un escalón más exigente: el huerto urbano.

«Quisimos ampliar un poquito más para la huerta, para todas esas personas que tienen más inquietud o ya se han convertido en unos frikis de las plantas ornamentales, para que tengan un nuevo reto», señalan las impulsoras del certamen. Éstas añaden que tampoco se necesita una gran finca para lograr nuestra propia cosecha. «En un balconcito, en una terraza o en una jardinera se pueden ir cultivando pequeñas cosas, unos pimientitos de Padrón, unos cherries que ocupan muy poco, o una lechuga que nos da alegría».

Taller de "Morning yoga" para comenzar el día en conexión con la naturaleza.

Taller de "Morning yoga" para comenzar el día en conexión con la naturaleza. / Rafa Vázquez

Con charlas como la que protagonizaron esta mañana Pilar Vela, Ángeles Barros y Ana Neves dedicada a las curiosidades y sabores del té, o la titulada «Da hora ás redes» que se celebrará esta tarde con Nuska (Alma da Vella Chousa), Elia (Huertelia), Sandra (A Nosa Granxa) y Aitor (Cultivo Galego), el festival propone otras alternativas.

Aunque el festival nació centrado en las especies ornamentales de interior, que, recuerda la organización, «ayudan a la concentración y mejoran la productividad», el perfil del aficionado local ha evolucionado hacia un escalón más exigente: el huerto urbano

Entre ellas, música y, especialmente, un paseo por el mercado con nueve estands especializados que van mucho más allá de la venta de ejemplares, conectando de forma directa con la artesanía y el respeto por el entorno.

Entre los puestos destaca el de Marieta, artesana detrás de la marca Tikis Mikis, que muestra sus piezas utilitarias de cerámica decoradas con ilustraciones florales y su nueva colección cobalto, entre las que incluye germinadores diseñados especialmente para la ocasión, recordando que una taza bien manufacturada puede ser el hogar perfecto para una raíz.

Además del plantas, en los 9 puestos del mercado pueden encontrarse artesanías, velas, ilustraciones etc.

Además del plantas, en los 9 puestos del mercado pueden encontrarse artesanías, velas, ilustraciones etc. / Rafa Vázquez

Unos pasos más allá, el crepitar de la madera llama la atención de los curiosos en el estand de Faíscas. Allí se ofrecen velas aromáticas de cera vegetal y esencias botánicas que sustituyen la mecha de algodón tradicional por una de madera, logrando un sonido que invita a la calma del hogar.

El proyecto, además, tiene un trasfondo solidario: el diez por ciento de sus ventas se destina al proyecto Rescate Masai, una iniciativa que trabaja en Tanzania para proteger a las niñas de la mutilación genital y los matrimonios forzados.

Asistentes al "faladoiro" sobre té que impartieron Pilar Vela, Ángeles Braros y Ana Neves, de la Estación Fitopatolóxica de Areeiro.

Asistentes al "faladoiro" sobre té que impartieron Pilar Vela, Ángeles Barros y Ana Neves, de la Estación Fitopatolóxica de Areeiro. / Rafa Vázquez

Numerosos pontevedreses acuden con sus mascotas a una cita en la que no faltan regalos y caprichos (como yogures y helados) para los perros.

Como manda la tradición del festival, el plato fuerte llegará a última hora de la tarde con el intercambio de esquejes. Es el momento más esperado, donde la moneda de cambio no son los euros, sino la generosidad. Los asistentes intercambian brotes y raíces a la vieja usanza, como quien cambiaba «cromos en el patio del colegio», recuerda la organización. Si el año pasado esta cita congregó a 250 personas solo en esta actividad, la doble programación de hoy hace prever a la organización que se superarán con creces todas las expectativas, demostrando que Pontevedra tiene ganas de seguir llenando de verde y frutos sus huertas y sus balcones.

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