Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pontevedra acoge la XIII edición de los Premios Martín Códax da Música con un viaje a la Galicia mística

La gala se celebrará el próximo día 27 en el Pazo da Cultura

Con más de 450 inscripciones, reconocerá la diversidad del sector musical del país y el talento emergente

Premiados y organizadores de la anterior edición de la gala.

Premiados y organizadores de la anterior edición de la gala. / GUSTAVO SANTOS

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

El Pazo da Cultura de Pontevedra se prepara para mudar su piel y convertirse, el próximo miércoles 27 de mayo, en un escenario donde la niebla de los montes gallegos y el misterio se confunden con los acordes. La décimo tercera edición de los Premios Martín Códax da Música ha decidido plantar cara al histórico temor que arrastra su propio número ordinal para transformarlo, precisamente, en su bandera: un viaje inmersivo por la Galicia mágica, los rituales, las supersticiones y ese patrimonio inmaterial que se respira en el rural y atraviesa los hogares de la comunidad.

La cita fue presentada este viernes en un encuentro que sirvió para desvelar las costuras de una gala que promete romper los moldes de las anteriores. Con más de 450 inscripciones repartidas en quince categorías —además del premio de la crítica y los tres galardones organísticos—, el certamen mide las fuerzas de un sector musical que el concejal de Cultura de Pontevedra, Demetrio Gómez, definió como una potencia capaz de abarcar todos los géneros, estilos y sensibilidades. Por su parte, el vicepresidente de la Diputación, Rafa Domínguez, incidió en la consolidación de una fiesta que ya forma parte indispensable del calendario cultural de la ciudad, aplaudiendo el esfuerzo colectivo de los artistas que se darán cita en la Boa Vila.

Pablo Buján, director comercial de las Bodegas Martín Códax, recordó que la gala constituye una «fecha especial» para una empresa como la suya que ha tenido la «oportunidad de verlos nacer y crecer». Antes de desear a los finalistas la «máxima suerte», agradeció al Concello de Pontevedra su «preocupación por llevar la cultura a la ciudadanía» y el apoyo de la Diputación.

La gran apuesta de este año radica en la atmósfera. Frente al protagonismo que el año pasado tuvieron las panderetas, la escenografía diseñada por Diego Valeiras buscará trasladar la propia identidad del territorio gallego al escenario. La propuesta visual recreará esos «sfumatos» característicos del invierno gallego, evocando la estampa de las lomas y los montes diluyéndose entre la niebla y los árboles. Para lograr este paisaje místico, Valeiras adelantó que trabajará con materiales puros, desprovistos de tratamientos, buscando un impacto sorpresivo que envuelva el número 13 en un halo de misterio compartido con la música de la tierra.

En el plano musical, la gala, con dirección artística de la actriz Tero Rodríguez (integrante de la compañía de calle Os Quinquilláns) y música de la Orquesta Neverloura, contará con una doble propuesta diseñada para acompasar los diferentes ritmos de la noche. No faltará sobre el escenario una banda de verbena clásica concebida como una reivindicación de las orquestas de antes.

El certamen despliega un mapa sonoro de dieciocho categorías, coronado este año por un premio de honor con fuerte carga emocional: el reconocimiento a la mítica banda ourensana Los Suaves

La expectación se traslada ahora a las manos del público general. La presidenta de Músicas ao Vivo, Sheila Patricia González Barros —quien afronta su último año al frente de la directiva—, recordó que el plazo para las votaciones de los finalistas permanece abierto hasta la noche de este domingo 24 de mayo.

El certamen despliega un mapa sonoro de dieciocho categorías, coronado este año por un premio de honor con fuerte carga emocional: el reconocimiento a la mítica banda ourensana Los Suaves. La convocatoria está pensada para pulsar el estado de salud de la escena gallega actual, abriendo los brazos a bandas, solistas, espectáculos y trabajos discográficos que hayan dejado huella a lo largo de este 2026. En total, quince apartados musicales retratan la enorme diversidad de las aldeas y las ciudades de Galicia, desde el latido urbano, el pop, el indie y la canción de autor, hasta la contundencia del rock, el punk, el metal y el heavy. También hay espacio para los ritmos del blues, el funk, el jazz, la electrónica y las músicas del mundo, sin olvidar las raíces de la música tradicional y el folk, la delicadeza de la clásica, las propuestas infantiles, las bandas populares y ese fenómeno tan propio de nuestra tierra que son las orquestas de verbena.

Como complemento indispensable, los tres Premios Organistrum vuelven a poner el foco detrás del escenario para aplaudir el esfuerzo de las salas, los finales y los proyectos de comunicación y difusión musical, mientras se consolida el galardón al artista emergente, una categoría nacida en 2022 para dar aliento y visibilidad al talento más joven y prometedor.

González Barros hizo un llamamiento a la participación ciudadana para que el impulso de estos premios trascienda las fronteras del propio gremio y del sector, consolidando una plataforma que es tanto un escaparate del talento musical gallego como un refugio de su memoria colectiva.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents