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Pontevedra abre sus puertas al programa Vacaciones en Paz para niños saharauis

Concello y Sogaps buscan familias para acoger a menores durante el verano y paliar el calor extremo

Anabel Gulías conversa con Maite Isla y Abidin Buchalaya.

Anabel Gulías conversa con Maite Isla y Abidin Buchalaya. / FdV

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El termómetro en los campamentos de refugiados de Tinduf, en el desierto argelino, devora los grados a medida que se acerca el estío, rozando unas temperaturas inhóspitas que congelan cualquier rutina. Para mitigar esa dureza, y como sucede desde hace más de tres décadas, las calles de la Boa Vila volverán a cruzarse este verano con las miradas y las sonrisas de las niñas y niños saharauis. El Concello de Pontevedra ha presentado una nueva edición del programa Vacaciones en Paz, la iniciativa de acogimiento temporal que sirve de puente humano, sanitario y político entre las familias de la comarca y la realidad de un pueblo desplazado.

En su comparecencia de ayer, la concejala de Benestar Social, Anabel Gulías, estuvo acompañada por Maite Isla, presidenta de Solidariedade Galega co Pobo Saharaui (Sogaps) —entidad que pilota el programa desde 1991 en coordinación con el gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)—, y por Abidin Buchalaya, delegado del Frente Polisario en Galicia. Aunque el municipio ya cuenta con diez hogares pontevedreses firmemente comprometidos para abrir sus puertas este verano, las responsables lanzaron un llamamiento urgente a la ciudadanía: las inscripciones siguen abiertas para nuevas familias, pero el plazo expira de forma definitiva en una semana a través de la plataforma web de la asociación.

El viaje, que va mucho más allá de una experiencia vacacional, exige una preparación mutua para amortiguar el choque de dos mundos tan distantes. Por ello, las familias acogedoras gallegas deberán completar una formación obligatoria antes de la llegada de los menores. En paralelo, las familias biológicas reciben estos días talleres similares en los propios campamentos de Tinduf, con el objetivo de conocer de antemano la realidad cultural, social y económica que sus hijos van a encontrarse en Galicia.

«Es más que ocio, es resistencia y solidaridad», enfatizó Anabel Gulías durante la presentación. La edil incidió en que el valor de este programa radica en que «acerca la realidad de la lucha del pueblo saharaui, desplazado de su territorio natural, ilegalmente ocupado por Marruecos», al tiempo que aprovechó la ocasión para afear «la lateralidad del Estado español en esta cuestión», además del beneficio evidente de aliviar la salud y el día a día de las criaturas durante los meses más asfixiantes del año.

«Es más que ocio, es resistencia y solidaridad», enfatizó la edil de Benestar Social, Anabel Gulías durante la presentación. Incidió en que el valor de este programa radica en que «acerca la realidad de la lucha del pueblo saharaui, desplazado de su territorio natural, ilegalmente ocupado por Marruecos»

Por su parte, Maite Isla quiso verbalizar el agradecimiento de Sogaps hacia la implicación histórica del Concello de Pontevedra y la generosidad de los hogares de acogida. Isla desgranó los tres pilares prácticos que transforman la vida de los pequeños durante estos meses: el acceso integral a revisiones médicas y ópticas a cargo del Sergas, la inmersión lingüística en castellano y gallego, y la oportunidad de descubrir un entorno que los enriquece a nivel personal fuera de las lonas del desierto.

La vertiente política y de justicia internacional centró la intervención de Abidin Buchalaya. El delegado del Frente Polisario en Galicia elevó la voz para exigir «un día de democracia para el pueblo saharaui, para que pueda elegir en las urnas su propio destino». Recordó que la comunidad saharaui arrastra ya medio siglo atrapada en un proceso de descolonización inacabado, denunciando que el Estado español incumple de manera sistemática las resoluciones de la ONU sobre el derecho de autodeterminación, obviando sus obligaciones legales como potencia administradora. El representante fue tajante respecto al encaje territorial del conflicto: «Rechazamos la solución que quieren imponer de una autonomía bajo soberanía marroquí. La solución es que podamos elegir; el Sáhara será libre e independiente, caiga quien caiga».

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