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Sentada en Belas Artes de Pontevedra para reclamar apoyo y protección a víctimas de acoso

El rector en funciones defiende que la institución aplica «tolerancia cero», pero apela al rigor de los procedimientos y a la presunción de inocencia

Belas Artes reclama apoyo y protección a víctimas de acoso

Gustavo Santos

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Pontevedra

El alumnado de la Facultade de Belas Artes de Pontevedra inició este jueves una sentada para denunciar la falta de medidas efectivas frente a los casos de acoso y abuso sexual en el ámbito universitario. La protesta comenzó a las 12:00 horas y está previsto que se prolongue durante toda la jornada en la entrada del centro.

La movilización forma parte del calendario de protestas impulsado por la Asemblea Aberta de Estudantes, que en los últimos días ha denunciado la paralización del expediente relacionado con un presunto caso de acoso sexual en Belas Artes y ha criticado la respuesta de la Universidade de Vigo. El colectivo sostiene que no se trata de un problema aislado, sino de una cuestión estructural que requiere medidas más contundentes por parte de la institución académica.

Una representante del alumnado explicó durante la sentada que, por prudencia y para no perjudicar a las víctimas ni interferir en posibles denuncias o trámites abiertos, públicamente solo pueden referirse a casos ya conocidos. En este sentido, precisó que uno de los casos públicos en la Universidade de Vigo es el de Filosofía.

Desde el movimiento estudiantil consideran que la Universidade no garantiza una protección real a las víctimas cuando existen indicios de abuso sexual. Denuncian que los presuntos agresores pueden continuar impartiendo clases, manteniendo tutorías a puerta cerrada o desarrollando su actividad académica con normalidad mientras los procedimientos siguen su curso.

«La ley no está hecha para protegernos a nosotras», afirmó la representante estudiantil, que criticó que la presunción de inocencia de los presuntos agresores, tal y como se aplica actualmente, dificulta la adopción de medidas preventivas eficaces. A su juicio, esa falta de prevención impide garantizar que estas personas no puedan reincidir mientras se investigan los hechos.

El alumnado también pone el foco en las dificultades que afrontan las víctimas a la hora de denunciar. La portavoz subrayó que iniciar un procedimiento por violencia sexual supone una carga psicológica muy elevada y que no todas las personas están en condiciones de asumir ese proceso.

Por ello, reclaman que el protocolo de la Universidade de Vigo vaya más allá de lo estrictamente judicial y refuerce el acompañamiento a las víctimas. Entre sus demandas figuran más apoyo psicológico, medidas de protección desde el primer momento y mecanismos que eviten que la responsabilidad de actuar recaiga únicamente sobre quienes denuncian.

«La Universidade tiene que ofrecer apoyo psicológico para que las víctimas se animen a denunciar. No hay suficiente apoyo ante algo tan grave como la violencia sexual», señaló la representante.

El colectivo estudiantil ya ha remitido a la institución una serie de propuestas para mejorar el protocolo frente al acoso y los abusos sexuales. Esperan que sean recibidas de forma positiva y que se traduzcan en cambios concretos.

La sentada de este jueves no será la única acción prevista. La Asemblea Aberta de Estudantes mantiene la convocatoria de un paro académico para el próximo 28 de mayo y anima al estudiantado de todas las facultades y universidades a organizarse en asambleas.

«Cuando las instituciones no nos aportan un apoyo real, somos las estudiantes quienes tenemos que generar comunidad, protección, ánimo y acompañamiento a las víctimas», defendió la portavoz, que insistió en que las movilizaciones continuarán más allá del final de curso si no se adoptan medidas.

El rector defiende la actuación de la Universidade de Vigo

El rector en funciones de la Universidade de Vigo, Manuel Reigosa, aseguró, por su parte, que la institución mantiene desde hace años un compromiso firme con la igualdad y una política de «tolerancia cero» ante este tipo de situaciones.

No obstante, defendió que la Universidade debe actuar con «absoluto rigor» en todos los procedimientos, que están basados en la presunción de inocencia. Explicó que las investigaciones abiertas tienen carácter secreto y que, por esa razón, no puede pronunciarse sobre casos concretos.

«No voy a opinar sobre un caso concreto porque probablemente en su momento tenga que tomar alguna medida y no sería correcto que me manifestase», señaló.

El rector en funciones quiso trasladar «seguridad absoluta» de que cualquier denuncia que llega a la Universidade se trata con confidencialidad y rigor, y que se adoptan las medidas que se consideran adecuadas en cada procedimiento.

Preguntado por desde cuándo tiene constancia la institución de estos hechos, indicó que existe una denuncia reciente, presentada en abril, aunque evitó ofrecer más detalles porque el procedimiento continúa en fase de recogida de información.

También se refirió a otro caso anterior que se encuentra en el ámbito judicial y explicó que la Universidade continuará con el procedimiento interno cuando finalice el proceso en los tribunales.

«Tenemos protocolos, tenemos sistemas de funcionamiento y, desde luego, no vamos a permitir que la universidad no sea un espacio seguro para las mujeres», afirmó.

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