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Entrevista | Yurena Cantante

«Se me dio un trato aberrante, criminal e injusto porque había muchos intereses»

La artista asegura en una visita a Pontevedra que decidió publicar su biografía para dar a conocer toda la verdad sobre su persona

Yurena posa ante la Casa das Campás de Pontevedra.

Yurena posa ante la Casa das Campás de Pontevedra. / GUSTAVO SANTOS

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Pontevedra

La cantante y artista Yurena, antes conocida como Tamara y Ámbar, ha estado estos días en Pontevedra con motivo de la presentación de su biografía, «Yurena. Toda la verdad de una mujer inmortal», y del anuncio de que la Boa Vila volverá a acoger la gala de entrega de los Premios Feroz de la crítica. En una entrevista con FARO habla de esa nueva etapa de reconocimiento, del linchamiento mediático que sufrió a lo largo de su carrera, de su madre, de su relación con el público y de la necesidad de contar su vida «sin tapujos y sin que nadie pueda censurar ni cortar nada».

—Este año Pontevedra volverá a acoger la gala de entrega de los Premios Feroz y, de algún modo, va a ser la embajadora del evento. ¿Qué supone eso para usted?

—Que se me pueda llegar a considerar de algún modo embajadora de los Feroz, evidentemente, para mí es algo importante y es un grandísimo halago. Nunca en mi vida imaginé que esto pudiera llegar a ocurrir. Todo lo que estoy viviendo, sobre todo a raíz de la serie, del documental y ahora del libro, me hace sentir muy reconfortada. Siento que se está haciendo justicia. Como ya he dicho en alguna otra ocasión, es justicia divina todo lo que estoy viviendo. Me siento muy, muy agradecida por todo ello y muy feliz.

—En sus visitas a Pontevedra, ¿ha tenido tiempo de ver algo de la ciudad? ¿O, al ser tan conocida, le da un poco de reparo pasear?

—No, no es una cuestión de que me agobie la gente ni nada parecido. A mí, de hecho, me gusta muchísimo el trato con la gente. Me gusta cuando me paran, cuando me muestran su cariño, cuando me dicen que les caigo bien o que son superfans. Me encanta. Me hago fotos, nos damos dos besos… El trato con el público me vuelve loca. El problema ha sido una cuestión de tiempo. La vez anterior fue todo muy rápido y no pude ver absolutamente nada. Y en esta ocasión, poquito también. Tuve que regresar ya porque tenía una grabación de podcast. Pero por lo poco que vi de Pontevedra, yendo en taxi de un lado a otro, me pareció una ciudad muy linda y con la gente muy cercana.

—Publica «Yurena. Toda la verdad de una mujer inmortal». ¿Qué necesidad personal tenía de contar su historia en primera persona?

—Hace ya años que la idea y la intención de hacer una biografía de mi vida era muy necesaria para mí. ¿Por qué? Porque siempre he sido la gran desconocida. Durante años, tú que además eres periodista y trabajas en medios, pero también el público, pudisteis ver ese linchamiento, ese acoso y derribo inmediato al que se me sometió diariamente durante varios años. Siempre se dio una imagen absolutamente aberrante, ridícula, de mí, de mi persona, de mí como artista. Y, por supuesto, de mi madre ya ni hablamos, porque eso fue siempre lo más duro para mí, como es lógico. Pero siempre era como: «Bueno, ya lo haré, ya lo haré, soy joven, tengo tiempo». Hasta que se estrena la serie «Superestar», que al final es una serie buenísima, pero es ficción. Está basada en unos hechos, sí, pero está ficcionada al cien por cien.

—Como espectadora, da la sensación de que la serie gira más alrededor de todo lo que le rodeaba que sobre su persona y sus sentimientos. ¿También lo sintió así?

—Sí, efectivamente. Y hablo por la parte que a mí me toca y que le toca a mi madre. Todo es ficción. Nada de lo que se ve de Ingrid, que me interpreta a mí, o de Rocío, que interpreta a mi madre, ocurrió tal y como aparece. Nada de esas conversaciones existieron. Nunca estuvimos en esos lugares, nunca hicimos tales cosas. Está ficcionado. Está muy bien hecho y me encanta, pero es ficción. Luego, con el documental, sí sentí decepción. Yo me abrí en canal, como bien digo en el libro, como he hecho para la biografía. Conté prácticamente todo lo que está contado en el libro, que eran las cosas más importantes en todos los sentidos, y al verlo, cuando me lo presentaron, me encontré con que en el documental había apenas, por decirlo de algún modo, un veinte por ciento de todo aquello. Necesitaba dejar de ser esa gran desconocida para la gente y que tanta gente que todavía pueda tener esa imagen que los medios de comunicación proyectaron de mí vea caer esa imagen. Amo este libro. Personalmente lo recomiendo, primero, para que se conozca toda la verdad y no tanta mentira; para que todas esas mentiras caigan y se sepa todo lo que hubo detrás. También para que se me conozca como persona, porque como persona también se me humilló, se me calumnió.

La artista Yurena, en el casco histórico de Pontevedra.

La artista Yurena, en el casco histórico de Pontevedra. / Gustavo Santos

—¿Cree que el hecho de ser mujer facilitó ese linchamiento mediático? ¿Piensa que con un artista hombre se habría llegado a un extremo tan grave?

—Estoy convencida de que, primero de todo, como cuento en el libro, había muchísimos intereses detrás del trato que se me dio. Insisto con la palabra aberrante. Fue un trato aberrante, criminal e injusto. Injusto porque no había ningún motivo para ello. Dicho esto, sí, pienso que de haber sido hombre las cosas seguramente habrían sido diferentes. Lamentablemente todavía nos queda mucho camino en este sentido. Y también hay que decir que yo estaba sola. No venía de una multinacional con ese respaldo. Yo estaba sola, absolutamente sola. Entonces, juntando todos estos factores, sucedió lo que sucedió. Había intereses, audiencias, lo que tú quieras. Todo vale. No importa destruir la vida de una persona o intentar destruirla. ¿Es que ellos acaso no tienen familia? ¿No tienen ningún tipo de empatía? ¿Solo les importan las audiencias o los intereses que haya por detrás? Yo me considero, y creo que así ha sido, la artista y la persona más maltratada en este país en medios de comunicación. No voy a generalizar, porque eso sería injusto, pero en un noventa por ciento o incluso más, sí.

"De haber sido hombre las cosas seguramente habrían sido diferentes"

—¿Qué queda de aquella Yurena, entonces Tamara, que se iniciaba en el mundo de la música y soñaba con ser artista?

—Una mujer muy fuerte. Ya lo era, pero claro, ante todo aquello, hasta la persona más fuerte… Agradezco, no sé si a la genética o a cómo me educaron y criaron, ser una persona muy luchadora, mentalmente fuerte, y haber podido salir bien parada de todo esto. Y reforzada, insisto.

—¿Qué otros proyectos tiene a corto plazo? ¿Hay nuevos planes musicales o alguna participación televisiva?

—Sigo promocionando el libro. Por ejemplo, el día 20 voy a estar en el programa de Sonsoles. También estoy haciendo muchísimos podcasts. Seguiré haciendo entrevistas cuando haya que hacerlas porque haya un motivo para hacerlas. Y sigo con todas mis actuaciones, sin parar, como ha sido toda la vida. Además, estoy preparando nuevo tema.

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