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Un año de prisión por agredir a sanitarios en un centro de salud de Pontevedra

El hombre se puso violento en el Virxe Peregrina porque no le daban la baja laboral a su madre y en el altercado se rompió la puerta de cristal de acceso a la tercera planta de consultas

El estado en el que quedó la puerta de acceso a la tercera planta del ambulatorio.

El estado en el que quedó la puerta de acceso a la tercera planta del ambulatorio. / FdV

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Pontevedra

Un hombre ha sido condenado a un año de prisión por agredir a varios trabajadores del centro de salud Virxe Peregrina de Pontevedra después de exigir que le concedieran una baja laboral a su madre. Los hechos ocurrieron en septiembre del 2024 y provocaron la suspensión de la actividad asistencial en el ambulatorio durante aquella tarde, que tuvo que ser desviada al centro de salud de A Parda.

La sentencia, dictada el 9 de febrero por la plaza número 3 de la sección penal del Tribunal de Instancia de Pontevedra, considera al acusado autor de un delito de atentado y de dos delitos leves de lesiones. Además del año de prisión, le impone una multa total de 360 euros.

El condenado tendrá que abonar también 381 euros en concepto de responsabilidad civil y otros 3.499,04 euros al Sergas. Esta última cantidad corresponde a la reparación de una puerta de cristal, valorada en 2.688,43 euros, y a la asistencia sanitaria prestada a los tres trabajadores afectados, por importe de 770,61 euros. Asimismo, se le impone el pago de la mitad de las costas del procedimiento. La otra mitad corresponde a su madre, que resultó absuelta, ya que ella no intervino en los actos violentos.

Según recoge la resolución judicial, los hechos comenzaron poco después de las tres de la tarde de aquel viernes, cuando la mujer realizó una consulta telefónica con un médico, que no era el suyo habitual y que le comunicó que no le podía dar la baja laboral. Unas horas después, la paciente se presentó en la tercera planta del ambulatorio pese a no tener cita presencial y entró en la consulta y volvió a exigir la citada baja. El doctor reiteró su respuesta y al salir, según la sentencia, la mujer le advirtió: «Ahora ya vas a ver lo que pasa, he llamado a mi hijo y te vas a enterar».

A los pocos minutos, madre e hijo regresaron al centro de salud y aprovecharon la salida de otro paciente para entrar en la consulta. El hombre exigió al médico la baja laboral de su madre y, según la resolución, hizo gestos hacia él con ánimo de intimidarlo. Ante el cariz que estaba tomando la situación, el facultativo activó desde su ordenador un aviso de alarma para que el resto del personal acudiera en su ayuda, mientras trataba de calmar al acusado, que le dio propinó un empujón.

Acudieron una doctora, un enfermero y una auxiliar de enfermería. Lograron que madre e hijo salieran de la consulta, pero el hombre empujó a la médica contra la puerta. Como consecuencia del golpe, la facultativa sufrió un hematoma en la pierna derecha y otro en la mano derecha. El altercado continuó con la auxiliar de enfermería, que sufrió una contusión en el brazo izquierdo.

Como el hombre trató de abandonar el lugar por la escalera, el enfermero se interpuso en su camino, por lo que el acusado le dio un empujón, haciéndolo caer contra la puerta de cristal de acceso a la planta, que se hizo pedazos. El trabajador sufrió varios cortes en el brazo y antebrazo derechos, aunque no formuló denuncia y renunció a cualquier tipo de indemnización.

El gerente del área de Pontevedra y O Salnés, José Flores Arias declaró al día siguiente del incidente de 2024 que «la seguridad de nuestro personal está por encima de todo y no vamos a tolerar agresiones, ni físicas ni verbales y tomaremos todas las medidas legales posibles. Es intolerable e incomprensible que tanto pacientes como profesionales de la sanidad pública tengan que sufrir estas situaciones cíclicamente. De nuevo, recordamos que el personal sanitario tiene consideración de autoridad en nuestra legislación vigente y cualquier tipo de agresión a este colectivo será penalizada por la ley».

Es más, en la actualidad, este centro de salud pontevedrés cuenta con personal de seguridad durante todo el día en turnos de mañana y tarde, ya que es uno de los de mayor afluencia asistencial del área sanitaria.

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