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La «milla de oro» de Pontevedra, a medio gas por la huelga del comercio textil

La protesta se dejó notar especialmente en Benito Corbal, donde muchos establecimientos funcionaron con plantillas muy reducidas y tiendas como H&M, Mango, Oysho y Zara cerraron temporalmente

Nueva huelga del textil en Pontevedra contra el convenio estatal

Vídeo: Cris P. Cervera / Imagen: Rafa Vázquez

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Pontevedra

La mañana de este lunes dejó una imagen poco habitual en el eje comercial más concurrido de Pontevedra. La calle Benito Corbal, escaparate principal del comercio textil en la ciudad, funcionó este lunes a medio gas por la nueva jornada de huelga convocada en el sector. Persianas bajadas, escaparates apagados y tiendas abiertas con apenas tres o cuatro personas trabajando marcaron el pulso de una movilización que tuvo en esta vía su principal escenario.

El paro, convocado por la CIG en el comercio textil y de calzado, coincidió con una nueva reunión de la mesa estatal de negociación del convenio promovido por ARTE, la Asociación Retail Textil de España, que agrupa a grandes operadores del sector como Inditex, H&M, Mango, Primark o Tendam. En Pontevedra, la protesta arrancó a las 11.00 horas delante de Mango Mujer, en pleno corazón comercial de la ciudad.

Según los datos de seguimiento facilitados por la organización convocante, la huelga no logró parar la actividad, pero sí que muchos establecimientos abrieran con un número muy reducido de trabajadores, en algunos casos con plantillas de apenas tres o cuatro personas, y que temporalmente se cerraran tiendas como H&M, Mango Hombre, Mango Mujer, Oysho y las tiendas de Zara de hombre, mujer y Home.

La movilización alteró el ritmo habitual de Benito Corbal, una calle que concentra buena parte de las grandes marcas de moda presentes en Pontevedra y que cada jornada actúa como termómetro del consumo en la ciudad. Este lunes, sin embargo, el ambiente fue distinto, con menos movimiento en el interior de las tiendas, cierres visibles en algunos de los principales escaparates y presencia de trabajadoras del sector en la concentración convocada en la zona.

Más allá de la imagen de una calle parcialmente paralizada, la protesta forma parte de un calendario de movilizaciones contra el preacuerdo del convenio estatal de ARTE, firmado el pasado 23 de marzo por la patronal y los sindicatos CCOO y Fetico. La CIG rechaza este marco porque considera que puede debilitar los convenios provinciales y modificar condiciones laborales ya consolidadas en territorios como Pontevedra.

El fondo del conflicto está en el modelo de negociación del sector. La central convocante advierte de que un convenio estatal para las grandes cadenas podría reducir el peso de los convenios provinciales y generar diferencias entre trabajadores que desarrollan funciones similares en un mismo ámbito comercial. En el caso de Pontevedra, el sindicato sostiene además que las condiciones recogidas en el preacuerdo supondrían una pérdida salarial respecto al convenio provincial vigente.

Entre los puntos que generan más rechazo figuran la planificación de horarios con menor antelación, la obligación de trabajar en domingos y festivos de apertura, la recuperación de categorías de entrada con peores condiciones, la contratación fija-discontinua a tiempo parcial y los cambios en el cómputo de los descansos diarios. También se cuestionan las propuestas vinculadas a los complementos por incapacidad temporal y a la creación de comités intercentros de ámbito estatal.

La jornada de huelga tuvo seguimiento en las cuatro provincias gallegas, con movilizaciones en A Coruña, Santiago, Ferrol, Lugo, Ourense, Pontevedra y Vigo. En la Boa Vila, el foco estuvo claramente en Benito Corbal, donde la protesta consiguió trasladar al escaparate urbano un conflicto laboral que habitualmente se libra dentro de las tiendas, en los turnos, los calendarios y las condiciones de trabajo, pero también se extendió a otras zonas comerciales de la ciudad.

La CIG reclama que la patronal gallega del comercio negocie un acuerdo interprofesional de ámbito autonómico que blinde los convenios provinciales y garantice su prioridad frente al marco estatal. Mientras esa discusión continúa, la huelga dejó este lunes una fotografía significativa en Pontevedra: la de su «milla de oro» funcionando por debajo de su ritmo habitual.

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