Educación
Exámenes, entregas y biblioteca hasta la madrugada en el campus universitario de Pontevedra
Los estudiantes pontevedreses afrontan el tramo final del curso entre estrés, trabajos acumulados, café y cambios de rutina

Rafa Vázquez
Mayo ha cambiado el ritmo del campus universitario de Pontevedra. Los pasillos se mueven con más prisa, las conversaciones giran alrededor de exámenes, trabajos pendientes y horarios de estudio, y la biblioteca central, en la Facultad de Comunicación, se convierte en uno de los refugios habituales para afrontar las últimas semanas del curso. El tramo final llega con una sensación compartida entre estudiantes de distintas titulaciones, y no es otra que una frase que se repite en bucle: «Se nos acumula todo».
En la Facultade de Ciencias da Educación e do Deporte, Sara Gallego, Antía Barrio y Adriana Castro, alumnas de Educación Infantil, resumen esa presión como una situación «muy agobiante». Todavía mantienen clases hasta la semana que viene, pero el calendario ya mira de lleno a los exámenes. Lo más duro, explican, no es solo estudiar, sino ordenar todo lo que llega al mismo tiempo. «Que se te junten exámenes, trabajos y saber cómo gestionar todo es lo más difícil», señalan.

Las tres estudiantes de Educación Infantil. / Rafa Vázquez / FDV
La acumulación de entregas pesa especialmente en estas fechas. Según relatan, durante parte del cuatrimestre la carga puede parecer más llevadera, pero en mayo se concentra el esfuerzo. «Muchas veces durante febrero y marzo no tienes tantos trabajos y te vienen ahora todas las entregas al final; se te juntan con los exámenes y tienes que repartirte el tiempo», explican. La biblioteca central del campus de Pontevedra ha ampliado su horario por el periodo de evaluación y permanece abierta hasta la una de la madrugada, frente al cierre habitual en torno a las 21.00 horas.
El café aparece como aliado frecuente, aunque no universal. «A veces sí», admiten las estudiantes de Educación Infantil, aunque una de ellas prefiere evitarlo porque le pone todavía más nerviosa. La mayoría estudia en casa y, al ser de Cambados, Redondela y Muxía, combinan la vida universitaria con los desplazamientos de fin de semana a sus localidades.

La llegada de los exámenes llena de nervios el campus universitario de Pontevedra. / Rafa Vázquez / FDV
En la Facultad de Comunicación, un grupo de alumnos de Comunicación Audiovisual afronta la recta final con un tono más distendido. Algunos reconocen que su rutina no cambia demasiado. «No me cambia mucho porque no hago mucho tampoco», bromea uno de ellos. Aun así, la presión aparece como mecanismo de activación. «La presión siempre es el mejor aliado», admiten. También hay una prioridad clara: dormir. «Si no duermo después hago el examen del revés», resume otra estudiante.
El final de curso no solo se vive entre apuntes. El alumnado de Publicidad y Relaciones Públicas participa estos días en una campaña electoral ficticia dentro de una actividad práctica de la materia Técnicas de comunicación electoral e institucional. Lucía Costas, una de las participantes, defiende una candidatura de inspiración comunista que busca «poner al alumnado en el centro de la facultad».

Dos participantes en la iniciativa del Grado de Publicidad y Relaciones Públicas. / Rafa Vázquez / FDV
Entre música, comida y llamadas a participar, la iniciativa mezcla aprendizaje y movilización. «Intentamos mezclar la parte más ideológica con cosas más divertidas, como la comida o las actividades para animar a la gente en estas fechas complicadas», explica.
Así avanza mayo en el campus, entre bibliotecas con horario ampliado, trabajos de última hora, exámenes cercanos y estudiantes que intentan encontrar su propio equilibrio entre presión, descanso y rutina.

Más horas de biblioteca para afrontar la recta final
Las bibliotecas universitarias de los campus de Vigo, Ourense y Pontevedra, además de la biblioteca de Torrecedeira, han activado sus horarios especiales de apertura para facilitar al alumnado la preparación de los exámenes del segundo cuatrimestre. La medida supone una ampliación del servicio en horario nocturno y también durante los fines de semana y festivos, con el objetivo de ofrecer más tiempo y espacios de estudio en una de las etapas de mayor demanda del curso académico.
Desde el pasado sábado, 1 de mayo, y hasta el próximo 12 de julio, las bibliotecas centrales de Vigo, Ourense y Pontevedra, junto con la de Torrecedeira, abrirán los sábados y domingos entre las 9.00 y las 21.00 horas.
La ampliación nocturna afecta a las bibliotecas centrales de Ourense y Pontevedra y a la de Torrecedeira. En estos tres espacios, de lunes a viernes, excepto festivos, el horario se prolongará hasta la 1.00 de la madrugada hasta el 30 de junio. Entre el 1 y el 10 de julio, la apertura nocturna se reducirá una hora, de modo que las instalaciones cerrarán a las 00.00 horas. La apertura diaria se mantiene desde las 8.30 horas.
Durante estos horarios especiales, tanto por la noche como en fines de semana, las bibliotecas funcionarán únicamente como salas de estudio. No estarán disponibles otros servicios ordinarios, como préstamo, préstamo interbibliotecario o acceso a recursos electrónicos.
El resto de bibliotecas de los centros de los tres campus mantendrán durante este período su horario habitual, de 8.30 a 20.45 horas.
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