Familia e infancia
«Hacer tribu» para una crianza mejor
El servicio de Atención Temperá de Poio pone en marcha un grupo de lactación para familias, un espacio de encuentro para compartir experiencias y dudas, tanto para bebés que toman leche materna como de fórmula

Las cuatro mamás participantes con sus bebés, ayer en la primera sesión organizada en la Casa Rosada. / Gustavo Santos
La crianza y las dudas de los primeros meses de la maternidad centraron la primera sesión del grupo de lactación puesto en marcha por el Servizo de Atención Temperá de Poio. La iniciativa se estrenó en la Casa Rosada con cuatro madres y sus pequeños, en un encuentro pensado para ofrecer acompañamiento profesional y crear una red de apoyo en una etapa marcada por el cambio.
El encuentro reunió a Sara con su hijo Manuel, Yaiza con Nuno, Rocío con Ferran y Elena con Xoel. Los tres primeros bebés tienen dos meses y el cuarto, cuatro. Tres de las madres son primerizas, mientras que Elena ya tiene otro niño de tres años y medio.
«La idea es un poquito hacer tribu», explica a FARO la fisioterapeuta pediátrica Aitana Rodríguez Porto, encargada de coordinar la reunión. La propuesta busca recuperar ese acompañamiento colectivo que antes se daba de forma más natural en las familias. Rodríguez Porto señala que hoy la crianza está «muy individualizada» y que muchas madres echan en falta un lugar cercano para hablar de lo que les ocurre.
«Intentamos que las mamás puedan comentar entre ellas situaciones que son normales de la maternidad, sus miedos, sus dudas, y crear un espacio seguro», indica. Así, el grupo está centrado en la lactancia en sentido amplio, tanto materna como de fórmula.

Rocío (en primer plano) y Yaiza dan de mamar a Ferran y Nuno. / Gustavo Santos
La profesional subraya que la lactancia materna tiene beneficios para el sistema inmunitario y el crecimiento del bebé, pero insiste en que el acompañamiento «debe respetar cada decisión familiar».
La propuesta no se plantea como un espacio de imposición, sino de orientación. Rodríguez Porto recuerda que la recomendación más extendida sitúa la lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses, aunque recalca que no existe un límite cerrado: «A día de hoy lo que dice la ciencia es que siempre que la mamá y el bebé puedan y quieran».
La clave está en que la lactancia funcione para ambas partes. «Tiene que funcionar tanto para la mamá como para el bebé. Si el bebé está bien, la mamá está bien, y si la mamá está bien, el bebé está bien», resume. Por eso, apunta que debe entenderse como «un trabajo de dos» y no como una carga exclusiva.

La fisioterapeuta pedriática Aitana Rodríguez guía a las participantes sobre la preparación del biberón. / Gustavo Santos
Puesta en común
Durante la primera reunión se abordaron las llamadas crisis de lactancia, momentos en los que el bebé puede reclamar más tomas, mostrarse más inquieto o generar en la madre la sensación de que algo no va bien. La sesión arrancó con la presentación y la puesta en común de sus experiencias.
La estructura del grupo será flexible y aunque las cuatro mamás de este primer encuentro son vecinas de Poio, la iniciativa está abierta, siempre que haya plazas, a mueres de otros municipios.
Asimismo, el grupo está abierto también a padres, para no olvidar que la crianza es cosa de dos. Rodríguez Porto defiende que el papel de los hombres es relevante tanto en la lactancia materna como en la lactancia con fórmula. «El otro progenitor es fundamental», afirma, aludiendo al apoyo en casa, el reparto de cuidados y la implicación emocional.
La profesional explica que muchas dificultades aparecen ya desde los primeros días tras el parto. Aunque en los hospitales se ofrece orientación y se promueve la lactancia materna, no siempre resulta sencillo establecerla. «Hay una frase que a mí me gusta mucho: los bebés nacen sabiendo mamar, pero las mamás no nacemos sabiendo dar el pecho», dice.
Entre los obstáculos más frecuentes cita la falta de información, la ausencia de una red de apoyo o dificultades del propio bebé, como frenillo, poca fuerza en la boca o bajo peso al nacer. En cualquier caso, defiende que el acompañamiento debe buscar siempre el equilibrio entre ciencia y deseo materno.
La puesta en marcha de este grupo se enmarca en la actividad del Servizo de Atención Temperá de Poio, que lleva en funcionamiento un año y dos meses. El recurso atiende a niños de 0 a 6 años empadronados en el municipio con alguna necesidad o riesgo de necesitar apoyo en su desarrollo. El equipo está formado por profesionales de psicología, logopedia y fisioterapia.
Las personas interesadas en participar en el grupo de lactación pueden cubrir la hoja de inscripción, disponible tanto a través de internet (concellopoio.gal) como en la propia Casa Rosada.
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