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Día Internacional de la Clase Trabajadora

Otro Primero de Mayo descafeinado en Pontevedra por la división sindical

CIG, CC OO, UGT y CGT salen por separado a la calle en una jornada marcada por reivindicaciones sobre salarios, vivienda, precariedad y servicios públicos

La manifestación más concurrida fue la de la CIG, que partió de A Ferrería.

La manifestación más concurrida fue la de la CIG, que partió de A Ferrería. / RAFA VAZQUEZ

Pontevedra

El Primero de Mayo, Día internacional de la clase trabajadora, volvió a evidenciar en Pontevedra una importante división sindical, con cuatro manifestaciones convocadas por separado por CIG, CC OO, UGT y CGT. La fragmentación fue visible para los trabajadores en una jornada en la que, pese a las diferencias entre centrales, buena parte de las reivindicaciones coincidieron: salarios dignos, mejora de las condiciones laborales, acceso a la vivienda, defensa de la negociación colectiva, rechazo a la precariedad y denuncia del deterioro de los servicios públicos. En la marcha de la CIG participó el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, mientras que en la de UGT estuvo presente el portavoz municipal del PSOE, Iván Puentes.

La secretaria comarcal de la CIG, Diana Rodríguez Regueira, explicó que su central salió a la calle bajo el lema «contra el imperialismo, por la paz y la soberanía de los pueblos» y también para reclamar «trabajo digno y con derechos en Galicia».

A su juicio, el avance de la maquinaria de guerra conduce a «una gravísima crisis». «Hoy es el día de estar en la calle, de movilizarnos, defender nuestros derechos y exigir a los gobiernos un cambio de rumbo que favorezca al pueblo y no lo perjudique siempre, porque somos quienes vamos a pagar la crisis de esta guerra», afirmó.

La marcha de Comisiones Obreras. | R.V.

La marcha de Comisiones Obreras. | R.V.

En clave local, Rodríguez Regueira situó entre las principales preocupaciones la dificultad de acceso a la vivienda, la subida de los alimentos, la energía y los combustibles, así como la precariedad en sectores feminizados. También aludió a los conflictos laborales abiertos y a la paralización de la negociación colectiva, con especial referencia a la huelga convocada para el 7 de mayo en el metal y en el comercio del metal. Sobre la división sindical, defendió la movilización diferenciada de la CIG: «Los trabajadores entienden perfectamente que no todos los sindicatos somos lo mismo y que la coherencia hay que mantenerla durante los 365 días del año, no solo el Primero de Mayo».

El secretario comarcal de CC OO en Pontevedra, José Luis García Pedrosa, centró su mensaje en la necesidad de un incremento sustancial de los salarios. «La economía del país y los beneficios empresariales crecen de manera sustancial, pero eso no se está traduciendo en una mejora de los sueldos ni en la eliminación de las dificultades en la negociación colectiva», sostuvo.

García Pedrosa criticó la actitud de la patronal, a la que atribuyó posiciones «muy reticentes» a mejorar las condiciones laborales y los salarios, y recordó que se convocarán huelgas en el convenio del metal y en el comercio del metal.

El dirigente de CC OO reclamó también una nueva regulación del despido, una reforma del contrato a tiempo parcial y una revisión de la ley de mutuas, cuyo funcionamiento considera «cada vez más orientado a defender los intereses de los empresarios que a resolver los problemas de salud de los trabajadores».

Manifestación del sindicato UGT. | R.V.

Manifestación del sindicato UGT. | R.V.

También criticó el discurso sobre el absentismo laboral: «No hay que tener mucha vergüenza para hablar del mal llamado absentismo cuando una parte importantísima de las bajas de larga duración obedece a que los trabajadores tienen que esperar mucho tiempo para pruebas diagnósticas y tratamientos». En vivienda, pidió a las administraciones un «esfuerzo real» para facilitar el acceso en compra y alquiler.

García Pedrosa alertó además de una vuelta a «guerras de carácter imperialista y de anexión de territorios» y del avance de la extrema derecha.

Sobre la falta de unidad sindical, justificó la distancia con UGT en estos actos por discrepancias con sus prácticas, aunque matizó que en la negociación colectiva pueden coincidir: «En la huelga del convenio del metal vamos a estar los tres sindicatos juntos».

Participantes en la convocatoria de CGT. | R.V.

Participantes en la convocatoria de CGT. / R.V.

Asimismo, el secretario general de la Unión Comarcal de UGT de Pontevedra, Arousa y Deza, Ramón Vidal Trillo, situó la jornada en un «momento crucial» y alertó de que los derechos están siendo cuestionados. «Nos estamos posicionando como sociedad en puntos de no diálogo, de enfrentamiento, donde la racionalidad está por debajo de los sentimientos», afirmó. Defendió la subida salarial, una vivienda digna y la democracia como espacio de diálogo. Sobre las críticas de CCOO, respondió: «No puedo compartir la visión de Comisiones. Los derechos de los trabajadores están por encima de cualquier otra circunstancia». También lamentó la falta de una marcha conjunta: «Sería mejor ir juntos, aunque no revueltos».

La CGT también salió a la calle. Su portavoz en Pontevedra, Miguel Acuña, afirmó que «denunciamos la siniestralidad laboral, que es una lacra». Advirtió de que «los accidentes de trabajo se están disparando» y de que «el poder adquisitivo de la clase trabajadora se está reduciendo». También criticó el aumento del gasto militar, que afecta a la sanidad, la educación y el transporte público.

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