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Desde dentro

Homicidios, laboratorio, prisión y juicio: la inmersión de cuatro criminólogas en la Guardia Civil de Pontevedra

Las estudiantes de Criminología destacan la amplitud de especialidades del cuerpo, la utilidad de la formación y el cambio de percepción tras un mes de prácticas en la Comandancia

El Seprona, una de sus especialidades favoritas.

El Seprona, una de sus especialidades favoritas. / Rafa Vázquez / FDV

Pontevedra

Entraron en la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra con curiosidad académica y una imagen bastante limitada de lo que podían encontrar. Cuatro semanas después, varias de las estudiantes de Criminología que realizaron allí sus prácticas externas admiten que la experiencia les ha cambiado la percepción del cuerpo e, incluso, les ha abierto una posible salida profesional que antes no contemplaban «ni de broma», confesaron al unísono.

Zoe Rodríguez y Nerea Roncero, de la UNED de Pontevedra, y Aroa Arias y Laura Salgueiro, de la Universidade de Santiago de Compostela, forman parte del grupo de estudiantes de cuarto curso que completó su formación práctica en distintas unidades de la Guardia Civil. «Entramos pensando que iba a ser interesante ver cómo trabajaban, pero no nos imaginábamos llegar a plantearnos opositar», explican. Una de las claves fue descubrir la variedad de especialidades. «Para mí la Guardia Civil era Tráfico y lo que ves en la televisión. No sabía que hubiera tantas áreas dentro», señala Zoe Rodríguez.

El programa les permitió conocer de cerca el Centro Operativo de Servicios, Policía Judicial, Seguridad Ciudadana, Tráfico, Seprona, equipos Viogén, Servicio Marítimo, el área de Psicología y el trabajo vinculado al centro penitenciario de A Lama. También asistieron a un juicio en la Audiencia Provincial de Pontevedra y realizaron supuestos prácticos, una parte de la experiencia que resultó especialmente útil para las alumnas de la UNED.

Entre las unidades que más les impactaron citan Homicidios, el laboratorio y la Policía Judicial especializada en personas. «Homicidios estuvo muy bien, pero el laboratorio fue donde pudimos hacer más actividades prácticas y trabajar con más libertad», relatan. También destacan el Servicio Marítimo, donde salieron en barco. «Fue muy visual y diferente. Nos explicaron muchas cosas que no sabíamos que hacían», apuntan.

PONTEVEDRA.Reportaje sobre alumnas de Criminología de la Uned hacen prácticas en la Comandancia de la Guardia Civil

La Guardia Civil de Pontevedra cambia la mirada de futuras criminólogas. / Rafa Vázquez / FDV

Unidades como el Seprona y el propio laboratorio también les llamaron especialmente la atención, ya que, según resumen, les permitieron ver tareas «muy de película», desde el análisis de huellas y la inspección de diferentes pruebas hasta algunos de los animales protegidos intervenidos por el cuerpo.

La visita a la prisión de A Lama fue otro de los momentos destacados en la formación. Allí conocieron el módulo de convivencia, un espacio mixto con normas específicas y actividades diarias. «Pudimos hablar con ellos y ver una realidad que en clase solo estudias de forma teórica», explican Arias y Salgueiro.

Una realidad lejos del aula

El salto entre la universidad y el trabajo real fue, para ellas, una de las grandes lecciones. «Estudias Derecho Penal, garantías y procedimientos, pero aquí ves cómo se aplica todo. Hicimos diligencias, vimos atestados y seguimos investigaciones desde el inicio hasta el final», resume Roncero. La asistencia al juicio les ayudó a entender la importancia de una investigación bien construida: «Si no haces bien el trabajo, una buena defensa te puede tirar todo abajo», sostiene Rodríguez.

La experiencia también rompió prejuicios. «Pensábamos que era un cuerpo más frío, más militar, más recto... Hay rangos y disciplina, claro, pero nos encontramos un ambiente de respeto, cercanía y familia», aseguran. Esa acogida fue especialmente valorada por las estudiantes, que subrayan el tiempo que les dedicaron pese a la carga de trabajo de las unidades.

No obstante, no todo resultó sencillo. La ciberdelincuencia, especialmente los delitos vinculados a criptomonedas, les pareció una de las áreas más complejas. «Es complicadísimo de entender y de investigar», reconoce el grupo.

Ahora, con el Trabajo de Fin de Grado y la memoria de prácticas por delante, algunas ya miran hacia las oposiciones a la Guardia Civil. «Cuando ves todas las especialidades, es difícil que no haya algo que te guste», concluyen con una imagen totalmente renovada del cuerpo.

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