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Jazz, robótica y talento en el antiguo conservatorio de Pontevedra

El nuevo centro de creatividad funcionará a partir del próximo curso como un centro de autogestión; cada colectivo será responsable de su espacio al margen del resto del inmueble

El delegado del Gobierno y el alcalde visitan las obras tras su conclusión

Las autoridades en la terraza del edificio.

Las autoridades en la terraza del edificio. / FdV

Pontevedra

El olor a pintura y el eco de los pasos en las salas recién remodeladas anticipan la inminente resurrección del antiguo conservatorio de Pontevedra. Donde antes resonaban arpegios y escalas, ahora aguardan espacios diáfanos diseñados para tejer talento. Las obras de rehabilitación estructural han tocado a su fin. A falta de la limpieza general, los últimos retoques de brocha y la activación del ascensor, este céntrico inmueble calienta motores para reabrir sus puertas convertido en un centro internacional de creatividad, innovación y emprendimiento.

Este final de obra reunió este miércoles en las instalaciones al delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y al alcalde de la ciudad, Miguel Fernández Lores. Ambos recorrieron las plantas de un edificio que materializa el impacto de la colaboración institucional y los fondos del programa PIREP. Blanco recordó que el Estado ha inyectado en la recuperación de estos muros casi un millón de euros, mientras que las arcas municipales han asumido el 40% del coste total. "Creemos que hay que hacer política para la gente, una política que al final se ve y aprovechan los vecinos", destacó el delegado, quien pronosticó que el recinto ejercerá como un auténtico "faro de la cultura y la creación artística".

El mapa económico de estas ayudas va más allá de este edificio. Blanco se refirió a una red de intervenciones que incluye en la provincia veinticuatro proyectos, más de la mitad de todos los aprobados en Galicia bajo este paraguas estatal, con una inversión de 21,1 millones.

Por su parte, la inyección en la Boa Vila hace tándem con la actuación paralela en el edificio municipal de Churruchaos. Entre ambas operaciones, el engranaje público moviliza tres millones de euros, de los cuales el Gobierno asume algo más de 1,7. Cifras que, lejos de quedarse congeladas en el papel de los presupuestos, se han traducido en andamios, cemento y la revitalización de espacios que la ciudadanía reclamaba.

Detrás de la transformación física asoma también un intenso trabajo de despachos que el regidor quiso reivindicar. Fernández Lores aplaudió el trabajo de la empresa adjudicataria y detuvo su mirada en el esfuerzo de los técnicos municipales y de las áreas de Cultura y Promoción Económica. Ellos fueron los encargados de amoldar la rigidez de los planos a las demandas reales, confirmando además que el proyecto modificado que se tuvo que aprobar sobre la marcha se ha cerrado, finalmente, sin sobrecostes para el erario público.

Blanco se refirió a una red de intervenciones que incluye en la provincia veinticuatro proyectos, más de la mitad de todos los aprobados en Galicia bajo este paraguas estatal, con una inversión de 21,1 millones

El resultado es una nueva fachada acristalada para dar luz al interior y en general un esqueleto vaciado y repensado para funcionar como un ecosistema vivo e independiente. La planta baja no perderá su memoria acústica: regresará a la música para convertirse en la sede del Seminario Permanente de Jazz, blindando a una entidad que lleva 26 años forjando músicos en el país. Este nivel a pie de calle contará además con un estudio de grabación y un vestíbulo concebido para acoger conciertos de pequeño formato.

A medida que se asciende por las escaleras, la partitura cede el paso a la ciencia y la investigación en plantas diseñadas, en su mayoría, para usos múltiples y maleables. La tercera será el laboratorio de operaciones de equipos como el grupo de investigación Pansera y de especialistas en robótica. Por su parte, la cuarta y quinta planta nacerán con la vocación de estrechar lazos directos con cooperativas y con las necesidades de las titulaciones del campus universitario de la ciudad.

Un momento de la visita de Pedro Blanco y el alcalde a las instalaciones del nuevo centro de creatividad.

Un momento de la visita de Pedro Blanco y el alcalde a las instalaciones del nuevo centro de creatividad. / FdV

La singularidad del proyecto cristaliza en su última altura, concebida expresamente como residencias creativas. Serán espacios de acogida intermitente para expertos, investigadores o empresas internacionales que recalen en Pontevedra durante estancias breves para compartir su músculo innovador.

Toda esta maquinaria humana funcionará bajo un modelo de autogestión. El diseño arquitectónico ha independizado los accesos a cada nivel con un núcleo de escaleras y ascensor propio, de modo que cada colectivo será responsable de su recinto al margen del resto del inmueble. El desembarco será progresivo y acompasará la llegada del mobiliario. Tras el verano, con el arranque del nuevo curso, los músicos del jazz serán los primeros en romper el silencio y afinar sus instrumentos en el nuevo motor creativo de Pontevedra.

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