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Fenosa corta el tráfico en la carretera de Tomeza, en Pontevedra, para su asfaltado, tras las quejas de la Diputación

Se levanta el viejo pavimento de la EP-0002, muy dañado desde hace meses por el soterramiento de una línea eléctrica

Trabajos en la carretera de Tomeza, cortada al tráfico, en la mañana de este lunes

Trabajos en la carretera de Tomeza, cortada al tráfico, en la mañana de este lunes / Rafa Vázquez

Pontevedra

Hace más de tres semanas, el pasado 6 de abril, la Diputación de Pontevedra requería a UFD Distribución de Electricidad, S.A. —la distribuidora de Fenosa— la reparación inmediata de los daños causados en la carretera provincial EP-0002, O Marco-Tomeza-Figueirido, a raíz de las obras de soterramiento de una linea eléctrica, unos trabajos que se prolongaron varios meses y dejaron la carretera llena de baches y anomalías.

Aquel ultimátum de la Diputación, que otorgaba quince días para acometer estos arreglos, está en vías de cumplirse. El vial, uno de los ejes del camiño Portugués en el unicipio de Pontevedra y utilizado por cientos de peregrinos, además del tráfico rodado, permanece cortada a la circulación, con avisos de que solo pueden transitar los residentes, y uno de los tramos, en la zona de Lusquiños, está cerrada en su totalidad, ya que se procede a retirar el pavimento anterior, lleno de parches y baches, para proceder a un asfaltado en condiciones.

Este lunes se trabaja a partir del kilómetro uno, ya que los primeros mil metros, desde O Marco, permanecen en el mismo estado que hasta ahora, con algunos "parches" en el asfalto, pero con anomalías en varios tramos.

Fuentes oficiales de la empresa señalaban hace unos días que se aguardaba «una autorización de corte de circulación en el vial para retoman los trabajos" de pavimentación, y este lunes ya confirmaban que la retirada del viejo pavimento "son los trabajos previos antes de asfaltar".

Estas obras forman parte de un soterramiento de tres kilómetros de una línea de alta tensión entre las subestaciones de Mourente y Ponte Sampaio, un proyecto autorizado en octubre de 2023 por la Xunta. Fenosa señala que la instalación de los cables bajo tierra "está acabado dede noviembre", después de un año de trabajo, pero la reparación de las zanjas no se completó.

Afectó a calles como la Avenida de Lugo, Conde de Bugallal o Virxinia Pereira, además de la carretera de Tomeza.

Según el expediente tramitado en su día por el Servicio de Infraestructuras y Vías Provinciales, los técnicos detectaron daños reiterados en el dominio público viario entre los puntos kilométricos 0,100 y 1,180, además de deficiencias en materia de seguridad vial y limpieza, lo que, a juicio de la institución provincial, supone un incumplimiento de las condiciones fijadas en la autorización concedida para ejecutar los trabajos.

El gobierno provincial llegó a calificar el estado del vial de «inadmisible» pese a reconocer la necesidad de acometer este tipo de actuaciones de soterramiento de las líneas eléctricas. Por su parte, el Concello elevaba hace semanas una queja formal a UDF Distribución por la larga duración de los trabajos y las molestias y cortes de tráfico que provocó durante meses.

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