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Desde mi atalaya

Promesa incumplida

Manuel Torres

Manuel Torres

Se van a cumplir cuatro años, concretamente en octubre de 2022, cuando la corporación municipal acordó por unanimidad hacer las gestiones necesarias, para comprar la isla de O Santo, en venta por sus dueños, además de gestionar ante la Diputación, la Xunta y el Estado, las acciones necesarias para su necesaria colaboración.

Magnífica noticia que desde este mismo comentario semanal, concretamente el 10 de octubre de 2022, nos hicimos eco, con el título "Acuerdo Histórico" congratulándonos por su trascendencia y por su unanimidad, por ser el deseo de muchos marinenses, que, hace años, por una minoría, intentaron sin éxito poner en valor este islote, que forma parte inexcusable de nuestra historia.

Y aunque aquellos intentos fracasaron sí pusieron de actualidad, para conocimiento de todos los marinenses, el significado de lo que fue y representa para nuestra historia, y con la esperanza de que un día, nuestra corporación tomase esta histórica decisión.

Y que el concello hiciese todo lo posible, y lo imposible, para conseguir la titularidad de la isla do Santo y las razones que nosotros creíamos por las que debería hacerse. Porque entendimos que no podíamos dejar pasar la ocasión de su anunciada venta.

Y temíamos que pasase algo parecido como con la isla de Tambo, que una corporación, con gran desconocimiento de nuestra historia, renunció a los derechos que Marín podría tener sobre ella, y claro que los tenía, perdiendo la ocasión.

Porque el islote do Santo, forma parte de nuestra historia. Como se sabe en este islote existen unos restos de un castro y las ruinas de la capilla que en su día fue restaurada, la que construyeron los marineros que formaron parte de las naves de Gómez Charino, entre los que se encontraban muchos marinenses, en recuerdo y agradecimiento de la batalla disputada a los moros, rompieron el puente de barcas que los moros habían establecido entre Sevilla y Triana, y así se dio un paso más en la Reconquista, el 23 de noviembre de 1248.

Por eso, camino del final de la legislatura, no sabemos nada de sus gestiones, y mucho nos tememos que será una de tantas "promesas incumplidas", cosa que lamentaríamos muchísimo, porque era una ocasión de hacernos con el islote y recuperar este hito de nuestra historia.

Pero quisiéramos saber si se vendió o no, si la compró alguien y que es lo que pasó en las gestiones municipales para su compra. Porque los marinenses, aparte de votar, tenemos el derecho de conocer todo lo que se hace, o no se hace, en nuestro concello. La corporación tiene la palabra, y nunca mejor dicho.

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