Reordenación en Poio
Los usuarios del parking de A Barca, pendientes de conocer las nuevas modalidades de limitación de tiempo
La idea es evitar que vehículos permanezcan estacionados «días, semanas o incluso más tiempo»
La mejora costará 228.000 euros y se iniciará en breve para estar acabada este mismo año

Fotografía de familia de autoridades y otros participantes en la rueda de prensa en el parking de A Barca. / GUSTAVO SANTOS
¿Buenas o malas noticias para los usuarios del aparcamiento público exterior del Centro Comercial A Barca? La Xunta de Galicia y el Concello de Poio firmaron este sábado el convenio de colaboración para ejecutar las obras de mejora del parking situado en el entorno del puente. La actuación supondrá una inversión total de 228.375 euros y se enmarca en el Plan Hurbe del Gobierno gallego. Según la información facilitada ayer en un acto para la prensa, se trata de regular el estacionamiento para facilitar la rotación, pero entre las personas que lo utilizan a diario, la mayoría de ellas para ir a trabajar a los municipios de Pontevedra y otros de la comarca, hay cierta preocupación. Las dudas al respecto no fueron despejadas a las preguntas concretas de la prensa en esta comparecencia, por lo que habrá que esperar para conocer con detalle las condiciones de uso, ya que algunos usuarios se verán beneficiados, pero otros con unas costumbres determinadas establecidas no.
El acuerdo fue suscrito por la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, y el alcalde de Poio, Ángel Moldes, en un acto en el que también participó la directora xeral de Urbanismo, Encarnación Rivas.
Tal y como indicaron, la intervención permitirá acondicionar y humanizar una zona definida como estratégica por su papel como nudo de conexión comercial y urbano entre los municipios de Poio y Pontevedra. Se trata de un espacio de intensa actividad diaria, con elevado tránsito rodado y peatonal, que presta servicio tanto a vecinos como a visitantes y usuarios de muy distinto perfil.
Las obras previstas contemplan la mejora de los viales de acceso al centro comercial y la adecuación integral del aparcamiento público. Entre las actuaciones figuran la rehabilitación del firme, la renovación y acondicionamiento de las aceras y la eliminación de barreras arquitectónicas, con el objetivo de reforzar la seguridad vial, mejorar la accesibilidad y ofrecer una imagen más homogénea y ordenada del entorno.
Según destacó la conselleira, se persigue conseguir «una zona más segura, accesible y visualmente homogénea», garantizando la continuidad de los itinerarios peatonales y de vehículos en un punto especialmente frecuentado.
La actuación contará con financiación compartida entre ambas administraciones. La Xunta asumirá el 70% del coste, con una aportación de 159.862 euros, y será la encargada de licitar, contratar y ejecutar las obras. El Concello de Poio aportará el 30% restante, 68.512 euros, además de haber redactado el proyecto. El plazo de ejecución previsto es de tres meses y la previsión es que los trabajos se liciten en las próximas semanas para que puedan estar finalizados a lo largo de este año 2026.

El aparcamiento se llena a diario en las jornadas laborales. / Gustavo Santos
Cambio de usos actuales
Tanto la Xunta como el Concello pusieron el acento en la necesidad de adaptar el funcionamiento del estacionamiento a la realidad de sus usos actuales. El alcalde de Poio incidió en que el aparcamiento seguirá siendo gratuito, pero avanzó que se estudian medidas para limitar determinados usos prolongados y favorecer la rotación, evitando que vehículos permanezcan estacionados «durante días, semanas o incluso más tiempo». Así, se establecerán distintas modalidades de limitación.
El aparcamiento da servicio a clientes del centro comercial, a usuarios de los negocios y servicios ubicados en su entorno, así como a personas que acuden a bancos, gimnasios, cafeterías, carnicerías y otros establecimientos de la zona de A Barca y San Salvador. También lo utilizan numerosos vecinos de Poio y Pontevedra que dejan allí el coche para desplazarse a pie hacia distintos puntos de ambas orillas, así como personas que trabajan en Pontevedra y emplean este espacio como punto de estacionamiento diario.
A ello se suma su función como punto de intercambio modal y de encuentro para compartir vehículo y viajar conjuntamente a otros municipios, según explicó la conselleira, como Vigo o Santiago. La proximidad de paradas de autobús y taxi refuerza, además, ese papel.
Por ello el Concello defiende que "lo importante no es solo el número de plazas, sino su capacidad de dar servicio al mayor número posible de usuarios a lo largo del día". La futura regulación buscará compatibilizar distintos perfiles de uso: estancias cortas para compras o recados, tiempos medios para realizar gestiones o acceder a servicios del entorno, jornadas laborales completas e incluso usos más prolongados en casos concretos, pero evitando que el aparcamiento quede bloqueado por estacionamientos de muy larga duración.
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