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Patrimonio histórico

Cultura avala las intervenciones y talas en los jardines de Santa Clara

Completados todos los requisitos técnicos y administrativos, el proyecto se encamina hacia el inicio de las obras. Las excavaciones, previstas para mayo

Jardines del convento de Santa Clara.

Jardines del convento de Santa Clara. / GUSTAVO SANTOS

Susana Regueira

Pontevedra

Los antiguos muros del convento de Santa Clara no solo custodian siglos de historia, sino también uno de los expedientes de rehabilitación más complejos a los que se ha enfrentado Pontevedra. En medio del ruido político generado durante las últimas semanas en torno a los trabajos previos y la gestión de las zonas verdes en el interior del recinto, la administración ha puesto los papeles sobre la mesa para despejar cualquier sombra de duda. La Diputación acaba de confirmar que las obras avanzan con total cobertura legal tras recibir un informe técnico de la Xunta de Galicia que avala expresamente todas las intervenciones en marcha.

A primera hora de la mañana de este pasado miércoles 15, el gobierno provincial recibía un documento clave rubricado por el Departamento Territorial de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude. Sus folios certifican que los trabajos previstos en los jardines cuentan con la autorización de Patrimonio y forman parte indisoluble del proyecto de rehabilitación y ampliación aprobado en julio del año 2024. No hay, según la administración autonómica, ningún paso en falso en la hoja de ruta trazada para transformar el histórico cenobio.

El dictamen técnico desciende al detalle para blindar las actuaciones más sensibles. Intervenciones como la limpieza de la masa vegetal (que implica la necesaria retirada de ejemplares afectados por patologías), el delicado traslado del antiguo cementerio o la adaptación estructural del pozo no son decisiones improvisadas. El documento autonómico señala textualmente que la autorización emitida en julio de 2024 «incluye todas las actuaciones recogidas en el proyecto, y por tanto también las referentes a los árboles, el cementerio y el pozo». Todo ello ejecutado bajo el imperativo de un riguroso control arqueológico y con las cautelas que exige la intervención en un edificio secular.

Este espaldarazo técnico aterriza en el Pazo Provincial como una respuesta directa a las recientes críticas vertidas por el PSOE local, que había elevado el tono denunciando una «deforestación» del pulmón verde y apuntando a sospechas sobre la falta de autorizaciones. Los portavoces de la institución provincial hacen hincapié en que la realidad avalada ahora por la Xunta da la razón a la tesis defendida por el vicepresidente de la Diputación, Rafa Domínguez, quien venía sosteniendo que cada movimiento en el interior de los muros responde estrictamente a criterios técnicos y obligaciones legales.

«En Santa Clara no se está improvisando ni tomando decisiones arbitrarias; se está cumpliendo con el procedimiento para garantizar que el proyecto se ejecute con todas las garantías», reafirma Domínguez, respaldado por el nuevo informe.

Tras este visto bueno, el ambicioso proyecto patrimonial enfila ya una fase administrativa muy avanzada. Las mismas fuentes apuntan a que lejos de suponer un freno, las catas y estudios obligatorios han permitido realizar hallazgos de enorme calado, como la confirmación del origen medieval de la fundación del convento. Una vez completados todos estos requisitos arqueológicos y burocráticos, el recinto estará finalmente preparado para el inicio material de las obras de rehabilitación integral.

A partir de esta autorización, el calendario de la Diputación sitúa el arranque del trabajo de campo en el próximo mes de mayo. En adelante, la gran excavación arqueológica se prolongará durante un mínimo de tres meses. A mayores, la previsión de la Diputación es que el futuro edificio subterráneo del complejo museístico reducirá su superficie en un 20 % respecto al diseño original. La institución prevé además una profunda intervención paisajística que compensará la obligada tala de varios ejemplares en el área de obra con la plantación de medio millar de nuevos árboles.

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