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Arenal canino

La playa de Ribeira Pequena se habilitará para el acceso de perros

El Concello impulsará una modificación para que sea «pet friendly» todo el año, mientras el resto de playas mantendrán las limitaciones actuales

La concelleira con un perro en la playa de Ribeira Pequena. | FDV

La concelleira con un perro en la playa de Ribeira Pequena. | FDV

Marín

El gobierno local de Marín propondrá que los perros puedan acceder durante todo el año a la playa de Ribeira Pequena, sin limitación horaria. Con esta iniciativa, el Concello quiere dotar al municipio de un arenal en el que sea posible disfrutar de la temporada estival en compañía de las mascotas, una demanda existente entre muchos propietarios de animales.

La concelleira Marián Sanmartín defendió la medida al señalar que «los perros son uno más de la familia» y que son muchos los vecinos que durante los meses de verano se ven limitados a la hora de acudir con ellos a un entorno privilegiado como son las playas del municipio. La intención del ejecutivo local es, por tanto, ofrecer una alternativa específica para compatibilizar el uso de la costa con la presencia de animales de compañía.

En la actualidad, la ordenanza municipal establece restricciones para la bajada de perros a los arenales durante la época de mayor afluencia. Así, entre el 1 de abril y el 16 de junio y entre el 16 y el 30 de septiembre no pueden permanecer en la playa entre las 12.00 y las 20.00 horas, mientras que entre el 15 de junio y el 15 de septiembre la prohibición se extiende a toda la jornada. Esas limitaciones se mantendrán en el resto de playas de Marín, especialmente en aquellas que cuentan con bandera azul.

Desde el gobierno local explican que en Ribeira Pequena no existiría esa prohibición estival, de forma que se puedan «compatibilizar todos los usos» a través de una medida de ordenación, regulación y mejora de la convivencia. Sanmartín subrayó además que este arenal presenta unas características distintas a las de otras playas del municipio, ya que es más pedregoso y cuenta con zonas de sombra, lo que lo convierte en un espacio adecuado para este nuevo uso.

La futura normativa incorporará también exigencias para garantizar el cuidado del entorno y la convivencia entre usuarios, como la obligación de mantener el control de los perros, recoger de inmediato los excrementos y no alimentarlos en la playa. Además, en esta zona comenzarán en los próximos días los trabajos de reparación de un tramo del muro y de los peldaños de las escaleras dañados por los temporales del invierno. El Concello trabajará con la intención de que esta nueva iniciativa pueda estar lista antes del verano.

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