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Mercado laboral

Los afiliados de más edad sostienen el alza de la Seguridad Social en Pontevedra

En un año se ganaron 451 cotizantes, con especial impulso de los mayores de 50 años y del grupo de 25 a 29, mientras entre 40 y 44 se registra el mayor retroceso

Pontevedra

La afiliación media a la Seguridad Social en Pontevedra alcanzó en febrero las 30.839 personas, una cifra prácticamente calcada a la de enero, pero 451 ocupados por encima de la registrada un año antes. Y hay un dato que destaca sobre el resto en la lectura por grupos de edad: el crecimiento se concentra sobre todo en los tramos mayores.

Los grupos de 50 a 54 años y de 55 a 59 son dos de los que más tiran de la afiliación en la comparación interanual. El primero gana 199 afiliados respecto a febrero de 2025, mientras que el segundo suma 141. A ellos se añade además el colectivo de 60 o más años, con 156 afiliados más que hace un año.

No solo crecen, sino que además concentran un peso cada vez más relevante dentro del mercado laboral pontevedrés. En febrero, el grupo de 45 a 49 años fue el más numeroso, con 5.208 afiliados, seguido del de 50 a 54, con 4.858, y del de 55 a 59, con 3.954. También los trabajadores de 60 o más años alcanzan ya los 3.734 afiliados.

Ese reparto confirma que la base de la afiliación en la ciudad se desplaza cada vez más hacia las edades medias y altas. No se trata solo de que esos grupos ganen peso en la comparación anual, sino de que además ocupan ya las franjas más numerosas del mercado laboral local. La imagen que dejan los datos es la de una afiliación sostenida sobre todo por trabajadores con trayectorias laborales largas, mientras los grupos más jóvenes mantienen una presencia bastante menor en el conjunto.

Ese desplazamiento hacia edades más altas convive, sin embargo, con una excepción llamativa: el tramo de 25 a 29 años, que suma 177 afiliados más en un año y se convierte en uno de los grupos con mejor evolución relativa. En el lado contrario, el mayor retroceso se da entre las personas de 40 a 44 años, que pierden 264 afiliados en términos interanuales.

Ese contraste entre el avance de los mayores de 50 años y el buen comportamiento de la franja de 25 a 29, frente a la caída del grupo de 40 a 44, dibuja además una evolución desigual según la edad. No todos los tramos se comportan del mismo modo y la nueva estadística permite ver con más nitidez qué partes del mercado laboral están ganando peso y cuáles lo están perdiendo. En ese reparto, el descenso de 40 a 44 años es, con diferencia, el dato más llamativo en negativo.

En conjunto, los datos dejan una doble lectura. Por un lado, Pontevedra mantiene una evolución positiva de la afiliación, con un avance del 1,48% respecto a febrero del año pasado. Por otro, la desagregación por edades refleja con claridad que el empleo tiene un perfil cada vez más envejecido, con especial peso de los tramos centrales y finales de la vida laboral.

En comparación con el pasado mes de enero, el movimiento es mínimo. La afiliación baja en apenas 14 personas, lo que equivale a un descenso del 0,05%, y confirma un arranque de año muy estable tras el nivel más alto alcanzado en diciembre, cuando se contabilizaron 31.072 afiliados.

Además del factor edad, la distribución por sexo se mantiene sin grandes cambios. En febrero había 16.114 mujeres afiliadas frente a 14.726 hombres, de modo que ellas siguen siendo mayoría y representan algo más del 52% del total.

La nacionalidad también deja un matiz interesante en la afiliación de la ciudad. De los 30.950 cotizantes contabilizados en febrero en este desglose, 29.077 eran de nacionalidad española y 1.873 extranjera, de modo que los afiliados foráneos representan ya algo más del 6% del total. Entre los españoles se mantiene una mayoría femenina más clara, con 15.253 mujeres frente a 13.824 hombres, mientras que entre los extranjeros el reparto está mucho más equilibrado, con 957 hombres y 916 mujeres.

En la comarca destacan los datos de O Campo Lameiro

Si en la capital los datos de afiliación ya apuntaban a un mercado laboral cada vez más maduro, en el resto de la comarca la tendencia se repite con claridad. La desagregación por edades de la Seguridad Social correspondiente a febrero de 2026 dibuja un mapa en el que los tramos centrales y finales de la vida laboral ganan peso en casi todos los municipios, hasta el punto de que el grupo de 45 a 49 años es ya el más numeroso en 13 de los 14 concellos analizados.

La única excepción es O Campo Lameiro, que deja además uno de los datos más llamativos del cuadro: allí el tramo con más afiliados no es el de 45 a 49 años, sino el de 60 o más, algo que no ocurre en ningún otro municipio de la comarca. El dato refuerza la imagen de un mercado de trabajo especialmente envejecido, una tendencia que también se deja ver en otros concellos, ya que en el conjunto comarcal los afiliados de 50 años o más suponen en torno a cuatro de cada diez cotizantes.

La lectura por edades deja además otra idea bastante clara, y es que el peso de los jóvenes sigue siendo reducido. En el conjunto de la comarca, los menores de 30 años apenas representan algo más del 11% de la afiliación. Hay municipios donde su presencia relativa es algo mayor, como A Lama, Caldas, Marín, Portas o Moraña, aunque incluso en esos casos siguen lejos del peso que concentran los grupos de mayor edad.

Por volumen total de afiliación, el escalón más alto tras la capital lo ocupan con claridad Marín, Poio y Sanxenxo, los tres municipios con más cotizantes del resto de la comarca. La comparación por sexos también deja diferencias interesantes. Aunque en el conjunto comarcal el reparto está prácticamente equilibrado, solo Pontevedra, Poio y Marín presentan más mujeres afiliadas que hombres. En el resto siguen predominando los varones, con una brecha especialmente visible en municipios como Cerdedo Cotobade, A Lama o Barro.

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