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El paseo a Praceres sigue sin solución tras 5 años parado: «Se estudian alternativas»

Paralizadas las obras desde 2021, solo un tramo abierto y varios episodios de la autovía de Marín, el Gobierno central no aclara en el Congreso en el futuro de la ruta peatonal entre Mollavao y Praceres

El tramo en servicio finaliza sin salida a la altura de Ence.

El tramo en servicio finaliza sin salida a la altura de Ence. / Rafa Vázquez

Pontevedra

A mediados de 2021 Costas del Estado finalizaba las obras del primer tramo del paseo peatonal a orillas de la ría por la autovía de Marín, entre As Corvaceiras y el nudo de Mollavao, si bien no lo puso en servicio hasta febrero de 2022. Fue entonces, hace casi cinco años, cuando quedaba en suspenso el segundo tramo, hasta Praceres, causa de que no se abriera antes el recorrido sí ejecutado. Y así si avance alguno desde 2021, sigue el proyecto.

La senda que ejecuta la Xunta en la PO-546. | GUSTAVO SANTOS

La senda que ejecuta la Xunta en la PO-546. | GUSTAVO SANTOS

Y lo peor es que el Estado aún no sabe qué hará con los 800 metros pendientes por delante de la fábrica de Ence, hasta la pasarela de las mariscadoras de Praceres. Así se pone de manifiesto en la última respuesta al respecto en el Congreso. El diputado del BNG Néstor Rego preguntaba por las inundaciones recurrentes y los cortes de trafico que provoca, en especial este pasado invierno, en la autovía de Marín, la PO-11, las medidas que se barajan para evitarlas y qué pasará con el paseo peatonal inacabado. Y apenas se contesta a esos interrogantes.

En concreto, se dice que «los cortes de tráfico de la PO-11 a causa de fenómenos climatológicos adversos dependen de la coincidencia temporal de diversos factores: pleamar, marea meteorológica, oleaje, viento, caudal del río Lérez, etc., no existiendo avisos meteorológicos que anticipen las inundaciones de la PO-11» Por ello, el Ministerio de Transportes corta la calzada por seguridad cuando la lámina de agua alcanza un umbral determinado». Asegura que «estos cortes (que ya han generado protestas y malestar en los concellos de Pontevedra y Marín), se realizan tratando de minimizar las afecciones al tráfico. La reapertura se realiza por parte de los servicios de conservación, cuando finalizan los episodios de inundación y se han restituido las condiciones de seguridad en la vía».

Explica que «la estadística del número de episodios de inundación de la PO-11 presenta dispersiones. En los años 2020, 2021 y 2022 no se produjo ninguna inundación, que sí hubo en 2023 y 2024, reduciéndose el número de incidencias en 2025. En 2026 durante los meses de enero y febrero se han encadenado varios episodios asociados a los trenes de borrascas registrados».

Sobre las soluciones, nada se aclara. Solo que «el Ministerio de Transportes está desarrollando un estudio para la evaluación de la resiliencia de la Red de Carreteras del Estado ante eventos hidrometeorológicos y para la gestión de inundaciones y para el caso particular de la PO-11, la Dirección General de Carreteras está estudiando alternativas de actuación en coordinación con la Dirección General de la Costa y el Mar del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico».

En su día, hace ya dos años, Costas del Estado puso sobre la mesa la idea de desplazar la actual autovía unos metros hacia el interior, al tiempo que se eleva sobre su actual cota. De este modo, además de continuar el paseo se evitarían las inundaciones que se producen sobre esta carretera cuando coinciden lluvias intensas y pleamar. En esta solución, el nuevo paseo iría conectado directamente con la actual pasarela de las mariscadoras. Tendrá también un ancho mayor al previsto inicialmente, pudiendo llegar hasta un máximo de cuatro metros. Esta alternativa solventaría además los problemas de inundaciones de esta carretera, que la dejan inoperativa durante esos episodios de subida de marea, si bien es la más costosa de las planteadas.

Lo que sí está totalmente descartado es crear una plataforma pilotada sobre el mar, parecida a la de las mariscadoras. es que se descartan las soluciones a modo de pasarela sobre el mar», una medida abandonada hace tiempo «no solo por las dudas técnicas, sino porque la legislación de Costas prohíbe taxativamente ocupar la ribera del mar». Hace unas semanas, el subdelegado del Gobierno, Abel Losada daba además prioridad a resolver las inundaciones, que no se prevé aclarar hasta octubre, y «después se seguirá trabajando coordinadamente en un diseño definitivo consensuado entre direcciones generales de Carreteras y de Costas» para el paseo.

La senda de la PO-546 estará mucho antes y se estima que será en verano

Los pontevedreses y marinenses tendrán probablemente en verano una alternativa al paralizado paseo estatal para transitar a pie (o en bici) entre ambas localidades. En verano, si se cumplen las previsiones, estará lista la senda peatonal diseñada por la Xunta a lo largo de la PO-546, la carretera vieja de Marín. Las obras comenzaron oficialmente en octubre de 2024 con un presupuesto de 5,7 millones de euros a cargo de la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas.

Los trabajos ya están ejecutados en varios tramos y muy avanzados en otros a lo largo de 3,5 kilómetros entre Mollavao y Praceres en la carretera vieja de Marín para mejorar sus condiciones de seguridad vial y abrir una senda peatonal que enlace ambos núcleos. La reforma de estos 3.500 metros completará la «humanización» de este vial, después de los trabajos ya ejecutados en Estribela, en el tramo más urbano de la carretera, por 1,35 millones.

Este itinerario peatonal discurre por margen derecho de la PO-546, con un ancho que oscila entre los 2,5 y los 4 metros, que se complementa con un aparcamiento, un mirador y un parque infantil. La actuación presta especial atención a la seguridad y obligará a reducir la velocidad de los vehículos, gracias a la glorieta que se construirá a la altura del Centro de Investigaciones Forestales de Lourizán.

En la obra se incluye la mejora de las paradas de transporte público, así como en la renovación de la iluminación del trecho y la construcción de dos pasarelas, una de más de 120 metros sobre el río de Louriñas y otra de 45 metros sobre O Sartán. También se ejecutan muros de sustentación, necesarios por la cercanía de la vía del ferrocarril en algunas zonas para lograr un ancho de senda adecuado y obtener zonas amplias en las que se prevé la instalación de un parque infantil. Se habilitará un mirador, en el punto kilométrico 1, aprovechando el espacio inutilizable en el margen derecho de la calzada, con un pequeño parque infantil y zona verde. n

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