Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Mercado inmobiliario

Pontevedra, tercera capital española donde más se encarece la vivienda

La ciudad registra una subida interanual del 19,8% y entra en el grupo de cabeza de un mercado cada vez más difícil para acceder a una casa

Vista aérea de Pontevedra. | GUSTAVO SANTOS

Vista aérea de Pontevedra. | GUSTAVO SANTOS

Cris p. Cervera

Pontevedra

Encontrar vivienda en Pontevedra es hoy en día bastante más difícil que hace apenas un año. La Boa Vila se ha metido de lleno entre las ciudades españolas donde más se está encareciendo comprar una casa, hasta el punto de situarse en el grupo de cabeza de las capitales con mayores subidas del estado. Lo que durante años parecía un problema de las grandes áreas urbanas empieza a sentirse también aquí, en una ciudad de tamaño medio donde el acceso a la vivienda se complica a gran velocidad.

La empresa de tasación y valoración inmobiliaria Tinsa elaboró un informe a partir de sus propias tasaciones de vivienda libre terminada y sitúa a Pontevedra como la tercera capital española donde más subió el precio de la vivienda en el primer trimestre del año. En la ciudad, el aumento fue del 19,8 por ciento interanual. Solo Santander, con un 20,9 por ciento, y Albacete, con un 20,8, registraron una subida mayor. La media española, en ese mismo periodo, fue del 14,3 por ciento.

El dato coloca a Pontevedra en un lugar muy claro del mapa inmobiliario español. No está entre las ciudades con el metro cuadrado más caro, pero sí entre las que más rápido se encarecen. Y eso, para quien busca piso, significa que cada vez cuesta más llegar a tiempo, que lo que hace un año parecía caro ahora ya no lo parece tanto y que comprar vivienda exige un esfuerzo mayor que en el pasado reciente.

La velocidad de esa subida es una de las claves de lo que está ocurriendo. En solo un año, Pontevedra se ha colocado por delante de la inmensa mayoría de capitales españolas. De las 52 analizadas, 30 superan ya el 10 por ciento de aumento interanual. Pontevedra no solo entra en ese grupo, sino que aparece entre los casos más acusados de todo el estado. No se trata, por tanto, de una subida aislada ni de un repunte menor, sino de una señal clara de tensión.

Hay otro dato que ayuda a medir el cambio. La vivienda en Pontevedra está ya un 18,1 por ciento por encima de los máximos de la burbuja de 2007 en términos nominales. Solo doce capitales españolas han superado esos niveles, y Pontevedra está entre ellas. Es una cifra que habla no solo del encarecimiento del último año, sino también del recorrido acumulado de un mercado que ha ido ganando temperatura hasta colocarse por encima de los niveles previos a la crisis inmobiliaria.

Ese salto resulta todavía más llamativo porque Pontevedra no suele aparecer en la conversación pública sobre las ciudades más tensionadas del país. El foco acostumbra a ponerse en grandes capitales o en zonas turísticas con precios disparados, pero los datos muestran que la presión también se está trasladando a ciudades medias. En la Boa Vila, esa presión ya se traduce en una realidad evidente. La vivienda sube con más fuerza que en la mayoría de España y lo hace en un momento en que el acceso se estrecha para buena parte de la población.

Según explican los profesionales inmobiliarios, el problema no es solo cuánto cuesta una vivienda, sino a qué ritmo deja de ser asequible. «Cuando los precios avanzan más rápido de lo habitual, muchas familias se quedan descolgadas en poco tiempo. Lo que hasta hace nada podía entrar en presupuesto, ahora empieza a escaparse, y la búsqueda de piso se vuelve más larga, más incierta y también más frustrante», apuntan. Es la parte menos visible de las estadísticas, pero seguramente la que mejor explica lo que está ocurriendo.

El precio de la vivienda nueva y usada se ha intensificado de forma continuada desde finales de 2024. A comienzos de 2026, los hogares destinan de media un 33,9 por ciento de su renta disponible al pago del primer año de hipoteca, por encima del 33,3 por ciento del trimestre anterior. Aunque los profesionales del sector no manejan el dato concreto para Pontevedra, sí señalan que el contexto general refuerza la idea de que el acceso a la vivienda se está volviendo más difícil también en ciudades que, hasta hace poco, parecían mantenerse en una posición más contenida.

Lo que reflejan las cifras es que Pontevedra ha cambiado de categoría, ya no puede leerse como una capital relativamente ajena al problema de la vivienda, sino que se ha instalado entre las ciudades donde más se encarece comprar casa y donde el mercado se está endureciendo con más rapidez. No hace falta estar entre las capitales más caras de España para que la vivienda se convierta en un problema serio, a veces basta con que suba demasiado deprisa, que es precisamente lo que está sucediendo en la Boa Vila.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents