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Redes sociales

Más allá de la talla: crear contenido con estilo desde Pontevedra

«No puedes obsesionarte con una talla, es imposible tener un solo número», afirma Leti Cochón, que con casi 40.000 seguidores entre Instagram y TikTok está a punto de abrir su propia tienda online

La pontevedresa Leti Cochón, en los soportales de A Ferrería.

La pontevedresa Leti Cochón, en los soportales de A Ferrería. / Gustavo Santos

Pontevedra

A la pontevedresa Leti Cochón la siguen miles de personas en redes sociales por su manera de vestir, por sus recomendaciones y, sobre todo, por una forma de comunicar que huye de los cánones establecidos. Con cerca de 40.000 seguidores entre Instagram (casi 21.000) y TikTok (casi 18.000), esta vecina de la parroquia de Campañó se ha convertido en una voz cercana para muchas mujeres que buscan inspiración sin sentirse juzgadas por su cuerpo, su talla o su forma de entender la moda.

Lo suyo empezó casi sin pretenderlo: subiendo fotos y vídeos «como cualquier persona normal», movida por el gusto por la ropa y las diferentes combinaciones. Pero pronto se dio cuenta de que al otro lado había gente que no solo miraba, sino que preguntaba, pedía consejo y encontraba en ella un referente distinto al habitual. «Me di cuenta de que la gente me pedía ayuda, que le gustaba lo que hacía y que, si lo dejaba de hacer, me pedían que siguiese», explica.

Entre la dominancia de los cuerpos normativos y una estética muy concreta, Leti encontró un espacio propio. «No uso la típica talla 36», resume. Y detrás de esa frase hay una reivindicación clara de todas esas mujeres que no encajan en los moldes que tradicionalmente ha marcado la industria.

Su mensaje conecta porque habla desde la experiencia y desde la normalidad. «Los cuerpos cambian mucho», sostiene. «Depende de la tienda, de la prenda y de cómo esté hecho el patrón; no puedes ofuscarte en una talla». Para ella, una de las grandes trampas de la moda comercial ha sido hacer creer que el cuerpo debe adaptarse a la etiqueta, cuando en realidad ocurre justo al revés: es la ropa la que debería adaptarse a la diversidad real de los cuerpos.

Durante el reportaje con FARO, a los pies de la iglesia de A Peregrina.

Durante el reportaje con FARO, a los pies de la iglesia de A Peregrina. / Gustavo Santos

Cochón insiste en que no hay que vivir pendiente de un número. «Es imposible tener un solo número», dice, consciente de que una misma persona puede necesitar tallas distintas según la marca, el corte o el tipo de tejido. «Una talla te sirve en una tienda y en otra no, o una prenda no sienta igual en un cuerpo con más cadera, más pecho...»

Esa mirada es la que ha hecho que muchas seguidoras se vean reflejadas en su contenido. Aunque ella misma subraya que sus publicaciones pueden servir de inspiración a personas de cualquier talla, entiende que parte de su comunidad agradece encontrar una referencia más cercana a la realidad. No se trata solo de copiar un «look», sino de ver combinaciones posibles, colores, prendas «oversize» o formas de vestir que no obliguen a encajar en un canon.

Cotidianeidad

La creadora pontevedresa también reivindica la autenticidad en redes. Frente al contenido milimétricamente planificado, ella asegura que enseña su día a día tal y como es. «La mayoría de la gente se viste para los vídeos y yo me visto para salir a la calle», comenta. Es en ese momento, cuando ya está lista, cuando graba, no al revés, salvo en colaboraciones puntuales.

Su perfil, dice, no va de perfección, sino de enseñar lo que le gusta, lo que no, de enfadarse, desenfadarse y compartir también opiniones sobre temas del día a día.

Esa naturalidad es también una forma de resistencia frente a la presión que generan las propias redes sociales. Porque la exposición tiene un precio.

Leti reconoce que ha pasado etapas más complicadas y que convivir con comentarios hirientes no siempre es fácil. «Si tienes 80 personas todos los días criticando tu cuerpo, al final te incomoda, te hace dudar», admite. Aunque la mayoría de los mensajes que recibe son positivos, reconoce que «los malos hacen más ruido». De hecho, por esta cuestión estuvo a punto de abandonar la creación de contenido.

Caminando por la calle San Román, en el casco histórico de Pontevedra.

Caminando por la calle San Román, en el casco histórico. / Gustavo Santos

Pero como el apoyo de su comunidad pesa más, fueron precisamente esos mensajes de ánimo los que la empujaron a seguir. Sus seguidoras, dice, valoran sobre todo que sea ella misma y que no calle ante las cosas cotidianas que afectan a todo el mundo.

Nuevas vías de negocio

A raíz de su actividad en redes han surgido nuevas oportunidades. Una de ellas son colaboraciones con marcas, que se pusieron en contacto con ella para la promoción de sus prendas.

Ahora se suma una nueva etapa: la puesta en marcha una tienda online, Leti Cochón.Shop, todavía sin página web definitiva, centrada de momento en complementos.

La acogida inicial la sorprendió: las primeras unidades que pidió se vendieron el mismo día. Lo que en principio pensó como una ayuda para cubrir gastos terminó abriendo la puerta a una tercera ocupación, que se suma a su trabajo fuera de las redes sociales y a la creación de contenido.

En todo caso, la pontevedresa insiste es que detrás de un vídeo aparentemente sencillo hay mucho más trabajo del que se percibe. «La gente sigue pensando que las redes es poner el móvil, hacer un vídeo y ya está», se lamenta. En su caso, además, la vergüenza todavía pesa cuando tiene que grabar fuera de casa. Una escena aparentemente natural puede requerir decenas de intentos antes de quedar lista.

Con todo, Leti Cochón tiene claro que solo va a colaborar con aquello que encaje con ella y mantener una relación honesta con quienes la siguen. Ese criterio también se refleja en cómo entiende la moda. Para esta creadora de contenido, vestir bien no consiste en «disfrazarse» ni en obedecer lo que dicte una tendencia. Consiste en encontrar la propia personalidad, sentirse cómoda y usar la ropa «como una forma de expresión».

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