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Llega la temporada de chiringuitos con su gestión directa en Marín y Sanxenxo

Vilaboa también optó por explotar estos servicios en sus playas, mientras que Poio deja los permisos en manos de la Xunta, que autorizó 357 en la provincia

Chiringuito en la playa de Silgar, en Sanxenxo.

Chiringuito en la playa de Silgar, en Sanxenxo. / Rafa Vázquez

Pontevedra

Con la llegada de las vacaciones de Semana Santa y el buen tiempo que se prevé, las playas de la ría vuelven a llenarse de usuarios y con esta avalancha también llega la temporada de chiringuitos, que se extenderá hasta el 31 de octubre. Aunque muchas playas todavía carecen de estos servicios, la Xunta ya ha autorizado la apertura de 357 instalaciones de este tipo en la provincia, con especial incidencia en los municipios costeros de Sanxenxo, Marín, Vilaboa o Poio. Los tres primeros han optado por gestionar directamente estas ofertas, junto con otros ocho de la provincia, mientras que en Poio se deja en manos de la Xunta, que se estrena en este proceso tras asumir el verano pasado buena parte de las competencias costeras.

Los servicios de temporada en el dominio público marítimo-terrestre incluyen los establecimientos expendedores de comidas y bebidas, terrazas e instalaciones de alquiler de equipamientos de playa como hamacas, sombrillas, canoas, embarcaciones a pedales y otros elementos de ocio. Por su parte, en la zona de servidumbre de protección los títulos concedidos son para chiringuitos, elementos desmontables (terrazas) asociados a establecimientos fijos ya existentes y otras actividades de servicio para el disfrute del litoral y los usos comunes propios de ese espacio.

Es la orilla norte de la ría donde la concentración de chiringuitos es más acentuada, en especial en Sanxenxo. En su día el concello planteó el uso de nueve playas (Areas, Silgar, Baltar, Canelas, Paxariñas, Montalvo, Pragueira, Major y Foxos) para la instalación de diez quioscos con terraza, alrededor de 600 tumbonas (más de la mitad en Silgar), cincuenta hidropedales y alrededor de 30 piraguas, además de otros servicios complementarios.

Silgar, el arenal más emblemático del municipio concentraba el mayor número de elementos: dos quioscos con terraza, 384 tumbonas, 192 sombrillas, 28 hidropedales, ocho piraguas y cuatro camas balinesas.

También se trabaja en la adjudicación de los trabajos de puesta a punto de las 23 playas de Sanxenxo para la temporada veraniega. El contrato, con un presupuesto de 71.980 euros, permitirá acometer en las próximas semanas trabajos de mantenimiento, pequeñas mejoras y servicios básicos en los principales arenales del municipio.

La intervención afectará a enclaves como Silgar, Baltar, Canelas, Montalvo, Major, Foxos o A Lanzada, además de otros espacios del litoral sanxenxino. Los trabajos se centrarán en la conservación de vallas, torretas de socorrismo, aseos y estructuras de madera, con tratamientos para reforzar su durabilidad y, en algunos casos, labores de pintado.

El contrato incluye la colocación y retirada de pasarelas, la instalación de paneles informativos y la señalización, con el objetivo de que las playas estén listas antes del arranque de la temporada estival.

Por su parte, Marín también asume directamente estas autorizaciones, con especial incidencia en Mogor, Portocelo y Aguete. hace un año ponía en marcha este proceso hasta 2028 con quioscos de venta de helados y refrescos y sus terrazas, que ocupan el dominio público marítimo-terrestre con instalaciones desmontables, que se habilitan entre el 1 de mayo y el 31 de octubre de cada año. También se otorgó la explotación del bar de Portocelo.

En Poio son emblemáticos algunos de sus chiringuitos, como el de Sinás o el de la playa de Cabeceira, dos de los recintos con más clientes durante el verano.

En todo caso, la Xunta no dejará todo en manos de los concellos. Cuenta con un plan de vigilancia de la ocupación y uso del dominio público marítimo-terrestre en el litoral de Galicia «para garantizar la integridad y adecuada conservación de la costa mediante la verificación del cumplimiento de los términos y de las condiciones de los títulos habilitantes otorgados», según explica la Consellería de Medio Ambiente, que añade que «los técnicos encargados de esta labor actuarán de forma coordinada con los agentes y vigilantes de recursos naturales de los servicios de Patrimonio Natural».

Por otra parte, los propietarios de chiringuitos en la costa gallega pueden solicitar hasta el próximo 4 de mayo ayudas de la Xunta para impulsar prácticas sostenibles en sus establecimientos. El ejecutivo gallego lanzó en febrero la primera convocatoria de estos apoyos desde que asumió la gestión plena del litoral y amplió el plazo para promover y facilitar la solicitud por parte de los titulares de chiringuitos, especialmente los autónomos, que solo desarrollan esta actividad económica durante la temporada efectiva de estos servicios.

Esta línea de apoyos, que cuenta con un presupuesto de un millón de euros, permite cubrir hasta el 50% de cada proyecto subvencionable, con una inversión mínima por solicitud de 1.500 euros y una ayuda máxima de 10.000 euros.

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