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Religión

Mil cofrades listos para tomar las calles

La cuenta atrás acelera el pulso en las cofradías tras dos primaveras ahogadas por la lluvia. Mil penitentes ultiman los detalles de una Semana Santa que por fin mira al cielo con alivio, dispuesta a exhibir su músculo en la calle. La arropará además el presidente de la Xunta, que encabezará el jueves la procesión de Los Pasos.

Ensayo, ayer, de la banda de la cofradía del Silencio en la plaza de toros.

Ensayo, ayer, de la banda de la cofradía del Silencio en la plaza de toros. / Rafa Vázquez

Pontevedra

Las telas y velas guardadas durante meses salen de los armarios y baúles de los locales de ensayo y las sacristías. Faltan pocas jornadas para que la calle recupere su pulso más solemne, pero la maquinaria humana que sostiene la Semana Santa de Pontevedra lleva meses en ebullición. Detrás del silencio y el recogimiento de las procesiones hay un ruido constante de teléfonos, costuras y arreglos florales de última hora y miradas ansiosas a los mapas meteorológicos. Ramón Peón, presidente de la Junta Coordinadora, conoce bien esa taquicardia previa que precede a los días grandes. «Es el momento en el que tienes que preparar muchas cosas que, si no las haces con antelación, luego, como se suele decir, te pilla el toro», confiesa desde el epicentro de la organización.

El colegio Froebel acoge los ensayos de Nuestro Padre Jesús. | RAFA VÁZQUEZ

El colegio Froebel acoge los ensayos de Nuestro Padre Jesús. / Rafa Vázquez

No se refiere solo a imágenes de madera tallada avanzando sobre andas pesadas, sino de un tejido social vivo. En la calle no desfilan cifras, sino vecinos despojados de su identidad diaria bajo el capirote, la túnica o la mantilla. «El número de cofrades entre todas las hermandades de Pontevedra ronda los mil», calcula Peón, «pero a esto le tenemos que sumar bandas invitadas y autoridades, con lo cual juntarte con 1.200 o 1.300 personas en una procesión, como puede ser la del Jueves o la del Viernes Santo, nos cuesta mucho». Es el equivalente a vaciar de golpe varias calles de la ciudad y poner a sus habitantes a caminar al compás de los tambores, arropados por un batallón de colaboradores en la sombra.

Este año se respira además un hambre contenida. Durante las dos últimas primaveras, el cielo dictó una sentencia cruel en forma de lluvia que dejó los pasos confinados bajo techo. Por eso, la tregua anticiclónica prevista ha insuflado un alivio casi palpable. «Llevamos dos años que no estamos pudiendo sacar las procesiones de Jueves y Viernes Santo por motivos del tiempo, así que esta es una Semana Santa que vamos a vivir todos con un poco de más intensidad», reconoce el presidente.

Con el cielo despejado, para las cofradías no hay una fecha menor: «Sabemos que vamos a poder disfrutar de las diez procesiones y para nosotros van a ser especiales todas».

Pero la celebración pontevedresa se asoma a una encrucijada que trasciende la meteorología. La Junta Coordinadora se ha impuesto un desafío vital que pasa por la modernización absoluta de sus estructuras. «Estamos en un momento que me parece clave», advierte Peón, lanzando un mensaje a la propia ciudad: «Si trabajamos todos juntos, podemos impulsarla; si no trabajamos, la Semana Santa se puede resentir mucho». El objetivo es claro. «El mundo ha evolucionado y necesitamos evolucionar también para aspirar a cosas mayores, a reconocimientos institucionales, a que el pueblo de Pontevedra confíe mucho en sus propias celebraciones».

El salto ya se materializa en detalles tangibles, empezando porque el programa de mano ha dado paso a los códigos QR alojados en plataformas como VisitPontevedra. «La Semana Santa tiene un fondo religioso», subraya, «pero a mayores también las celebraciones mueven mucho turismo» y los visitantes que pasan sus vacaciones en las Rías Baixas «se encuentran como novedad con una Semana Santa importante, que gusta ver».

Esta edición trae consigo un hito largamente perseguido por las cofradías locales. El próximo jueves 2 de abril, a partir de las 20.00 horas, el presidente de la Xunta caminará junto a los fieles para presidir la procesión de Los Pasos. El despliegue de la administración autonómica tendrá, además, una segunda jornada de visibilidad en la ciudad del Lérez.

En el silencio del viernes 3 de abril, será la conselleira de Vivenda, María Martínez Allegue, quien asuma la representación institucional para encabezar la procesión general del Santo Entierro.

Se trata de un gesto que la Junta Coordinadora recibe como un espaldarazo a su esfuerzo. La propia entidad valora el movimiento como una deferencia que agradecen profundamente, recordando que «será la primera vez que un máximo mandatario autonómico presida una procesión en nuestra ciudad».

Ramón Peón reconoce la trastienda y el esfuerzo detrás de este logro institucional: «Ya llevábamos un par de años intentándolo». El encaje se fraguó finalmente en la jornada del jueves, sorteando las plazas fuertes del norte de la Comunidad: «Sabíamos que el viernes siempre lo tiene comprometido con Ferrol y Viveiro. Para nosotros supone un respaldo muy importante». Como anticipo del Domingo de Ramos, el próximo sábado se celebrará el II Certamen de Bandas Cofrades, que convocará a seis agrupaciones de Pontevedra y Poio. Su música marcará el inicio de una Semana Santa que, este año por fin sí, volverá a ser un museo colectivo y vivo a cielo abierto.

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