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La excavación arqueológica del convento pontevedrés de Santa Clara arrancará en mayo

Se reduce un 20 % el edificio subterráneo y se prevé compensar las talas en la zona verde con 500 nuevos árboles y plantas

Trabajos arqueológicos en el claustro del convento.

Trabajos arqueológicos en el claustro del convento. / GUSTAVO SANTOS

Pontevedra

El proyecto de rehabilitación del antiguo convento de Santa Clara enfila una nueva fase decisiva con modificaciones de calado sobre el plan inicial. La Diputación ha confirmado que el futuro edificio subterráneo del complejo museístico reducirá su superficie en un 20 % respecto al diseño original, descartando definitivamente su uso como almacén de restos arqueológicos. En paralelo, la institución provincial ha anunciado el inminente inicio de la gran excavación en los jardines y una profunda intervención paisajística que compensará la obligada tala de varios ejemplares en el área de obra con la plantación de medio millar de nuevos árboles.

El cronograma de la Diputación sitúa el arranque del trabajo de campo en el próximo mes de mayo. La gran excavación arqueológica se prolongará durante un mínimo de tres meses. El inicio efectivo de estas tareas está en estos momentos únicamente a la espera de que Patrimonio emita un informe aclaratorio sobre un pozo y la afección arbórea, el último trámite requerido por el Concello de Pontevedra para conceder la licencia municipal definitiva.

El vicepresidente provincial, Rafael Domínguez, detalló este jueves que el área de nueva construcción, que discurrirá bajo rasante según el diseño del estudio Nieto Sobejano, pasará de los 4.230 metros cuadrados previstos en el mandato anterior a 3.354 metros cuadrados. Toda esta superficie de edificación coincide exactamente con el perímetro donde se ejecutará el proyecto arqueológico en profundidad exigido por la Dirección Xeral de Patrimonio. «No puede ser que los jardines se utilicen para un depósito de piedras y restos arqueológicos de tercera categoría», defendió Domínguez, recordando que ese material se custodiará finalmente en unas instalaciones robotizados en Barro.

Para acometer estas excavaciones y la posterior edificación, será indispensable la retirada de parte del arbolado actual en la zona de intervención. Una medida que los técnicos provinciales justifican por imperativo de la propia obra, pero también por motivos de salud vegetal. Pilar Vela, técnica de la Estación Fitopatolóxica de Areeiro, desgranó el inventario realizado en el recinto desde 2022. El estudio detectó 336 plantas de 45 especies distintas, dispuestas a lo largo de los años de manera «desordenada y desorganizada». De hecho, casi la mitad del volumen vegetal correspondía a pies de viña introducidos por las propias monjas para su autoconsumo.

«Desde Areeiro, nuestro objetivo es siempre preservar el patrimonio vegetal y ponerlo en valor. Talar o cortar árboles con posibilidades de sobrevivir es lo último que aprobaríamos», garantizó Vela. La especialista aclaró que los ejemplares de mayor valor botánico, como cuatro grandes secuoyas vinculadas al quinto centenario del descubrimiento de América, un boj de cinco metros, un laurel de diez metros que fue retirado en 2024 tras traerse y varios castaños históricos, se conservarán e integrarán en el entorno.

Para contrarrestar las retiradas en la zona cero de la obra, el plan provincial contempla una reforestación masiva. Domínguez aseguró que el objetivo no es solo mantener y sanear el bosque histórico, sino potenciar el recinto con la plantación de «más de 500 árboles, estructuras arbóreas y plantas para embellecer los jardines y que sean los más verdes y bonitos que nadie pueda imaginar».

En este contexto, el vicepresidente provincial lamentó la postura del alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, acusándolo de intentar «boicotear» y paralizar el avance de Santa Clara por «miedo e interés político» en el último pleno municipal. A pesar de estas fricciones institucionales, Domínguez garantizó que el proyecto continuará con el máximo rigor técnico y avanzó que los trabajos de arqueología convivirán en primavera con la reanudación de las visitas guiadas al recinto.

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