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Pleno municipal

Los bomberos tensan una sesión que evidencia la paradoja del debate político

A pesar del cruce de reproches entre gobierno y oposición, salieron adelante el presupuesto y todas las mociones, algunas incluso por unanimidad

Una quincena de bomberos protestaron por la situación del parque de Pontevedra en el Pleno de ayer. | GUSTAVO SANTOS

Una quincena de bomberos protestaron por la situación del parque de Pontevedra en el Pleno de ayer. | GUSTAVO SANTOS

Pontevedra

La situación del parque de bomberos marcó el Pleno Ordinario de marzo del Concello de Pontevedra. Pese al tono bronco de buena parte de los debates, la corporación aprobó el Presupuesto municipal de 2026 y sacó adelante varias mociones por unanimidad, en una jornada en la que convivieron el cruce de reproches y los acuerdos entre todos los grupos.

Lectura del manifiesto por el 8-M. | GUSTAVO SANTOS

Lectura del manifiesto por el 8-M. | GUSTAVO SANTOS

La tensión del debate alcanzó su punto más alto al final del Pleno con la interpelación de la concelleira del PP, Pepa Pardo, a la edil de Seguridade Cidadá, Eva Vilaverde, sobre la situación del parque de bomberos. La presencia de una quincena de efectivos en el salón, las interrupciones constantes y la advertencia del alcalde de que suspendería la sesión si no se recuperaba el orden convirtieron ese momento en el más bronco de la mañana.

Pardo denunció incumplimientos de los servicios mínimos, sostuvo que el problema del parque es estructural y acusó al gobierno local de optar por ampliar horas extra en lugar de reforzar la plantilla. Vilaverde respondió que el servicio está dimensionado para las características del territorio, explicó que el cuadro de personal es de 43 bomberos repartidos en tres turnos y defendió que no existe una norma legal que fije un mínimo de efectivos para abrir el parque, aunque sí una recomendación interna de contar con al menos seis por guardia. También atribuyó parte de la situación a un nivel de bajas cercano al 30%, que calificó de excepcional. La réplica del PP endureció aún más el debate. Pardo tachó de «miserable» la intervención de la edil nacionalista, un calificativo que enfadó especialmente a la bancada del BNG, y cuestionó que pueda prestarse el servicio con solo dos bomberos en una guardia, llegando a pedir el cese de Vilaverde, que respondió acusando a los populares de sostener un discurso «falseado y demagógico» y, pese a todo, defendió la profesionalidad del cuerpo.

Fue un cierre especialmente intenso para un Pleno que había comenzado con la lectura del manifiesto del 8-M, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a cargo de las estudiantes del Frei Martín Sarmiento Sara Asdih Ouerdi y Analía Estévez. Tras aprobar por unanimidad las actas de las últimas sesiones, la corporación dio luz verde al Presupuesto municipal para 2026, que asciende a 103,7 millones de euros, con los votos favorables de BNG y PSOE.

El concelleiro de Facenda, Raimundo González, defendió unas cuentas con claro carácter inversor y con elevado contenido social. Desde el PP, Rafa Domínguez repitió que el presupuesto no es adecuado para la ciudad y lamentó que el documento llegase tan tarde al Pleno.

Uno de los debates más largos y ásperos de la mañana fue el del Centro de Interpretación das Torres Arcebispais (CITA). El PP reclamó su reapertura y el BNG defendió que su gestión pase a la Diputación. Domínguez cargó contra la trayectoria del centro desde su apertura en 2010 y acusó al gobierno local de haber dejado morir «el único museo municipal» de la ciudad, mientras que el socialista Iván Puentes admitió que su gestión fue «muy mejorable» pero rechazó que el PP dé lecciones en materia museística. El concelleiro nacionalista Demetrio Gómez defendió que integrar el CITA en la órbita del Palacete de las Mendoza permitiría mejorar su funcionamiento y sus posibilidades de investigación. Pese al cruce de acusaciones entre los tres grupos, la propuesta salió adelante por unanimidad, algo que el alcalde no pudo evitar calificar como «incomprensible».

También por unanimidad se aprobó la moción del PSOE para reclamar la creación de un albergue municipal y la puesta en marcha de un programa Housing First para personas en situación de sinhogarismo. Marcos Rey alertó de la magnitud del problema en la ciudad apoyándose en cifras de atención social. Anabel Gulías apostó por el consenso en esta materia y recordó medidas ya impulsadas por el Concello, como el refuerzo de las ayudas a Cáritas, el aumento de plazas o la compra de material de primera necesidad.

La moción del PP para reclamar un plan de rehabilitación de barrios también prosperó con el apoyo de toda la corporación, aunque dejó otro intercambio duro. Pepa Pardo denunció abandono institucional, desigualdad entre barrios y «política de moqueta», mientras Marcos Rey reprochó a los populares que presentasen un plan genérico y César Mosquera respondió con un repaso de inversiones ejecutadas y acusó al PP de «rezumar odio», antes de que Pardo cerrase el debate sentenciando: «Menos Washington y más Monte Porreiro».

La otra gran discrepancia política de la sesión llegó con la moción del PSOE contra la tala de árboles prevista en Santa Clara. Puentes acusó a Rafa Domínguez de «liquidar» más de 150 ejemplares en la zona verde más antigua de la ciudad. El vicepresidente provincial del PP respondió apoyándose en un informe técnico de la Estación Fitopatolóxica do Areeiro para justificar que solo se retirarán los árboles «necesarios e imprescindibles» para ejecutar la obra y que la actuación está avalada técnicamente.

En conjunto, el Pleno dejó una imagen de fuerte confrontación política, pero también de acuerdos amplios en varios asuntos. Esa fue la paradoja de la jornada, un debate áspero de principio a fin que, sin embargo, se cerró con todas las mociones aprobadas.

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