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Efectos del temporal

El Concello fía la actuación en O Santo a un desbloqueo provisional en Praceres

La Subdelegación reunió al gobierno local con Adif, Augas de Galicia y la Xunta para tratar de coordinar unas obras condicionadas por el conflicto del paso a nivel, enquistado desde 2007

Reunión celebrada ayer en la Subdelegación del Gobierno. | GUSTAVO SANTOS

Reunión celebrada ayer en la Subdelegación del Gobierno. | GUSTAVO SANTOS

Pontevedra

La obra prevista por el Concello en la Rúa do Santo para aliviar las inundaciones que sufre desde hace años el barrio de Lourizán sigue atrapada por un conflicto que va mucho más allá del drenaje de la zona. La actuación municipal depende de lo que ocurra en Os Praceres, donde continúan pendientes tanto la ejecución de la sentencia que obliga a eliminar el paso a nivel como la redefinición del proyecto ferroviario de Adif, los permisos de Augas de Galicia y las obras ligadas a la PO-546. Ese fue el punto de partida de la reunión celebrada en la Subdelegación del Gobierno, en la que las distintas administraciones intentaron buscar una salida que permita mover al menos una parte del problema.

El encuentro fue promovido por el subdelegado del Gobierno, Abel Losada, que al término de la cita explicó que Adif mantiene que no tiene «escapatoria posible» al cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo, que se remonta a 2007, que le obliga a ejecutar una actuación –adjudicada en 2023– para suprimir el cruce al mismo nivel en la plaza de Os Praceres, una obra valorada en 9,2 millones de euros que, sin embargo, sigue pendiente de la aprobación de un proyecto modificado. Al superar el 20% del presupuesto inicial, ese trámite afronta un procedimiento más largo que podría demorarse alrededor de diez meses.

Losada señaló además que los actuales responsables de Adif han heredado un problema sin apenas margen para evitar la ejecución de esa sentencia. Sobre la mesa se plantearon dos opciones para encajar la parte hidráulica del problema: que Adif ejecute el gran cajón previsto bajo la vía hasta el límite con la PO-546 y que el Concello complete desde ahí el tramo pendiente en la Rúa do Santo, o bien que se autorice provisionalmente una obra de emergencia municipal en todo el trazado hasta que pueda acometerse la solución ferroviaria definitiva.

Ese segundo escenario es el que el gobierno local considera ahora más realista a corto plazo. El concelleiro de Infraestruturas, César Mosquera, valoró de forma positiva la reunión porque entiende que existe disposición entre las administraciones para estudiar una autorización transitoria que permita intervenir ya en O Santo. La prioridad del Concello es no seguir supeditando toda la mejora del drenaje a la resolución completa del conflicto ferroviario y poder ejecutar una actuación que considera urgente antes del próximo invierno.

Mosquera insistió en que todos los problemas de la zona están enlazados: la sentencia sobre los pasos a nivel, la canalización del regato que baja de Lourizán, la obra pendiente de la Xunta en la carretera vieja de Marín, los criterios de Augas de Galicia y la propia intervención municipal. A su juicio, ese encadenamiento ha mantenido paralizada durante años cualquier solución. Con todo, sostiene que de la reunión salió al menos una constatación relevante: que la propuesta del Concello mejoraría de forma sustancial la situación actual, aunque no pueda considerarse todavía la solución definitiva exigida por la normativa.

La discusión técnica dejó clara también la diferencia entre lo que plantea cada administración. Mientras Adif trabaja en una infraestructura de gran dimensión bajo la vía, el Concello defiende una actuación más limitada, pero suficiente para aliviar de manera notable las inundaciones en O Santo. El edil nacionalista reconoce que no sería la respuesta final al problema, pero sí una intervención capaz de evitar que se repitan con la misma intensidad los episodios de desbordamientos sufridos en los últimos años.

El Concello evita dar el asunto por resuelto hasta que las administraciones respondan por escrito a la petición de autorizaciones, pero considera que la reunión de ayer ha abierto una posibilidad que hasta ahora no existía. Los técnicos quedaron emplazados a seguir trabajando de forma coordinada y la propia Subdelegación prevé además facilitar un encuentro entre Adif y la asociación vecinal de Os Praceres. Después de años de bloqueo, el gobierno local cree que empieza a dibujarse una fórmula para desatascar Praceres y poder actuar en O Santo, aunque sea de forma provisional, para que los vecinos puedan pasar un invierno más tranquilo.

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