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Polémica por las Torres Arzobispales

Domínguez exige al gobierno local que arregle el CITA antes de cederlo

También incide en que el traspaso ha de hacerse sin coste para la Diputación y critica que el museo municipal lleve cerrado 13 meses

Pontevedra

El portavoz municipal del Partido Popular en Pontevedra, Rafa Domínguez, expresó ayer una contundente crítica contra el gobierno de Miguel Anxo Fernández Lores por la situación de absoluta parálisis del Centro de Interpretación de las Torres Arzobispales (CITA).

El recinto, que es el único museo de titularidad estrictamente municipal, acumula ya trece meses cerrado al público tras detectarse altos niveles de gas radón en su interior. Una clausura prolongada para la que, según denuncia la oposición, el Concello sigue sin plantear ninguna solución técnica ni un plan de reapertura.

La polémica política ha saltado a raíz de una enmienda presentada por el BNG en la que se plantea que la Diputación de Pontevedra asuma la gestión del centro. Domínguez no ha ocultado su sorpresa y tiró de ironía para responder a la exigencia: «Después de meses criticando mi gestión en el Museo de Pontevedra, ahora piden que el único museo que gestiona Lores pase a estar bajo mi responsabilidad. Eso sí que no lo vi venir».

El líder popular no cierra la puerta a estudiar esa hipotética cesión, pero ha fijado líneas rojas innegociables. Para que la institución provincial asuma el CITA, el Concello deberá solicitarlo mediante los cauces formales, garantizar que no supondrá ningún coste económico para la Diputación y, como requisito previo indispensable, entregar el edificio con los graves problemas de radón y ventilación totalmente resueltos.

Además, Domínguez ha recordado que la integración de este espacio ya se había llegado a anunciar en el año 2013. Por ello, tildó de «llamativo» que el BNG exija a la actual dirección lo que nunca llegó a reclamarle a César Mosquera durante sus ocho años como vicepresidente provincial. Para el PP, este repentino debate abierto por el gobierno local no es más que una «cortina de humo» diseñada para ocultar una manifiesta incapacidad de gestión.

En esta línea, insistió en que el foco político no debe desviarse hacia otras administraciones, sino apuntar a la inacción del equipo de gobierno. «El único museo que gestiona el Concello está cerrado desde hace trece meses, y el responsable es el gobierno de Lores», sentenció Domínguez, zanjando que la verdadera prioridad debería ser recuperar este activo cultural.

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