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La tradición religiosa se alía con la cultura pop y la gastronomía

San Benito se reinventa

El próximo día 21 la romería de San Benito de Invierno sumará a sus tradicionales misas y pulpeiras una feria gourmet de clausura, una cerveza con alma de albariño y hasta un muñeco Funko. Se trata de una pequeña revolución impulsada por la parroquia para financiar su obra social y abrir el monasterio a toda la ciudadanía.

El párroco, Manuel Chouciño, con el muñeco Funko del Santiago Peregrino que lanza la parroquia. También muestra la etiqueta de la nueva cerveza, "Ollo Redondo".

El párroco, Manuel Chouciño, con el muñeco Funko del Santiago Peregrino que lanza la parroquia. También muestra la etiqueta de la nueva cerveza, "Ollo Redondo". / Rafa Vázquez

Pontevedra

La celebración del San Benito de Invierno abre sus puertas este año con una propuesta que rompe moldes. Sumada a la devoción habitual, la romería promete convertirse en un punto de encuentro donde la tradición religiosa se dará la mano con el producto gourmet, el coleccionismo e incluso la cultura cervecera.

Aunque la estructura clásica de la romería se mantiene intacta y están programadas misas desde las 7 de la mañana hasta el oficio central de la 13 horas, y de nuevo en horario de tarde hasta las 20, acompañadas de los clásicos puestos de pulpeiras, velas, exvotos y rosquillas, la gran revolución arrancará a las 9 horas. En ese momento se inaugurará la primera Feria de Productos Monacales, un ambicioso proyecto que reúne a 23 monasterios de España y Portugal.

El catálogo de la feria será una auténtica exhibición de exquisiteces de clausura, donde el público podrá adquirir desde el célebre panetone de las monjas Reparadoras de Ourense al icónico licor de café Eucaliptine del Monasterio de Oseira, pero también dulce de leche, chocolates, mermeladas ecológicas y una variada repostería artesanal.

Otro de los grandes atractivos de la jornada será la presentación de los primeros productos propios de la parroquia. La estrella indiscutible es «Ollo Redondo», una cerveza artesanal bautizada así en honor a la cantiga popular, que a su vez hace referencia a la característica cúpula de la capilla del monasterio.

Coincidiendo con la romería de invierno, 23 conventos de España y Portugal participarán en la primera Feira de Productos Monacales

Producida por la firma pontevedresa Nasa, esta bebida rinde homenaje al pasado vitivinícola de los monjes benedictinos, que fueron los grandes maestros cerveceros de Europa, e incorpora en su receta mosto de uva Albariño.

Según el párroco, Manuel Chouciño, esta será la cerveza de verano, a la que seguirá próximamente una variante más oscura y de mayor graduación pensada para el invierno.

Junto a la cerveza, la otra gran sorpresa es el lanzamiento de un Funko del Santiago Peregrino. Este muñeco cabezón, diseñado íntegramente por la parroquia, es un producto pionero en el mercado que se distribuirá por todas las rutas del Camino de Santiago. Cada unidad vendida destinará una parte de sus beneficios a las actividades sociocaritativas de la parroquia y a la incesante labor de restauración del monasterio.

Este San Benito tan especial se despedirá también de modo singular, con un concierto de música tradicional a las 21 horas, justo después de la última misa. El escenario será el claustro pequeño, un espacio que destaca por su espectacular sonoridad, que se suma a la belleza arquitectónica que define a todo el cenobio.

«Ollo Redondo» es el nombre de la primera cerveza que lanza el cenobio, a la que seguirá otra de más graduación pensada para el invierno

Para Manuel Chouciño, todas estas iniciativas responden a una necesidad vital de modernización e integración. El sacerdote defiende que las parroquias necesitan entrar en una buena comunicación con todas las personas, independientemente de si son creyentes o no. Su visión es «transformar el monasterio en la casa de todos», un espacio integrador que preste especial atención a las personas más vulnerables, a quienes sufren de soledad o se enfrentan a problemas de salud mental.

Y pasada la romería de invierno, la modernización del monasterio no se detendrá. De cara a la próxima temporada estival, la parroquia ya ultima los detalles para la inauguración de una tienda efímera que cambiará la dinámica de las visitas turísticas y la forma de interactuar con el patrimonio local.

Hacia el verano la parroquia inaugurará una tienda en el claustro pequeño con merchandising oficial con artículos propios del monasterio, incluyendo el nuevo Funko jacobeo; una cuidada selección de gastronomía de clausura y souvenirs locales

El nuevo espacio comercial estará ubicado de manera estratégica en el claustro pequeño, compartiendo la planta baja con el despacho parroquial. Esta localización ha sido escogida expresamente para eliminar las barreras arquitectónicas; al carecer de escalones, se garantiza la accesibilidad total y un flujo de entrada muy natural para cualquier visitante. En la tienda podrá encontrarse merchandising oficial con artículos propios del monasterio, incluyendo el nuevo Funko jacobeo; una cuidada selección de gastronomía de clausura protagonizada por los productos gourmet de la feria, y diversos souvenirs locales pensados para los turistas que llegan a Pontevedra.

El objetivo principal de esta iniciativa es generar ingresos imprescindibles para el mantenimiento del colosal edificio histórico y, al mismo tiempo, financiar el creciente volumen de actividades sociales y culturales que impulsa la parroquia. Para hacer la experiencia mucho más acogedora y cercana, la organización habilitará mesas y sillas en el propio claustro. De este modo, el visitante no solo podrá adquirir productos exclusivos en la tienda, sino también sentarse a descansar, tomar algo y disfrutar de la tranquilidad de un entorno arquitectónico verdaderamente privilegiado.

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