Balance de 2025
Solo uno de cada diez pisos vendidos en Pontevedra el pasado año era nuevo
El Ministerio de Vivienda constata una caída del 10% en el número total de operaciones, con 767, y apenas ocho contaban con alguna protección oficial

Un edificio residencial en construcción en la ciudad. / Rafa Vázquez
En pleno auge de las promociones inmobiliarias en la ciudad, con operaciones en pleno centro urbano y en los barrios, el pasado año no fue de los mejores en la venta de pisos en Pontevedra. El Ministerio de Vivienda ha cerrado el balance oficial de 2025 con un total de operaciones de 767, un 16% menos que en el ejercicio anterior y también por debajo de las cifras de 2022.
Esta caída se deja notar sobre todo entre los pisos nuevos. De todas las operaciones de compraventa de inmuebles certificadas por el ministerio, solo 76 eran inmuebles sin estrenar. Es decir, apenas uno de cada diez eran viviendas de nueva construcción. El mercado de segunda mano sigue al alza en la ciudad pese a la notable oferta en marcha.
El aumento de precios que experimenta este sector, con cifras similares a las de antes de la burbuja inmobiliaria, está detrás en buena parte de este fenómeno, que también provoca que muchos compradores acudan a otros municipios a adquirir su hogar. Así la venta de pisos sí es mejor este año que el pasado en territorios como Poio, Marín, Vilaboa, Ponte Caldelas o Barro, así como Cuntis, Moraña e incluso A Lama y Campo Lameiro. donde los precios están más contenidos.
En cambio, además de Pontevedra, en municipios como Sanxenxo, la compra de viviendas nuevas también se ha reducido. En s caso es del 37%, al pasar de las 531 operaciones de 2024 a las 333 del pasado ejercicio . Además, solo 39 (el 12%) eran pisos nuevos.
En concreto, en Poio se vendieron 139 pisos y solo cuatro estaban sin estrenar, mientras que en Marín hubo 214 operaciones, con nueve inmuebles nuevos. Caldas cerró el año con 49 operaciones y 47 eran pisos de segunda mano.
En los 14 municipios de la comarca de Pontevedra, el ministerio certifica un total de 1.745 compras, un 17% menos que en el ejercicio anterior. Y solo 139 eran inmuebles nuevos, es decir, el 8%.
Y aún más reducido es el porcentaje de hogares que contaban con algún tipo de protección oficial. En toda la comarca fueron tan solo doce, y ocho de ellas correspondían a la capital. Este tipo de inmuebles es prácticamente nulo en todo el territorio. Únicamente se constataron tres casos en Moraña y uno en Ponte Caldelas, lo que quiere decir que no se vendió una sola vivienda protegida en Marín, Poio, Sanxenxo o Caldas.
Hace casi dos décadas, en 2007 y 2008, comprar un piso en Pontevedra costaba entre 1.800 y 1.900 euros por metro cuadrado, de media, según los datos oficiales del Ministerio de Vivienda. Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, los precios cayeron a menos de mil euros en 2016. Pero el ladrillo vuelve a mostrar todo su músculo. Las mismas tablas ministeriales sitúan la cifra actual en 1.861 euros, un 17% más que hace solo un año. Pero hay portales inmobiliarios que ya sitúan el precio medio por barrios en unos 3.000 euros y llegan a 4.000 en zonas muy céntricas.
Suscríbete para seguir leyendo
- «Quedarán prohibidas las comunicaciones por WhatsApp entre familias y profesores. Se harán a través de un canal oficial y dentro de un horario»
- El antiguo concesionario Opel de la Avenida de Madrid será un hotel de 3 estrellas y 132 habitaciones
- Cazan al arrastrero portugués «Coimbra» por presunta pesca ilegal en uno de los caladeros estratégicos de la flota gallega
- La afición del Friburgo se rinde al «aura» de Balaídos y Vigo: «Estuve en muchos estadios y esto es una experiencia 10/10 »
- Un ourensano intenta pasar la ITV con un coche y una caravana vinculados a una estafa sufrida por un riojano
- Bertín Osborne actuará en la Festa do Galo, con María Mera de pregonera
- El Concello de Moaña contrata, por primera vez, un técnico para acelerar las tramitaciones en todos los departamentos
- Un desahucio sin inquilinos en Vigo que se prolongó año y medio: «Se fueron, dejaron de pagar el alquiler pero no pudimos entrar hasta ahora»