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El PP alerta del «colapso del aparcamiento» en Pontevedra: «Hoy una plaza de garaje cuesta como un coche»

El precio medio de una plaza en Pontevedra supera los 22.500 euros

Comparecencia de Rafa Domínguez

Comparecencia de Rafa Domínguez / FdV

Pontevedra

El presidente y portavoz del Partido Popular en el Concello de Pontevedra, Rafa Domínguez, ha alertado este miércoles del grave problema de aparcamiento que atraviesa la ciudad y ha reclamado al gobierno municipal un plan urgente para aumentar la oferta de plazas públicas.

El presidente de los populares pontevedreses atribuyó esta situación a la falta de planificación urbanística del Concello durante los últimos años y recordó que Pontevedra sigue funcionando con un PXOM de 1998. «La ciudad ha ido creciendo sin orden ni planificación y eso ha generado graves problemas de movilidad», afirmó.

Domínguez explicó que el mercado de garajes en Pontevedra vive una fuerte escalada de precios como consecuencia de la escasez de plazas disponibles y de las dificultades para aparcar en superficie. Actualmente el alquiler de una plaza en el centro ronda ya los 100 euros mensuales y la compra puede superar los 40.000 euros en determinadas zonas de la ciudad.

Además, el precio medio de una plaza en Pontevedra supera los 22.500 euros, muy por encima de la media nacional, que se sitúa en torno a los 14.000 euros.

Para el portavoz popular, estos datos reflejan una situación cada vez más insostenible para muchos vecinos. «Hoy en Pontevedra una plaza de garaje puede costar lo mismo que un coche. Eso demuestra hasta qué punto está tensionado el mercado del aparcamiento en nuestra ciudad», afirmó.

Domínguez considera que este problema es consecuencia directa de la falta de planificación del gobierno municipal. «No se puede seguir eliminando plazas en superficie y restringiendo el tráfico sin ofrecer alternativas reales. La movilidad de una ciudad no se gestiona solo con prohibiciones».

El dirigente popular advirtió además de que esta situación está afectando directamente a residentes, trabajadores y comercio local. «Cada vez hay más vecinos que no encuentran dónde aparcar y cada vez hay más gente que se ve obligada a pagar precios desorbitados por una plaza».

Según explicó, el desequilibrio entre oferta y demanda ha provocado incluso listas de espera en algunas agencias inmobiliarias para comprar o alquilar plazas de garaje en la ciudad. 

Domínguez también criticó que el gobierno local haya anunciado en varias ocasiones soluciones que finalmente no se han materializado. «Hemos oído en muchas ocasiones prometer un parking disuasorio en A Parda, pero como siempre, era humo», afirmó.

Ante esta situación, Domínguez propuso que el Concello impulse un plan municipal de aparcamiento con medidas concretas para aumentar la oferta de plazas y facilitar el acceso al centro urbano.

Entre las propuestas planteadas por el portavoz popular destacan la creación de nuevos aparcamientos disuasorios en los accesos a la ciudad, conectados con el centro mediante transporte público o itinerarios peatonales, un modelo que ya funciona en ciudades como Vitoria o Pamplona, donde estas infraestructuras permiten reducir el tráfico en el casco urbano sin perjudicar la movilidad de los vecinos.

Asimismo, Domínguez planteó aprovechar solares municipales o espacios infrautilizados para habilitar aparcamientos provisionales en superficie, una solución aplicada en distintas ciudades mientras se desarrollan proyectos urbanísticos de mayor alcance.

El portavoz popular también propuso estudiar la transformación de determinados bajos o edificios en desuso en aparcamientos, una iniciativa que ya se está desarrollando en algunas zonas de Pontevedra a través de iniciativas privadas ante la escasez de plazas disponibles.

«Cuando llegue a la alcaldía en 2027, impulsaré un plan para mejorar el aparcamiento en la ciudad que incluirá la creación de más de 1.500 plazas públicas gratuitas en distintos puntos de Pontevedra, con el objetivo de facilitar el acceso al centro y ofrecer alternativas reales tanto a los vecinos como a quienes acuden a trabajar, comprar o disfrutar de su oferta comercial», afirmó.

«Lo que no puede hacer el Concello es seguir mirando hacia otro lado. Hay muchas ciudades que han demostrado que es posible combinar un modelo urbano sostenible con soluciones reales para aparcar», afirmó.

Domínguez insistió en que el problema del estacionamiento afecta directamente a residentes, trabajadores y comercio local. «El modelo de ciudad tiene que pensarse para la vida real de los vecinos. Y eso significa ofrecer alternativas, no sólo restricciones», concluyó.

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