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Parques urbanos

A Parda se cuela entre los grandes

Pontevedra se prepara para abrir el que será su mayor parque urbano, un espacio de 34.650 metros cuadrados llamado a redefinir el mapa verde de la ciudad

Las obras del parque urbano de A Parda avanzan en tiempo y se prevé que este a punto para finales de año si el tiempo lo permite.

Las obras del parque urbano de A Parda avanzan en tiempo y se prevé que este a punto para finales de año si el tiempo lo permite. / Gustavo Santos

Pontevedra

La ciudad ha puesto en marcha la cuenta atrás para abrir el que está llamado a convertirse en su mayor parque urbano. El futuro espacio de A Parda, con 34.650 metros cuadrados, no solo aspira a ser el nuevo gran pulmón verde de la ciudad, sino que también invita a una comparación inevitable con otros espacios ya consolidados en las siete ciudades gallegas.

La referencia pontevedresa no es menor. El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, situó el nuevo recinto incluso por encima de espacios tan reconocibles como la Alameda y As Palmeiras. La obra, adjudicada por 5,3 millones de euros, avanza con la previsión de abrir a finales de este año o a comienzos del próximo.

Pero, ¿qué significan realmente esos 34.650 metros cuadrados cuando se comparan con otros parques urbanos gallegos? En Vigo, el gran referente es, sin duda, Castrelos, un parque de escala muy superior y claramente metropolitano, con más de 24 hectáreas. Su dimensión lo sitúa en otra liga, pero precisamente por eso ayuda a entender la ambición del proyecto de A Parda. Pontevedra no compite con un parque histórico de grandes proporciones, sino que busca dotarse de un espacio verde de nueva generación, pensado para el uso diario de los vecinos.

El parque de Castrelos, en Vigo, es el más grande de la comunidad con más de 24 hectáreas de extensión.

El parque de Castrelos, en Vigo, es el más grande de la comunidad con más de 24 hectáreas de extensión. / Jose Lores

En A Coruña, el reflejo más claro es Santa Margarita, considerado el mayor recinto coruñés, con unos 53.000 metros cuadrados de verde. La comparación coloca a A Parda por debajo, aunque mucho más cerca que en el caso de Vigo. Se quedará a una distancia relativamente corta de uno de los grandes clásicos urbanos gallegos, lo que da una idea bastante precisa de su envergadura.

En el resto de ciudades gallegas, la referencia se mueve en escalas diversas. Belvís, en Santiago, representa un modelo de parque integrado en la trama urbana y en la imagen histórica de la ciudad compostelana. Mientras, el parque Rosalía de Castro, en Lugo, mantiene ese papel de gran espacio verde tradicional vinculado a la vida cotidiana. En Ourense, el parque Miño se apoya además en su relación con el corredor fluvial. Reina Sofía, en Ferrol, conserva igualmente ese valor de parque urbano clásico, céntrico y reconocible.

A Parda entra así en una categoría intermedia dentro del ranking autonómico. No será el mayor parque urbano de las grandes ciudades gallegas, pero sí uno de los de dimensión más destacada entre los espacios de nueva creación. Y, sobre todo, nace con una ventaja que hoy pesa tanto o incluso más que los metros cuadrados: su capacidad para articular barrio y su conexión ambiental, ya que estará enlazado con el entorno de Os Gafos.

Esa es, en el fondo, la verdadera medida del éxito de un parque urbano. No solo importa la superficie. También se debe poner en valor su centralidad, su capacidad de atraer la vida cotidiana de los vecinos, su valor como zona de estancia y su función como pieza de conexión entre barrios y espacios naturales. A Parda quiere jugar precisamente en ese terreno, el de los parques que no solo adornan la ciudad, sino que la reorganizan y la llenan de vida.

Los otros de la ciudad

La futura apertura de A Parda obligará también a redibujar el mapa verde de la Boa Vila. Hasta ahora, la ciudad ha tenido en la Alameda y As Palmeiras su imagen más clásica de parque urbano, vinculada al centro del municipio.

En otro registro aparece A Illa das Esculturas, uno de los espacios más singulares de Pontevedra, a medio camino entre parque, isla fluvial y recinto artístico, con una gran superficie de uso ciudadano.

También destacan los ámbitos ligados al río de Os Gafos y a las marismas y xunqueiras del entorno urbano, aunque en estos casos el peso ambiental es tan importante como el recreativo. Con A Parda, la ciudad sumará una pieza distinta a su colección, un gran parque de barrio, de nueva planta y pensado para convertirse en una referencia cotidiana para toda la ciudad para el descanso y el ocio por partes iguales.

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